viernes, 29 de enero de 2021

ARCOS NATURALES DEL ALTO PALANCIA y otros cercanos, ANEXO 2 (Provincia de Castellón)

ARCOS NATURALES DEL ALTO PALANCIA y otros cercanos, ANEXO 2 (Provincia de Castellón)


Enero de 2021    

Autor: Paco Mas

Colaboradores:
        José Ángel Cobo
        Ximo Arenós (SICE)
       

El documento “Arcos Naturales del Alto Palancia y otros cercanos” se publicó en el mes de junio de 2020; incluía 11 referencias. Con la entrada de nuevas referencias, se publicó en julio de 2020 un primer anexo. Desde entonces han entrado tres nuevas referencias, dando origen a este segundo anexo.


Lista de los arcos referenciados en el documento primero:

1. Ventano del Diablo                                  Bejís
2. El Arco                                                   Teresa
3. Peña Agujereá                                        Caudiel
4. El Contador                                            Jérica
5. Cueva Agujereada                                  Pavías
6. Cueva Agujereada                                  Castellnovo
7. Peña Ajuerá                                           Azuébar
8. Ventana del Rayo (Pico Bellota)                Chóvar
9. Cueva de la Nariz                                   Altura
10. Peña Agujereá                                      Montán
11. Ventana del Caballo                               Montanejos

Referencias añadidas en el anexo I:

12. Paso del Chorrador del Bicho                         Navajas
13. Abrigo y fractura del Barranco del Cuervo      Altura

Referencias añadidas en el anexo II:

14. Arco del Risco del Morrón            Montanejos
15. Ventanica del Buey Negro             Argelita
16. Cueva de las Palomas.                 Vall de Almonacid


Nombre:     ARCO DEL RISCO DEL MORRÓN
Población y comarca:    MONTANEJOS      Alto Mijares
Coordenadas: 30 T 708623 4439627/ 780 msnm / N40.08109 W0.55319
Situación y acceso:

Este arco está situado en la misma base del Risco del Morrón, enorme aguja algo separada de las paredes principales, en los contrafuertes septentrionales que forma el conjunto cuya cima más elevada es el Morrón de Campos. Este “Risco” y algunas de sus paredes cercanas tienen numerosas vías de escalada (aunque con una fuerte limitación temporal para la práctica de dicha actividad), y también en ellas es frecuente ver buitres y rapaces en las épocas de nidificación.

Para llegar al arco, hay que tomar la senda que sube a las paredes, que no es muy clara y tiene varios cruces, por lo que puede no ser fácil acceder para quien no conoce el terreno.  La senda se toma un poco antes de llegar, yendo desde Montanejos, a la presa del embalse de Campos de Arenoso. En la base del Risco del Morrón hay algunos abrigos, así como distintas covachas suspendidas en varias zonas de la pared.
 
Descripción: El arco no es grande, y apenas mide entre 1 a 2 metros de diámetro, pero es bonito ya que es como una ventana sobre el embalse. Está trazado sobre una pequeña aguja que se separa del Risco, en su base.

A través del arco se observa el embalse de Arenoso, algo curioso a nivel fotográfico, ya que la visión del embalse es omnipresente desde toda la zona.

Los materiales geológicos de estos terrenos son calizas del Jurásico.

 Vista del arco y de la base de la pequeña aguja en la que está situado

 Arco del Risco del Morrón 

 Aguja que contiene el arco del Risco del Morrón
(Fotografía de Miguel Ángel Grifoll)

Nombre:     VENTANICA DEL BUEY NEGRO
Población y comarca:    ARGELITA      Alto Mijares
Coordenadas:  30 T 726112 4440000 / 639 msnm / N40.07994 W0.34813
Situación y acceso:

Situado en el extremo de una gran cresta que se extiende hacia el estrecho valle formado por el río Villahermosa, dentro del término de Argelita, pero cerca de la linde con Ludiente.

El acceso se realiza desde el Castillo del Buey Negro, al cual se accede por una bonita ruta caminando desde Argelita, o bien con el coche desde el collado inferior y cercano. Una vez en el Castillo, al que hay que subir caminando (10 a 15 minutos desde el collado), una senda nos lleva a la ventana en unos 10 minutos.
 
Descripción: Es una pequeña ventana, o arco natural, con forma triangular, que apenas mide 1,5 x 1,5 metros en su zona más ancha. La zona cubierta del arco mide cerca de 3 metros.

Lo más destacable son las excelentes vistas hacia Ludiente, y en general de todo el cerrado valle por el que discurre encajonado el río, y a su lado la carretera. La pared cae en un fuerte precipicio por la ladera Norte. Desde el pueblo de Ludiente se ve el arco, aunque muy pequeño y apenas distinguible. Es un lugar que merece bien la pena visitar, dentro de una ruta por la zona. El Castillo se erige sobre la Muela, o Muela del Buey Negro, de la cual se extiende la cresta sobre la que se sitúa el arco. Junto al arco se encuentra, a modo de curiosidad, un pequeño belén dentro de un botijo.

Los materiales geológicos de estos terrenos son calizas del Jurásico.

 Ventanica del Buey Negro
 Desde la Ventanica se observa el pueblo de Ludiente al fondo
 Vista de la Ventanica (foto ampliada) desde el pueblo de Ludiente

 

Nombre:     CUEVA DE LAS PALOMAS
Población y comarca:    VALL DE ALMONACID      Alto Palancia
Coordenadas:  30 S 718623 4417935/ 645 msnm / N39.88331 W0.44330
Situación y acceso:

La Cueva de las Palomas, perteneciente al municipio de Vall de Almonacid (Alto Palancia, Castellón), está situada en la ladera oriental del monte conocido como Monje de las Balsillas, dentro de la amplia partida de las Balsillas. A lo largo de esa ladera orientada al Este se pueden encontrar zonas con varias cavidades, como las diferentes Simas de las Balsillas y la Cueva de los Ladrones (o de las Balsillas). Dicho monte, con forma alargada en dirección Norte-Sur, está recorrido en toda su cordal por una senda, y tiene algunas zonas de resaltes rocosos a ambos lados. La Cueva de las Palomas está en los resaltes más altos justo por encima del depósito de agua contra incendios, el cual está más o menos por el centro de un pequeño valle por debajo de la Fuente de las Balsillas.

El acceso se realiza caminando por la senda que discurre por el alto del monte. Hay un cruce de caminos desde el que arranca la senda, al cual se llega por varios caminos en buen estado desde la misma población. Ese cruce es el que está justo encima de la Fuente de las Balsillas, y sus coordenadas son 30 S 718493 4418861 / N39.89168 W0.44451.

Descripción: La cueva es en realidad un conjunto de covachas y abrigos, casi todos pequeños, y uno central algo más grande, que llega a medir de ancho unos 6 metros y de hondo unos 4 metros. Su altura alcanza un máximo de 3 metros. Tiene un curioso arco cuyo pilar mide un diámetro aproximado de 2 metros, que permite el paso cómodo por dentro de la ventana  de unos 2 x 2 metros.

Los materiales geológicos de esta zona son calizas del Lías (Jurásico inferior).

 

 Vista de la Cueva de las Palomas desde el borde de los resaltes

 Cueva de las Palomas, zona central

 Arco de la Cueva de las Palomas

 

lunes, 25 de enero de 2021

CUEVAS DE GALLUR 2, VIVER.

CUEVAS DE GALLUR 2, VIVER.

Enero de 2021. Paco Mas.
Colaboran: Lau E. Alvarez, Daniel Castillo, Vicente Peira.


Las Cuevas de Gallur fueron catalogadas en febrero del año 2017, dentro del trabajo de Catálogo del Patrimonio de Viver, Dosier de Cavidades. Ya en su momento llamaba la atención el hecho de que en general eran nombradas en plural, aunque solo se conocía una de ellas; cerca hay una pequeña oquedad, pero sin valor alguno. En enero de 2021, gracias a los trabajos de desbroce de la brigada forestal de Viver y a la información de un lugareño, se ha podido encontrar una segunda cueva, totalmente escondida entre la maleza, situada por debajo de la más conocida y a unos 20 metros de distancia de ella, en un bancal inferior. La hemos llamado Cuevas de Gallur 2.

Situada, como la principal, entre el pueblo y el río, por la confluencia de las partidas del Hoyo y del Sardino. Para acceder, salir del pueblo por el camino de la Cueva Santa, junto al parque del Chorrillo. Como a medio kilómetro hay un poste (la señal fue arrancada), donde tomamos el camino de tierra a la izquierda, pero cuando el mismo gira a la derecha, nosotros seguimos a la izquierda por una senda. Esta senda nos lleva hasta el el mismo río, pasando por las Cuevas de Gallur, que tienen un cartel señalizador. De seguir el camino hacia el río Palancia, llegaríamos al bonito paraje del Sargal, con su conjunto de las Cuevas del Sargal.

Es una cueva que dispone de una entrada cómoda, de 2,2 metros de anchura y una altura de 2 a 4 metros, y 6 metros de honda, que pudo ser utilizada para cobijo de personas o para guardar ganado. A un lado hay un estrecho conducto, que sale de nuevo a la sala. Al fondo, la cueva se alarga, siendo más estrecha y baja (e incómoda para su uso), llegando a medir una longitud total de unos 16 metros (los últimos 3 metros son casi impracticables). Al igual que la principal, está formada sobre “toscas” (travertinos o tobas calcáreas), que es el material principal de toda esta zona de Viver, vinculada a la cuenca del Barranco Hurón.

A la izquierda hay un pequeño agujero de apenas 1 x 1 x 1 metros, y a la derecha hay una gran oquedad, resultante de un gran hueco en las “toscas”, que mide en su zona cubierta unos 4 metros de largo por 2 de ancho, pero con una altura de 1 metro, que lo hace solo útil para la fauna silvestre, como se deduce por las abundantes huellas en su base arenosa.


Coordenadas:  30 S 705402 4420825  504 msnm  N39.91263 W0.59688 

 Boca de la Cueva de Gallur 2

 

  Zonas interiores estrechas
 
   Formaciones en el techo de la cueva

 

Oquedad bajo un bloque, situada junto a la Cueva de Gallur 2

  
Adjuntamos también la topografía de la Cueva de Gallur (la principal), hecha en 2017.
 

martes, 19 de enero de 2021

PLANTAS Y ANIMALES DE VIVER (y alrededores), 1ª entrega (5ª parte de 5)

PLANTAS Y ANIMALES DE VIVER (y alrededores), 1ª entrega (5ª parte de 5)

9. ABEJAS (DIVERSAS)

Nombres comunes: Abejas.
Familia científica: Varias familias dentro de la superfamilia Apoidea.
Grupo: Orden Hymenoptera. Clase Hexapoda (Insectos). Filo Arthropoda (Artrópodos).

 Abeja (Apis mellifera) sobre una flor de ciruelo, con las patas traseras repletas de polen

Referencias y curiosidades:

Nombramos como abejas a un elevado número de especies de insectos, agrupados en varias familias dentro de la superfamilia Apoidea. A su vez, junto con abejorros, todo tipo de avispas (no sólo las más conocidas), y también las hormigas, forman el orden de los himenópteros, uno de los grandes grupos de insectos. Existe una enorme variabilidad dentro de este orden, tanto en tamaño como en formas y también en hábitos. En general tienen dos pares de alas, si bien uno de los pares cuesta ver a simple vista, sobre todo si el insecto está en reposo. Su boca es de tipo masticador, si bien algunos de los grupos, como las abejas, que se alimentan casi exclusivamente de néctar, han desarrollado una lengua tubular para absorber el mismo, aunque conservan las mandíbulas para la construcción del nido y otros menesteres. Dentro de este orden se da un buen número de insectos sociales, muy interesantes por sus complejas organizaciones, como algunas de las especies de abejas y hormigas.

Las abejas, como todos los himenópteros (y dípteros, coleópteros, lepidópteros, …), tienen lo que se llama metamorfosis completa, es decir, pasan por cuatro estadios: huevo, larva, pupa o crisálida, y por último el adulto o imago, que es el que normalmente vemos y conocemos. Las larvas no se parecen absolutamente en nada en su forma a los imagos, carecen de patas, y sufren varias mudas según aumentan de tamaño. Su alimentación les llega suministrada por los adultos, a través de distintos métodos.

Las abejas abarcan en realidad muchas especies, no sólo las más conocidas y llamadas comúnmente apícolas o melíferas, alimentándose todas ellas de néctar y polen. Con frecuencia el polen es transportado al nido fijado en las patas posteriores, aunque algunas lo llevan en otras partes del cuerpo. Aunque todos conocemos las grandes colmenas que forman las abejas melíferas, hay que decir que muchas de las especies de abejas que en general son desconocidas para la gente, tienen un comportamiento solitario, es decir, no forman colonias, o en todo caso pequeñas colonias.

Sin duda, la especie mejor conocida por todos es la abeja doméstica (Apis mellifera) a veces simplemente llamada “abeja”. Esta especie, como bien se sabe, es un insecto social que vive en grandes colmenas formadas por tres tipos de individuos: la reina, las obreras y los zánganos, contando con una organización social compleja y muy interesante. Estas abejas elaboran productos tan conocidos como la miel y la cera, y de las cuales se puede encontrar mucha información en libros, documentales e internet. No sucede lo mismo con el resto de abejas solitarias, que son apenas valoradas injustamente, pues aunque no producen miel ni cera, sí que cumplen una gran labor polinizadora en la naturaleza.

Y es que se puede afirmar que las abejas son los principales animales polinizadores (no los únicos, ni mucho menos), de las plantas con flores. Una buena parte de los alimentos humanos  son polinizados por los insectos, fundamentalmente por las abejas. Y lo mismo sucede con muchas otras plantas que no consumimos las personas (o nuestros animales de granja), plantas que son muy importantes dentro de los diferentes ecosistemas de la naturaleza. Hay una relación vital entre las plantas con flores y los insectos, dependiendo unas de otros y viceversa. Como ya se ha dicho, no sólo poliniza la abeja melífera, de hecho otras abejas solitarias lo hacen incluso de forma más eficaz, si no que también son insectos polinizadores los abejorros, las mariposas, los sírfidos, algunos escarabajos, y otros más. Aunque es verdad que en cuanto a alimentos humanos, la abeja melífera es la más numerosa, siendo por tanto muy importantes no sólo para el medio ambiente, sino también para el sostenimiento de la economía.

Otra función importante de alguna abejas es la producción de miel. Sólo unas pocas especies de abejas la producen, siendo la Apis mellifera la más abundante y presente en todo el planeta. La miel es producto muy válido, pero sin ella podríamos vivir; cosa que no sucedería sin la labor polinizadora.

Otra especie de abeja, sobre una cerraja, bien cargada de polen

Algunos tipos de abejas se han especializado en “parasitar” a otras diferentes en lo que a la cría se refiere, depositando sus huevos en el nido de esas otras especies, a fin de que sea alimentado por aquellos otros adultos, y ahorrándose ese considerable esfuerzo.

Las abejas, así como otros muchos insectos, están siendo intensamente afectadas por los tratamientos químicos agrícolas, notándose un decrecimiento de sus colonias.​ A ello se suma la afectación de parásitos, posiblemente debido a un debilitamiento de las colmenas a causa de los pesticidas y herbicidas. En la ceguera de nuestro sistema económico (producir en grandes cantidades para ganar más), sin ver las consecuencias a medio y largo plazo, nos lo jugamos todo. Pero no parece que seamos capaces de comprender y aprender que no somos la única, ni la más importante especie sobre el planeta, y que todos los seres estamos relacionados, dependiendo unos de otros mucho más de lo que pueda parecer.

Abeja melífera sobre una malva, llena de polen

 

Grupo de pequeñas abejas chupando el néctar y a su vez polinizando
una flor de lechugilla o amargón (Urospermum dalechampii)

Ámbito: como fácilmente se puede observar, tenemos diferentes abejas por Viver durante todo el año, si bien son más activas desde febrero (floración del almendro).

 


10. PICUDOS

Nombres comunes: Picudos, gorgojos.
Familia científica: Curculionidae.
Grupo: Orden Coleoptera (Escarabajos). Clase Hexapoda (Insectos). Filo Arthropoda.

 Ejemplar de picudo del agave (Scyphophorus acupunctatus)

 Referencias y curiosidades:

Los picudos son un grupo de gorgojos, a su vez dentro del orden de los escarabajos (Orden Coleoptera), que son considerados el grupo más numeroso de los insectos, los cuales ya de por sí son la más extensa clase de seres que habitan la Tierra.

La característica principal de los escarabajos es que dos de sus alas se han endurecido, formando los élitros, que en condiciones de reposo quedan plegadas sobre el cuerpo. Este detalle, junto al resto de la morfología general de los escarabajos, los convierte en pequeños cuerpos acorazados, hecho que seguramente ha influido en su supervivencia y expansión. Por otra parte, los escarabajos constituyen un grupo muy diverso en cuanto a formas, tanto de adultos como de larvas, y en cuanto a sus hábitos alimenticios. Algunos escarabajos, en su evolución, han perdido o reducido los élitros. La gran mayoría de los escarabajos pueden volar, aunque su vuelo es pesado, si bien algunos han perdido esta capacidad. En general son habitantes del suelo y de la vegetación.

Los escarabajos son del grupo de insectos que sufren una metamorfosis completa, pasando por los estados de huevo, larva, pupa o crisálida, y por último el adulto o imago, como ya hemos apuntado anteriormente. Respecto a su transformación hay que tener en cuenta que no todos los insectos pasan por todas las fases, ya que en otros grupos la metamorfosis es más reducida y diferente, desarrollándose en sólo tres estados: huevo, ninfas (estados juveniles), y adulto (o imagos). En los grupos de metamorfosis completa, las larvas no se parecen en nada a los adultos y suelen tener hábitos alimenticios diferentes. Por ejemplo las orugas (larvas) de mariposas son bien diferentes a los adultos. Al igual sucede con los escarabajos, donde las larvas son bien distintas (y variadas) de los adultos.

Los gorgojos (Curculionidae) son una amplia familia con una cierta homogeneidad en su forma adulta, pues tienen un pico prominente (conocido como rostro), en el cual se hallan ubicadas las antenas, algo fácilmente apreciable. Buena parte de las especies de gorgojos no son voladoras. Las larvas son en general lo que la gente llama un “gusano”, y habitualmente viven dentro de la planta o semilla que les sirve de alimento, por lo que son ápodas (han perdido las patas). Como se aprecia bien en las fotos, las larvas son bien diferentes a los adultos. Los imagos también se alimentan de las plantas, si bien la fase larvaria es la más voraz y por tanto la que más daños produce. La gran mayoría de los gorgojos son perjudiciales para las plantas, y algunos constituyen verdaderas plagas, como los dos picudos que tratamos a continuación.

El picudo negro o del agave (Scyphophorus acupunctatus) es uno de esos gorgojos que se hace plaga con facilidad. Atacan el agave o pitera, llegando a destruir todas las plantas de una zona. Es propio de América, pero ya ha llegado a España, donde está haciendo estragos. Es cierto que la pitera tampoco es una planta autóctona, pero es más fácil controlar la proliferación de ésta que el picudo, el cual podría dar el salto a otras plantas. El adulto del picudo del agave mide sobre dos centímetros, de color negro y carece de alas funcionales. La larva es blanquecina, y puede alcanzar hasta un centímetro de diámetro y cinco de largo. El adulto perfora las pencas u hojas del agave para alimentarse del centro suculento, y deposita sus huevos en el interior de la planta. Las larvas nacen a los pocos días y se alimentan de los tejidos blandos del interior del agave, destruyéndolo irremediablemente. Este picudo negro apenas es conocido por aquí, si bien se sabe de sus efectos sobre las piteras.

Otro picudo, mucho más conocido, es el picudo rojo (Rhynchophorus ferrugineus), que ataca vorazmente a las palmeras, y ha causado grandes estragos en las poblaciones de las mismas en España, especialmente en la zona mediterránea. En este caso la plaga llegó desde alguna zona de Oriente, tal vez de Egipto. El picudo rojo ha dado el salto alimentario también al agave, y se corre el riesgo de que este insaciable y gran gorgojo salte a otras plantas. Por cierto, el picudo rojo es de un tamaño enorme para las dimensiones medias de su grupo.

Por último, comentar que tanto las larvas del picudo negro como las del picudo rojo son comestibles para los humanos, constituyendo una excelente fuente alimentaria, y siendo además muy sabrosas. Se venden habitualmente en los mercados de origen para consumo humano, asadas o tostadas, aunque también se pueden consumir crudas. En internet el precio de venta de las larvas de picudo negro se acerca a los 400 euros por kilogramo, ¡casi nada!. Personalmente he probado larvas de picudo negro capturadas en Viver, ligeramente fritas, y aunque mi paladar no es fino, puedo afirmar que me resultan exquisitas.

Ejemplar de picudo rojo (Rhynchophorus ferrugineus), capturado en una pitera

 Larvas de picudo negro en la base de una pitera

 Detalle de larvas de picudo negro del agave

Ámbito: ambos picudos que tratamos aquí abundan por Viver. Ya hace años que vienen dañando las palmeras, y en los últimos tiempos están destruyendo todas las piteras de la zona.  Han venido de sus zonas de origen, pero ya se han instalado permanentemente en España.

 Conjunto de piteras dañadas por los picudos

 Resultado final tras el ataque de los picudos: no queda ninguna pitera viva

Nota final: el documento íntegro correspondiente a ésta primera entrega, es decir, a la suma de las cinco partes en las que se ha dividido, puede encontrarse en

https://drive.google.com/file/d/1LaZsGbibKpVVIG2wEVVmN4TAwGR9qbLg/view?usp=sharing


viernes, 15 de enero de 2021

PLANTAS Y ANIMALES DE VIVER (y alrededores), 1ª entrega (4ª parte de 5)

PLANTAS Y ANIMALES DE VIVER (y alrededores), 1ª entrega (4ª parte de 5)

7. ARAÑAS CANGREJO

Nombres comunes: Arañas cangrejo, tomísidos.
Familia científica: Thomisidae.
Grupo: Orden Araneae (Arañas). Clase Arachnida. Filo Arthropoda (Artrópodos).

Ejemplar de araña cangrejo, de color amarillo, en el lateral de una cerraja

Referencias y curiosidades:

Los tomísidos, más conocidos como arañas cangrejo, son un grupo de arañas pequeñas con un morfología peculiar, que cazan al acecho, camufladas sobre en las flores. Como arañas que son, poseen ocho patas y son depredadoras de otros insectos y artrópodos, por lo que pese a la mala fama de estos animales, en suma resultan beneficiosos para nuestros intereses, ya que multitud de sus presas son animales que podemos considerar como plagas para los cultivos, o nocivos para nuestra salud.

Las peculiaridades de las arañas cangrejo consisten en un gran tamaño de los dos pares de  patas anteriores, y en su capacidad para desplazarse rápidamente tanto hacia adelante como hacia atrás o de lado, que les dan apariencia de cangrejos, de ahí su nombre. Otra de sus características es su mimetismo con el color de la flor sobre la que se posan, con lo que al estar bien camufladas, pasan desapercibidas para sus presas y para sus depredadores.

Poseen un veneno poderoso para sus presas (no para nosotros), lo que las hace unas efectivas cazadoras. No tejen telarañas, sino que permanecen al acecho, discretamente camufladas, esperando a la incauta presa que acude a las flores para libar el néctar, sobre la cual se abalanzan, inyectándole con sus quelíceros un veneno paralizante.

Al igual que la mayoría de las arañas, las hembras son más grandes que los machos, resultando en ocasiones agresivas con los mismos, llegando a veces a comérselos. “Comérselos” es un decir, pues las arañas no comen a sus presas, sino que tienen lo que se llama digestión externa: inoculan a sus presas un líquido que disuelve sus tejidos, el cual luego vuelven a absorber con todas las sustancias nutritivas.

Este tipo de arañas, debido a su pequeño tamaño y a su camuflaje, pero también al escaso interés, o más bien rechazo, que tenemos en general hacia ellas (y hacia los bichos pequeños en general), son prácticamente desconocidas por la gente. Es necesario fijarse bien y tener mucha paciencia para verlas, pero algunos consideramos un placer estar pasando ratos viendo las flores al detalle. Al fin y al acabo cada cual ocupa su tiempo libre en lo que mejor le parece, y tal vez no sea nada descabellado dedicarnos a labores menos impactantes con la naturaleza, y que no busquen siempre, y necesariamente una productividad o rentabilidad.

 Araña cangrejo, la cual se camufla sobre la parte blanca de la flor, con una pequeña presa
 Bonita y curiosa araña cangrejo, camuflada en los pétalos de una campanilla

Ámbito: podremos encontrar diversas especies de estas pequeñas arañas por Viver y alrededores, en las flores durante el verano, siempre y cuando nos fijemos mucho.



8. MARIQUITAS

Nombres comunes: Mariquitas.
Familia científica: Coccinellidae.
Grupo: Orden Coleoptera (Escarabajos). Clase Hexapoda (Insectos). Filo Arthropoda.

 Mariquitas de 7 puntos, las más conocidas de este grupo de escarabajos

Referencias y curiosidades:

Mariquitas es el nombre más popular con el que son conocidos los insectos de la familia  Coccinellidae. Pertenecen al orden de los escarabajos (Orden Coleoptera), que es el grupo más numeroso de los insectos, los cuales ya de por sí son la más extensa clase de seres que habitan la Tierra. La característica principal de los escarabajos es que dos de sus alas se han endurecido, formando los élitros, que en condiciones de reposo quedan plegadas sobre el cuerpo. Este detalle, junto al resto de la morfología general de los escarabajos, los convierte en pequeños cuerpos acorazados, hecho que seguramente ha influido en su supervivencia y expansión. En general son habitantes del suelo y de la vegetación.

Las mariquitas tienen el cuerpo redondeado y con frecuencia colores vivos, con diversos puntos sobre los élitros. La más conocida y abundante por nuestras tierras es la de 7 puntos (Coccinella septempunctata), si bien podemos encontrar otras especies.

Las mariquitas son, o deberían ser, muy apreciadas, ya que son voraces depredadoras de pulgones, cochinillas, ácaros, así como de otras larvas de insectos que suelen ser plagas de la agricultura y de las plantas silvestres. Generalmente los adultos tienen la misma alimentación que las larvas, pero algunas también comen polen, néctar o incluso hongos. Se estima que una mariquita puede consumir más de mil de estos animales durante el verano, y si tenemos en cuenta que una hembra puede tener más de un millón de crías nos daremos cuenta de por qué son considerados como insecticidas naturales. Por tanto constituyen elementos fundamentales del control biológico de plagas, frente al uso intensivo de productos químicos (bien nocivos para nuestra salud, para el medio ambiente, y para el bolsillo de los agricultores).

Los depredadores más comunes de las mariquitas son los pájaros, aunque también pueden ser capturadas por ranas, avispas, arañas y libélulas. Su desagradable sabor les protege en cierta medida contra sus depredadores.

Las mariquitas, como el resto de escarabajos y otros grupos de insectos (lepidópteros, dípteros, hymenópteros, …), tienen lo que se llama metamorfosis completa, es decir, pasan por cuatro estadios: huevo, larva, pupa o crisálida, y por último el adulto o imago. Las larvas, que suelen ser el estadio más voraz, no se parecen en nada en la forma a los adultos, y sobre una planta pasan desapercibidas.

 Ejemplar de otra mariquita diferente a la más conocida, con muchos más puntos
 Larva de mariquita, muy diferente del adulto (sobre un dedo humano como referencia del tamaño)

Ámbito: en Viver y alrededores podemos encontrar algunas especies de mariquitas, entre la primavera y el otoño, si bien cada vez son más escasas, debido principalmente a los venenos que se aplican en la agricultura y otras actividades.



domingo, 10 de enero de 2021

PLANTAS Y ANIMALES DE VIVER (y alrededores), 1ª entrega (3ª parte de 5)

PLANTAS Y ANIMALES DE VIVER (y alrededores), 1ª entrega (3ª parte de 5)


5. ALIAGA PARDA


Nombres comunes: aliaga parda.
Nombre científico: Genista scorpius.
Familia botánica: Leguminosas (o fabáceas). 

Ejemplar de aliaga parda (Genista scorpius) repleto de flores

Referencias y curiosidades:

Para esta otra aliaga sirve mucho de lo dicho para la especie anterior. No obstante hay algunas diferencias.

Esta aliaga también es conocida, aunque menos, y en general es confundida con la anterior. Suele tener un porte más pequeño, y el color de la planta es verde blanquecino. También nos producen molestias sus pinchos, si bien no es tan espesa y tan alta. Tampoco tiene hojas, asumiendo los tallos la función clorofílica.

También pertenece, lógicamente, a la extensa familia de las leguminosas (o fabáceas), estando emparentada con tantas otras plantas comentadas en el apartado anterior, y al igual que la   aliaga previa (Ulex parviflorus), su fruto tampoco es comestible para los humanos.

Su flor también es de forma papilonácea, y asimismo de color amarillo intenso. Como puede apreciarse en la fotografía, produce también floraciones elevadas, pero al no ser tan abundante como la anterior, no llega a llenar el monte de su color. Además, esta aliaga florece en primavera, compartiendo sus flores con bastantes otras plantas, por lo que pasa algo más desapercibida, mientras que en invierno y en nuestras tierras tan solo florecen la aliaga (Ulex parviflorus), el romero (Rosmarinus officinalis) y el brezo (Erica multiflora).

Su fruto, como corresponde a una leguminosa, es también una legumbre, en este caso más alargada u oblonga, con una forma más típica; y también sus frutos son abundantes, resultado de la extensa floración. Se puede observar en la foto la forma y abundancia de las legumbres. Al igual que en el caso anterior, poca gente conoce que esta planta tan denostada produce numerosas legumbres, y por tanto es “prima” de tantas plantas que cultivamos.

Otra curiosidad interesante de las aliagas (ésta y la anterior), y de las leguminosas en general, es que estas plantas tienen relaciones de simbiosis en sus raíces con determinados grupos de bacterias, proceso de ayuda mutua que permite una fijación del nitrógeno atmosférico en el suelo. La consecuencia es que las leguminosas (y bacterias) ayudan a mejorar los suelos. Bien saben esto muchos labradores, y la conveniencia de alternar cultivos de plantas que agotan los suelos, como los cereales, con plantas leguminosas que les permiten mejorar capacidades.

 Detalle de la flor de Genista scorpius
 
 Detalle de las legumbres de Genista scorpius

Ámbito: esta planta también se encuentra en Viver y en los pueblos de alrededor, pero en menor cantidad que la anterior. Se cría a partir de los 400 metros de altitud, y abunda más en pueblos de mayor altitud.



6. SÍRFIDOS

Nombres comunes: Sírfidos, moscas cernícalo.
Familia científica: Syrphidae.
Grupo: Orden Diptera. Clase Hexapoda (Insectos). Filo Arthropoda (Artrópodos).

 Ejemplar del género Syrphus (tal vez Syrphus torvus o Syrphus vitripennis)

 Referencias y curiosidades:

Los sírfidos son un familia de dípteros, lo que comúnmente conocemos como moscas y mosquitos. ¡Sí, ese conjunto de animales que despreciamos con suma facilidad!
Pero no todas las moscas son parásitas ni molestas, ni mucho menos. Por no decir que muchas de esas moscas que consideramos indeseables contribuyen, de manera intensa, a transformar el medio destruyendo los excrementos que muchos otros seres producimos. Tal vez nuestra arrogancia como humanos, o nuestro antropocentrismo, no nos permite ser conscientes de que tan sólo somos una parte más de un complejo sistema, donde todos los seres cumplen una función, aunque los intereses de unas especies, con frecuencia, sean contrarios a los de otras.

Los dípteros son un gran conjunto de insectos, que como hemos dicho, son llamados comúnmente moscas y mosquitos. Una de sus características es la de poseer sólo dos alas (de donde procede su denominación genérica); las otras dos se han transformado en unos apéndices conocidos como halterios, y ayudan en la estabilización del vuelo. Gracias a ellos, las moscas pueden realizar vuelo estacionario, y tienen capacidad de resorte (salir disparadas) en cualquier dirección. Los sírfidos son muy hábiles en lo del vuelo estacionario, de ahí que también sean conocidos como moscas cernícalo, por su costumbre de quedarse totalmente quietas en el aire. Hay muchísimas especies de dípteros, las cuales abarcan comportamientos muy diferentes como por ejemplo descomponedores de materia orgánica, hematófagos, parásitos, predadores de otros insectos, etc.

La familia de los sírfidos es en general muy poco conocida, aunque está más presente de lo que nos parece. El hecho de que algunos de ellos se parezcan a avispas (“disfraz” que les ayuda a defenderse al simular ser peligrosos), hace que muchas veces sean confundidos. Esos animalitos que con frecuencia se quedan volando totalmente quietos delante de nosotros, y que parecen avispas, son en realidad sírfidos, totalmente inofensivos y bastante confiados.

La mayoría de las especies de adultos se alimenta del néctar de las flores, siendo por tanto también polinizadores de las mismas. En cuanto a las larvas, las hay depredadoras, vegetarianas y carroñeras. Algunas especies están muy bien consideradas en agricultura ecológica como control de plagas, debido a su importante función de predar activamente sobre el pulgón (como por ejemplo los géneros Syrphus y Sphaerophoria). Otras, como las larvas del género Eristalis viven en aguas putrefactas, y son conocidas como "larvas cola de rata". 

 Sírfido del género Sphaerophoria, otro importante predador del pulgón en su fase larvaria

 Ejemplar del género Eristalis, conocidos como moscas zángano

Ámbito: podremos encontrar diversas especies de sírfidos por Viver y alrededores, en general desde la primavera hasta principios del otoño, pero principalmente en verano sobre las flores.



martes, 5 de enero de 2021

PLANTAS Y ANIMALES DE VIVER (y alrededores), 1ª entrega (2ª parte de 5)

PLANTAS Y ANIMALES DE VIVER (y alrededores), 1ª entrega (2ª parte de 5)  


3. REBOLLO

Nombres comunes: rebollo, quejigo, roble.
Nombre científico: Quercus faginea (Quercus faginea ssp valentina).
Familia botánica: Fagáceas.

 Gran ejemplar de rebollo, en Viver

 

Referencias y curiosidades:

Árbol en general de mediano tamaño, aunque a veces, puede lucir un enorme porte, si ha llegado a alcanzar una gran edad. Pocos ejemplares han sido respetados, ya que en general eran talados para la obtención de leña y carbón. Suele aparecer a partir de los 500 metros de altitud, y son muy abundantes sobre los 1000 metros, donde forman bosques mixtos con las carrascas o las llegan a sustituir totalmente.

De la familia botánica de las fagáceas, está emparentado con las carrascas, con otros robles, con la coscoja, con el alcornoque, y un poco más de lejos con el castaño y el haya. En estas zonas se le designa como rebollo, nombre que agrupa también al otro roble que se puede encontrar en la Comunidad Valenciana (Quercus pyrenaica). Hay abundantes topónimos por muchos pueblos derivados de la presencia de este árbol.

En otoño adquiere tonos amarillentos y rojizos, pero no muy intensos, y sus hojas no llegan a caer durante el invierno, sino cuando en primavera nacen las nuevas, propiedad por la que se dice que es marcescente. Es curioso verlos en invierno con todas las hojas secas, dando la apariencia de que estén muertos.

Su fruto es una bellota, si bien no son grandes productores de las mismas, comparados con la coscoja o la carrasca. Como ya se ha dicho, su madera es muy apreciada para leña, y antiguamente para carbón. De ahí que sus bosques estén muy alterados, y la mayoría de sus pies tengan una edad limitada. Pero el hecho más curioso es la presencia de agallas, “pelotitas” que las plantas producen como defensa ante la picadura de insectos, que en este caso son avispas minúsculas (técnicamente son avispas, si bien no se parecen en nada a las habituales avispas que todos conocemos). Hay por lo menos dos especies de avispas por estas zonas que incitan al rebollo a producir agallas, las cuales son fáciles de distinguir, unas más pequeñas y redondas, y otras más grandes y con una especie de puntas o agujas. Algunos ejemplares están verdaderamente plagados de agallas. Mucha gente confunde estas agallas con los frutos del árbol.

 Detalle de las hojas y de las flores del rebollo

 Ejemplar de rebollo repleto de agallas

Sería deseable ver más actuaciones de repoblación con esta especie, sobre todo en umbrías, y siempre combinada con las carrascas.

Agalla abierta, donde puede verse la larva de la avispita
 Agallas, en una de ellas puede verse el orificio de salida
por donde ha emergido la pequeña avispa una vez que ya es adulta

Hojas del rebollo en otoño, con algunas ya casi secas

Ámbito: en Viver hay algunas zonas con la presencia de este árbol, donde llega a formar pequeños bosquetes, pero en realidad no es muy abundante. En los pueblos que lindan con Teruel es muy abundante, por ejemplo en Pina y en El Toro, donde ya forma buenas manchas. Y en la cercana población de San Agustín (Teruel) forma extensiones muy amplias.



4. ALIAGA

Nombres comunes: aliaga, archilaga.
Nombre científico: Ulex parviflorus.
Familia botánica: Leguminosas (o fabáceas).

 Ejemplar de aliaga (Ulex parviflorus) repleto de flores


 Referencias y curiosidades:

La aliaga es una planta bien conocida por su abundancia, pero sobre todo por las molestias que nos causan con sus espinas o pinchos. Dichas espinas son en realidad las puntas de los tallos, que en estas plantas, como en tantas otras, asumen la función de las hojas al disponer del color verde propio de la clorofila. Con ello evitan por una parte la pérdida de agua en las hojas por transpiración (un problema en zonas cálidas como las nuestras), y por otro lado no son tan apetecibles para el ganado y la fauna silvestre.

Pertenece a la extensa familia de las leguminosas (o fabáceas), grupo que abarca plantas tan conocidas como el algarrobo, los garbanzos, las judías, las habas, las vezas y muchas más  plantas cultivadas que producen legumbres comestibles para los humanos y el ganado, así como también acacias, albadas, genistas y otras tantas plantas silvestres (que también producen legumbres, aunque no comestibles por las personas o animales domésticos).

La flor de casi todas las leguminosas tiene una característica forma, llamada papilonácea, cuya estructura puede verse bien en las fotos de primer plano de la aliaga parda (siguiente planta, epígrafe 5). Esta forma es similar, aunque cambie el tamaño y color, en plantas tan conocidas como las habas, los guisantes, las acacias, etc. En el caso que nos ocupa, su color es totalmente amarillo intenso, que es por cierto, el color más frecuente de las genistas (nombre que en algunas zonas reciben también las aliagas). Esta planta produce una floración muy elevada, y en ocasiones algunas laderas de montaña presentan en invierno una coloración amarilla debido a la alta presencia de aliagas repletas de flores. La Ulex parviflorus florece desde el otoño hasta la primavera, principalmente en el invierno.

Su fruto, como corresponde a una leguminosa, es una legumbre, aunque en este caso es más bien pequeña pero muy abundante, como resultado de la extensa floración. Se puede observar en la foto la cantidad de legumbres, algunas ya abiertas. Y es que estos pequeños frutos se abren en los días calurosos del verano, estallando con pequeños crujidos, y dispersando sus semillas en todas direcciones. Basta con estar un poco atentos para escuchar los sutiles estallidos. Poca gente se para a observar que esta planta tan abundante produce numerosas legumbres, y por tanto es pariente de tantas plantas que cultivamos.

 Habitual gran conjunto floral de Ulex parviflorus

 Legumbres de Ulex parviflorus

Ámbito: esta planta se encuentra en Viver y en los pueblos de alrededor por todos lados. Se la puede encontrar desde las costas hasta los 1000 metros de altitud, donde ya empieza a escasear, siendo reemplazada por otras plantas de su familia. Puede alcanzar un gran porte, e invade los antiguos campos ya abandonados, aunque tolera cualquier suelo.