jueves, 22 de abril de 2021

SIMA DE LA COSTALATA, VALL DE ALMONACID.

 
Autor: Paco Mas.
Fecha: Abril de 2021.


La Sima de la Costalata es una cavidad conocida desde antiguo, que ya fue reseñada en la revista Lapiaz, número 14, del año 1985. Los datos de esa reseña se han añadido en la presente, como curiosidad, tanto la descripción como la topografía.

En abril de 2021 hemos procedido a revisar la cavidad, mejorar la instalación y proceder a una nueva topografía, más completa, aunque hay que decir que la primera era bastante aceptable.

Han participado en la actividad:

Antonio Benlloch (GESAP y GEB).
Lolo López (GEB).
Jesús Martín (CEA).
Paco Mas (GESAP).



ACCESO:

Recomendamos el siguiente acceso. Partimos de la localidad de Vall de Almonacid por donde está el parque de la Fuente del Lentisco. Siguiendo la pista que parte por encima del parque, dejamos un primer desvío tomando a la derecha. De nuevo tomaremos a la derecha en un segundo desvío, hacia la señalización de elementos bélicos, hasta llegar a un cruce de caminos (N39.91324 W0.46042), lugar por donde dejaremos el vehículo. Seguiremos el camino hacia el NW, que pasa junto a un aljezar (restos de mina para extraer aljez o yeso), y al poco tomamos una senda a la derecha (todavía hay marcas del sendero de pequeño recorrido que lleva hacia Matet). Desembocamos en un punto conocido como “Cuatro Caminos” (N39.91454 W0.46151), por ser una encrucijada de caminos entre los cuatro pueblos del contorno (Algimia, Vall, Matet y Gaibiel). Seguiremos por la senda que va hacia el Oeste, hacia Gaibiel. Al llegar a un collado (Collado de Gaibiel para los de la Vall, N39.91507 W0.46500), tomamos la senda que parte a la izquierda, junto a un navajo o balsón. Esta senda asciende hacia el pico de la Costalata, monte muy pedregoso, con excelentes vistas sobre gran parte de la comarca del Alto Palancia y montes aledaños. En la subida iremos siguiendo interesantes trincheras y parapetos de lo que fue la Línea XYZ del Frente de Levante, en la Guerra Civil de 1936-1939.

Al llegar a una primera zona plana (N39.91188 W0.47176) dejaremos la senda y continuaremos campo a través, por una zona plana, con bastante maleza pero no espesa, hacia el Sur, a buscar la Sima de la Costalata, situada casi en el extremo de esta loma, conocida como Alto de Anchoy.

Coordenadas de la Sima de la Costalata: 30 S 716050 4420839 720 msnm N39.91011 W0.47240



DESCRIPCIÓN DE LA CAVIDAD:

La boca de la cavidad viene a medir 4 x 3 metros, pero debido a a espesa maleza apenas se ve la misma, y la entrada debe realizarse por un estrecho lateral. Un primer anclaje nos permite descender protegidos un resalte de 4 metros, en el que hay unos desfondes peligrosos. El resalte nos deja en una pequeña pero cómoda sala, desde la que comienza la vertical, que protegeremos con algunos de los múltiples anclajes que hay en este punto. El resto de la cavidad es una fractura un poco inclinada, que viene a medir de 1 a 2 metros de ancha, y de 10 a 15 metros de larga, y que llega a bajar hasta -40 metros. En algunos puntos la diaclasa gira en los extremos pero sin continuidad. Hay un pequeño agujero impenetrable al fondo de una repisa inclinada. El descenso lo haremos instalando 3 fraccionamientos más. La bajada es cómoda y bastante limpia; no obstante tendremos cuidado con la posible caída de piedras (que hemos limpiado en lo posible).

Profundidad de la cavidad: 40 metros.

Toda la zona de la Costalata se desarrolla sobre materiales calcáreos del Lías, o Jurásico inferior.


 
INSTALACIÓN Y MATERIAL NECESARIO:

La instalación que había era bastante deficiente y desigual, y lo que nos encontramos sólo estaba en la cabecera del pozo, siendo diversos anclajes como espits viejos, una cadena con dos parabolts antiguos, algún otro parabolt antiguo, y otros tres parabolts de inoxidable, más recientes; lo cual supone una excesiva instalación, más cuando todo el resto del pozo no disponía de ningún anclaje, con los consiguientes roces de las cuerdas.

En nuestra visita hemos añadido cuatro parabolts, uno al entrar en la cavidad, que ayuda a proteger los primeros pasos, en los cuales hay peligrosos desfondes. Los otros tres han sido dispuestos a lo largo del pozo.

Para el descenso de la cavidad se recomienda llevar una cuerda de unos 65 metros, de los  cuales usaremos 10 metros en proteger desde la entrada hasta la cabecera del pozo. Tras instalar la cabecera con algunos de los múltiples anclajes, bajaremos, encontrando un anclaje a unos 8 metros, el cual es recomendable alargar con una cinta. Después encontraremos todavía dos anclajes más, uno a otros 7 metros, y el último a unos 15 metros. De ahí ya llegaremos al fondo.

Todos los parabolts, tanto los de inoxidable como los puestos ahora están sin chapa, y son de métrica 10. Por lo que hay que llevar por lo menos 6 chapas.

Adjuntamos una imagen con la representación de la instalación.



RESEÑA ANTIGUA DE LA SIMA DE LA COSTALATA.

Revista Lapiaz nº 14, 1985.
Grup d'Espeleología Rappel (M. Izquierdo, E. Bosch).

Se encuentra situada en el monte del mismo nombre, prácticamente en la cima de éste, sobre los primeros cinglos visibles desde la población. Para llegar a ella partimos de la población por el camino que nos lleva a Anchoi. Al llegar al alto el camino se bifurca en dos, uno hacia la derecha y el otro, que es el que tomaremos, que desciende; este camino lo tomaremos sin dejarlo, y nos dejará al pie de la Costalata donde empezaremos a subir. Una vez arriba será fácil encontrar la cavidad pues el monte está totalmente quemado y sólo del interior de la cavidad nacen algunos arbustos.

La boca de la cavidad, de forma más o menos circular, mide 5 metros de larga por 6 metros de ancha, que da pase a un escarpe de 4 metros; después de salvarlo nos encontramos con una planta de unos 5 metros, con dos grandes bloques en el centro, a partir de este punto se abre en el extremo de la sala la boca real de la sima. Descendemos a partir de ella unos 10 metros en chimenea hasta llegar a una repisa; a partir de aquí seguimos descendiendo unos 25 metros hasta llegar a otra repisa de mayor tamaño, en cuya parte izquierda encontramos un pequeño escarpe de 2 metros que nos sitúa en una grieta inaccesible. Por el lado opuesto podemos seguir descendiendo 10 metros hasta llegar a una pequeña sala con cantos rodados con cierta humedad en el suelo, siendo la cota más profunda de la cavidad.

Espeleometría: profundidad 45 metros, recorrido 20 metros.

Se desarrolla en calizas de Doger.


 

Boca de la Sima de la Costalata (fotografía de Paco Mas)

 
Sala primera, donde se inicia el descenso del pozo (fotografía de Paco Mas)

 

Descendiendo el pozo (fotografía de Toni Benlloch)
 

En el fondo de la cavidad (fotografía de Toni Benlloch)



viernes, 9 de abril de 2021

CAUDIEL, ruta 8: el barranco Juésar, la Fuensanta y otros elementos singulares.

Nota previa: las siete rutas que preceden a la presente se pueden encontrar en las entradas tituladas "Caminos, sendas y rutas de Caudiel" (cinco de dichas rutas) y "Nuevas reseñas de rutas por Caudiel" (las dos rutas restantes), localizables ambas entradas en la categoría "Rutas por Caudiel" de este blog.

 

Fecha: abril de 2021. Ruta modificada en noviembre de 2022.

Dificultad: baja; la mayor dificultad puede ser seguir el itinerario correcto, dada la gran cantidad de cruces existentes en la ruta, por lo que más abajo se facilita el enlace al track correspondiente para el GPS.

Desnivel: poco apreciable.

Horario: unas 3,5 h de caminata efectiva (alrededor de 13,6 km).

Descripción del recorrido:

El itinerario tiene como objetivo visitar algunos elementos singulares de interés, de diferentes tipos, situados hacia el Noroeste y el Oeste de Caudiel, si bien se transitará también por el término de Benafer y, muy brevemente, por el de Viver.

Partiremos de El Barrio de Caudiel, del lavadero situado a unos metros de la Vía Verde de Ojos Negros a su paso por allí. Enseguida cruzaremos el barranco Juésar para adentrarnos en el parque de la Grieta por el margen derecho de aquél; continuaremos a lo largo del parque, pasando junto a un par de acueductos, llamados aquí palancas; atravesando una zona de juegos infantiles llegaremos a la carretera CV-195, cruzándola por el paso de peatones existente en tal punto.

Lavadero, punto de partida de la ruta (fotografía de Paco Mas)

Uno de los acueductos o palancas del parque de la Grieta (fotografía de Inocencio Mor)

Giraremos a la derecha por el camino de Garcesa, continuando por el mismo Barranco Juésar, cruzando un regato de agua sobrante de una acequia. También pasaremos junto a unos restos de una calera, ya en la parida del Zorral. Siguiendo senderos y pistas pasaremos cerca, pero sin llegar a ellos, del pozo del Doro y del casilicio dedicado a santa Úrsula. Desde aquí se ve muy cercana la vertiente de la Sierra que cae hacia la carretera CV-195 y el collado de Arenillas, así como el cerro Jaime y, detrás, parte de la sierra de Espina y sus aerogeneradores.

 

Acueducto o palanca en el barranco Juésar (fotografía de Paco Mas)
 
Vista desde arriba del interior de la calera (fotografía de Inocencio Mor)

El camino por el que hemos transitado, y que ya hemos abandonado, fue construido por razones estratégicas por el gobierno de la República durante la última guerra civil como alternativa al existente desde antiguo hacia Montán por el collado de Arenillas. Los nidos de ametralladora que quedan al otro lado del barranco, datan de la misma época; su estado actual, sin la cubierta de hormigón armado, se debe probablemente a que fueron dinamitados una vez terminado el conflicto bélico para evitar su uso por los maquis.

Los interesados en conocer cómo se obtenía la cal en las caleras pueden ver el siguiente vídeo: https://www.youtube.com/watch?v=9kiB4dTjOmQ, uno de los muchos que se pueden encontrar en la Red.

Pasaremos junto a un gran corral, el de las Calaveras, y, poco después, por otro, conocido éste como corral de Aguamala. Caminando entre cuidados bancales, generalmente con almendros y olivos, aunque alguno hay con carrascas truferas, nos iremos acercando a unos puentes, llamados puentes de Montán, por los que cruzaremos sobre la Vía Verde primero y sobre la línea férrea después; junto al primero de dichos puentes y a su izquierda podremos observar otro nido de ametralladora en ruinas.

Tras pasar a la altura de un bien visible mojón de término, si nos desviamos ligeramente del itinerario a la izquierda, y miramos tras un evidente muro de piedra, nos encontraremos en el nacimiento de la Fuensanta, cuyas aguas comparten para riego Caudiel y Benafer. Enseguida pasaremos bajo los viaductos del mismo nombre y, tras subir un corto repecho a la derecha, llegaremos a una pequeña área recreativa situada junto a la Vía Verde, con una fuente, cuyas aguas proceden de un manantial situado más arriba y al que se da el nombre de la Fuensantilla. Recorreremos el viaducto de la Vía Verde en toda su longitud y, algo más adelante, encontraremos otra área recreativa, ésta sin punto de agua.

 

Viaductos de la Fuensanta, casi superpuestos en esta vista (fotografía de Inocencio Mor)

Dejaremos la Vía Verde, cruzaremos bajo la vía férrea y seguiremos diferentes caminos, entre ellos un tramo del conocido como Camino de Aragón. Tras pasar junto a un cartel que lo identifica, llegaremos a los restos del poblado íbero de El Castillejo: como era de esperar, la elevación sobre la que se encuentra domina todos los alrededores, por lo que el panorama que se divisa es muy amplio en todas las direcciones y, como también es de rigor, al pie de la colina discurre una corriente permanente de agua, el arroyo de la Fuensanta.

Restos del poblado ibero de El Castillejo (fotografía de Paco Mas)

Abandonaremos el poblado por un sendero descendente poco marcado, caminaremos un poco por asfalto y tomaremos un camino que nos llevará al azud del Tercio, que capta aguas para el riego homónimo de Benafer, muy escondido entre cañas, que cruzaremos y, subiendo entre bancales, volveremos a cruzar por debajo la vía férrea y después la Vía Verde. Continuaremos por un amplio camino antiguo que, tras pasar junto a las extensas ruinas del Mas de Piquer y seguir paralelamente y por encima un tramo de la Vía Verde, nos llevará a la casilla de Ana, también en estado ruinoso.

Azud del Tercio en el barranco de la Fuensanta (fotografía de Inocencio Mor)
 
Casilla de Ana, a la orilla de la Vía Verde (fotografía de Inocencio Mor)

 

Continuaremos de nuevo por la Vía Verde hasta desviarnos a la izquierda unos metros y así conocer una carrasca de gran tamaño allí existente. Retrocederemos hasta la Vía Verde, siguiendo por ella hasta el hito del kilómetro 143, donde la dejaremos por el sendero, que nos lleva a un tramo de pista recorrido previamente. Seguiremos por otros trazado, que nos deja ver los restos de tres nidos de ametralladoras, y también podremos acercarnos a observar un azarollero singular por su porte. Finalmente llegaremos a la Torre del Molino.


Gran carrasca (fotografía de Paco Mas)    
Puente sobre la Vía Verde que hemos de cruzar (fotografía de Paco Mas)


Azagador, por la zona de los Domingos (fotografía de Paco Mas)

Azarollero, imagen invernal (fotografía de Inocencio Mor)

Esta denominación de Torre del Molino designa tanto a la propia torre como al área recreativa aquí existente (depósitos de agua que abastecen al pueblo, fuente, paelleros, mesas, juegos infantiles,…). En otros tiempos hubo un molino en los alrededores, de aquí el nombre.


Uno de los nidos de ametralladora del recorrido (fotografía de Paco Mas)


Vista parcial del área recreativa de la Torre del Molino (fotografía de Inocencio Mor)

En unos minutos estaremos en las calles de Caudiel y, poco después, en el punto de inicio de la ruta.


Track de la ruta:

https://drive.google.com/file/d/17RI4szRqCdBbVf8HiaCrn4nY4eRV5ocs/view?usp=sharing

Fotografías: Inocencio Mor y Paco Mas

Plano y track: Paco Mas

Texto: J. A. Cobo