lunes, 23 de noviembre de 2015

SIMA FUENTE LA HIGUERA

El día 7 de noviembre de 2015 realizamos la exploración y topografía de la sima de fuente la higuera, sin poder concluir los trabajos de topografía por encontrar una importante colonia de murcielagos en su interior que se encontraban hibernando. La línea discontinua de la topografía representa, a groso modo, las formas de la cavidad que faltan por topografiar. Retomaremos los trabajos cuando llegue el verano.

Topografía incompleta de la cavidad.
LA PIEDRA DE SAN MARTÍN

El día 11 de noviembre, un miembro del GESAP (Xevi Bolumar)  junto con un espeleólogo de otro club (Mario Gastón) realizamos la travesía de La piedra de San Martín por su recorrido más clásico. Entrando por Tête Sauvage y saliendo por la Verna. En total es una travesía de 8,6 km teniendo que descender un pozo de -406m (bajando a una cota de -842m), con multitud de zonas acuáticas, cuerdas fijas y grandes salas con caos de bloques. 


No fue necesario entrar a comprobar las zonas sifonables por que otro equipo había entrado apenas unos pocos días antes y nos confirmó que estaba todo en niveles normales y la previsión meteorológica era estable.


Entramos a Tête Sauvage a las 12:00 de la mañana, descendiendo los pozos en sistema recuperable. Las cabeceras son de acero inoxidable y están en perfecto estado. Las pértigas que hay a lo largo del pozo (hasta la cota -180m) incomodan el avance y tienden a enredar las cuerdas pero si se van limpiando a medida que se progresa, no dan problemas al recuperarlas.



Acceso a Tête Sauvage
Llegamos a la base de los pozos a las 16:00 y allí nos cambiamos el equipo y nos colocamos el neopreno. Pasamos el Respiradero y continuamos progresando por la sala Cosyns. El agua está fría pero si no paras de moverte no llega a molestar demasiado. Los primeros metros de la travesía están señalizados con unas flechas blancas que desaparecen al llegar a la galería de los sifones.  La orientación en esta zona no tiene mucho problema porque al sifonarse el paso acuático no quedan muchas opciones para superarlo. Cuando lleguemos al Gran Cañon lo sabremos. Una galería amplia y muy acuática no nos deja dudas de orientación. El único tramo confuso son varios derrumbes que encontraremos a lo largo del gran cañón.  Tampoco son excesivamente complicados, siempre que no los asciendas hasta su cima.



Entre El Embarcadero y el Túnel del viento, encontraremos la zona más confusa de todo el sistema. Nosotros nos confundimos tres veces pero nos dimos cuenta enseguida y rectificamos el rumbo. La referencia que nos perdió más fue encontrar La Gran cornisa. Es una cuerda ascendente que, una vez ascendido una pendiente de bloques, aparece a nuestra derecha. Si no la vemos (fue nuestro caso) y comenzamos a descender de nuevo, en pocos metros llegaremos a una zona acuática larga y profunda, que nos obligará a nadar en varias ocasiones hasta llegar a un sifón.



Pasando por el Respiradero

Después de ascender la gran Cornisa, continuaremos con mucha atención para no tomar ningún ramal a la derecha que no corresponde, hasta llegar al Túnel del Viento. una zona muy acuática pero fácil de superar gracias a los pasamanos instalados. Una vez superado este paso, podremos quitarnos el neopreno y ponernos ropa seca en un vivac (llegamos a las 21:00) que hay a la derecha, en una zona alta. Desde aquí y hasta la sala Verna nos esperan multitud de salas inmensas con grandes pendientes de bloques que tendremos que subir y bajar en multitud de ocasiones.





Pasaremos por La sala Lepineux donde podremos observar su mítico pozo en el techo de la sala. La orientación en esta zona no es demasiado difícil pues hay hitos y balizas por aquí y por allá pero el avance es muy duro e incómodo por los grandes bloques que hay y el gran desnivel que se va acumulando (aunque vayamos “de bajada” acumularemos un importante desnivel positivo).  Lo mejor es buscar un ritmo que no te machaque demasiado y que puedas mantener sin parar ya que en cuanto te paras tienes sensación de frío (la cavidad está a 4ºC). 



Tunel del Viento

Cuando ya estés saturado de subir y bajar seguirás subiendo y bajando un rato más y cuando ya hayas asumido que el resto de tu vida va a ser así entonces llegarás a la sala Verna. (llegamos a las 02:00). Hay dos modos de llegar a ella, cruzar el rio del margen derecho al margen izquierdo hacia unos cables metálicos que forman parte de la presa o seguir una flecha negra que aparece a la derecha y te indica colarte por una zona estrecha.





Después de salir por el túnel de la Verna y caminar el trozo de pista hasta el parking, llegamos a la furgoneta a las 02:30.

He puesto nuestros tiempos como información documental  aunque no para que sean tomados como referencia ya que fueron muy óptimos por ser un equipo de solo dos personas (con la ligereza que eso aporta), no parar a descansar nada más que en el vivac de después del túnel del viento y tener suerte con las perdidas. Los tiempos más habituales rondan entre las 17 y las 24h.




Topografía de la travesía




NOTA: Todos los resaltes que hay después de los pozos, están equipados con cuerda fija. Aunque no  todas las cuerdas están en un estado deseable, no hay ninguna en estado deplorable. No obstante no estaría de más llevar un retal de 10 o 15 metros a mano por si no nos fiamos de lo que hay, utilizar el nuestro.