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domingo, 7 de junio de 2020

RUTA DE SENDERISMO POR VIVER, RV-7: VIVER – JÉRICA, POR SAN ROQUE Y ULA

RUTA DE SENDERISMO POR VIVER, RV-7:

VIVER – JÉRICA, POR SAN ROQUE Y ULA


DESCRIPCIÓN BÁSICA:

Esta ruta circular recorre diversos parajes de Viver y de Jérica, permitiendo gozar de buenas vistas de ambos pueblos desde el monte de San Roque, observar diferentes elementos del regadío tradicional como acequias, balsas y azudes, pasear entre tranquilos campos, y cómo no, disfrutar de agradables rincones y fuentes.

Es una ruta recomendable para realizar durante una mañana o una tarde, y aprovechar también para pasear por el interior de sus pueblos y otros parajes como la Floresta de Viver.


DATOS:

- Punto de partida: Parque del Chorrillo, Viver.
- Distancia: sobre 10 kilómetros.
- Tiempo previsto: de 3 a 4 horas.
- Dificultad: ruta fácil, aunque en un par de tramos se camina por sendas algo erosionadas y que requieren un poco de cuidado.


DESCRIPCIÓN DESARROLLADA.

No se describe el recorrido en sí mismo, con sus numerosos desvíos. Para esos detalles consultar el track del GPS y/o el plano adjunto. Sólo se describe el trazado general.

Partimos de la Fuente y Parque del Chorrillo, atravesando el municipio de Viver, hasta salir del mismo por la Fuente de la Teja, donde cruzamos la acequia comunera del riego de San Miguel, cuyas aguas provienen del nacimiento homónimo. Cruzamos la carretera N-234 (mejor hacerlo por un paso inferior que hay un poco más adelante), e iniciamos la subida hacia San Roque por la carretera vecinal que se dirige a Benafer. Enseguida cruzamos la acequia de Magallán, cuyas aguas provienen del manantial de los Ojos del Prao.

Tomaremos una senda señalizada que nos sube serpenteando hasta el alto del monte de San Roque, donde está la ermita y varias antenas de comunicación. En la subida atravesaremos una zona de trincheras de lo que fue la Línea XYZ durante la Guerra Civil de 1936-1939. Las vistas desde San Roque son estupendas: Al Este está la Sierra Espadán, donde destacan los picos de La Rápita y Espadán. Al Norte está la Sierra de Caudiel con su punto más alto (Las Palomas) y un poco más al Noroeste la Sierra de Cerdaña. Al Oeste están los montes de Ragudo. Al Sudoeste destaca la silueta de Peñaescabia, y más al fondo la Sierra del Toro (se pueden distinguir las antenas de La Salada). Exactamente a nuestro Sur está la Cueva Santa y detrás el Montemayor, y alejándose hacia el Sudeste la Sierra Calderona. Además se ven Caudiel, Jérica y Viver, y otros pueblos más lejanos.

Dejando a nuestra izquierda el pilón de Vértice Geodésico, continuamos por un carril que recorre toda la dorsal del monte hasta llegar junto a una torre eléctrica, el Alto de Magallán, donde bajaremos por una senda algo erosionada hasta cruzar el suave collado conocido como del Sumergido o de Magallán, punto por donde transcurría el camino antiguo de a pie para ir de Viver a Benafer (o viceversa), llamado del Sumergido, por discurrir junto a un cercano hundimiento del terreno. En este collado salen dos sendas, tomamos la de la derecha que nos acerca de nuevo a la acequia de Magallán, que seguiremos en paralelo hasta llegar a la Balsa Mayor (del riego de Magallán de Jérica), y junto a la cual todavía se observan los restos de un antiguo molino.

Desde el salto junto al cubo del antiguo molino, tomar una serie de sendas y pistas (atención, pues hay muchos cruces), siguiendo algunas dispersas marcas del sendero PRCV-63.2 (ya no se mantiene la señalización), hasta empalmar con la Vía Verde de Ojos Negros, por la cual llegaremos a la población de Jérica, donde recomendamos pasear por su interesante núcleo urbano y subir hasta la Torre de las Campanas, de estilo mudéjar. Saldremos del pueblo buscando el puente de Navarza, junto al que fue el Molino de la Morería, para iniciar una agradable paseo bien acondicionado (el Paseo de la Vuelta de la Hoz), que recorre el gran meandro que hace el río Palancia. En este paseo podremos observar el Azud de Navarza (donde se toman las aguas para dicho riego), el cauce del río, y acabar finalmente en el Azud de los Chorradores (donde se toma el agua para el riego de la Morería y también antiguamente para el molino).

Seguiremos por el paseo de Randurías, pasando por tres fuentes, la de Randurías, la del Consuelo y la del Carmen, hasta llegar a la carretera vecinal que une Jérica y Viver. Si deseamos acortar la ruta (no lo recomendamos) podemos regresar a Viver siguiendo el cómodo y seguro víal junto a la carretera. No obstante, recomendamos dejar pronto la misma y tomar un camino de tierra que nos llevará junto a una balsita, no sin antes pasar junto a la Fuente de Ula, bajo un gran chopo. Desde ahí tomar una estrecha senda que atraviesa unos campos abandonados a lo largo de la partida de Ula. Esta senda sustituye al antiguo camino de a pie que discurría por esta zona (ahora en parte derrumbado por la erosión), y unía también ambas poblaciones. La senda muere en un carril que seguimos entre campos cultivados, pasando junto a la Balsa del Pontón que administra la parte del riego homónimo de Jérica.

Al llegar a un camino hormigonado podemos ir directamente hacia Viver, o mejor tomar una pequeña variante que nos lleva por un camino de tierra a la Fuente del Pontón, pasando previamente junto a la Balsa del Pontón que administra la parte del riego de Viver. La Fuente del Pontón está formada por varios nacimientos de agua dispersos por el suelo, ubicados por detrás del Lavadero. Enfrente podemos ver la depuradora municipal. Al poco estamos en la Fuente del Chorrillo, nuestro punto de partida. Cerca podemos ver los restos del cubo de vino de la Rocha Palmera.


Archivo GPX:  RV7 Viver – Jérica, por San Roque y Ula
https://drive.google.com/file/d/1or5_o1pyBKAc5EkUCwZO-2TGugwre7BK/view?usp=sharing


Viver, desde San Roque

Azud de los Chorradores, Jérica
 


Autor: Paco Mas.
Fecha: junio de 2020.



RUTA DE SENDERISMO POR VIVER, RV-6: LOS 3 SAN ROQUE: JÉRICA, BENAFER Y VIVER

RUTA DE SENDERISMO POR VIVER, RV-6:

LOS 3 SAN ROQUE: JÉRICA, BENAFER Y VIVER


DESCRIPCIÓN BÁSICA:

A través de un trazado circular visitaremos las tres ermitas de San Roque de las cercanas poblaciones de Jérica, Benafer y Viver. Además del valor propio de andar por agradables caminos, tendremos la oportunidad de visitar los pueblos, sus ermitas y algunas de sus fuentes. Y cómo no, de poder hablar con sus gentes.

Esta ruta fue diseñada en el año 2000, si bien por la construcción de la autovía A-23 sufrió variaciones sobre la idea original. Una de ellas se debió a la imposibilidad de llegar a Viver desde Benafer siguiendo la Senda del Sumergido, hoy ya totalmente perdida y sin paso bajo la autovía; por ello este tramo se realiza siguiendo la carretera vecinal, con escaso tráfico. En el tramo inicial de Viver a Jérica se optó por el sendero que discurre por la partida de Ula, si bien actualmente hay un vial cómodo y seguro, junto al carril-bici, por la carretera vecinal, y que se puede usar como alternativa.


DATOS:

- Punto de partida: Fuente del Santo, Viver.
- Distancia: sobre 12,5 kilómetros.
- Tiempo previsto: de 3 a 5 horas, según las paradas que hagamos.
- Dificultad: ruta fácil, pues se transita en general por caminos y carretera, salvo algunos tramos de senda.


DESCRIPCIÓN DESARROLLADA.

No se describe el recorrido en sí mismo, con sus numerosos desvíos. Para esos detalles consultar el track del GPS y/o el plano adjunto. Sólo se describe el trazado general.

Saldremos de Viver de la Fuente del Santo, frente a la Iglesia del Santo o de San Francisco de Paula. La propuesta principal es seguir la senda que era aproximadamente el antiguo camino que se utilizaba para ir andando de Jérica a Viver y viceversa, y que atraviesa la partida de Ula. Está en buen estado de tránsito, si bien es una senda estrecha y con algunos tramos algo erosionados; además coincide con el sendero PRCV-63.2, el cual ya no se mantiene señalizado. Por ello se plantea como otra opción seguir el vial cómodo y seguro, junto al carril-bici, por la carretera vecinal.

Tomar la dirección hacia Jérica, y si vamos por el sendero tomamos la calle última a la derecha, que es la bajada actual al río Palancia y al paraje del Sargal. Luego nos desviaremos por un carril a nuestra izquierda, entre campos cultivados, pasando junto a la Balsa del Pontón que administra el agua para Jérica, carril que dejaremos para seguir por la senda entre campos abandonados, hasta llegar a una balsita. Para estos desvíos hay que estar atentos al plano o al GPS. Tras la balsita seguimos por otro carril pasando junto a la Fuente de Ula, bajo un gran chopo. Saldremos a la carretera y 100 metros después la dejaremos para bajar por unas escaleras y seguir por un paseo junto a las fuentes del Carmen, del Consuelo y de Randurías, ésta última ya en el parque del mismo nombre.

Atravesado el parque entramos en el pueblo por donde nos plazca, para subir por las hermosas callejuelas hasta la Ermita de San Roque, junto a la Torre de las Campanas, de estilo mudéjar. Recomendamos perderse un rato por el casco viejo, de gran interés y belleza.

Para ir desde Jérica a Benafer seguiremos el actual trazado del sendero PRCV-63.2, en buen estado pero del que ya no se mantiene su señalización. Saldremos de Jérica por la Vía Verde de Ojos Negros en dirección a Caudiel, la cual dejaremos a unos 5 minutos, antes de entrar a un túnel. Iremos siguiendo sendas y caminos, con muchos cruces; atentos pues al GPS, o al plano y a nuestra intuición. Atravesaremos un primer paso inferior y luego pasaremos junto a la Balsa Mayor donde también podremos observar el cubo de un antiguo molino. De nuevo atravesaremos otro paso inferior, éste más ancho, para seguir por un estrecho carril, hasta llegar al agradable paraje de la Fuente de los Nogales, no sin antes haber pasado junto a la alargada Balsa del riego de Cuaranta. Seguiremos hasta Benafer por el camino asfaltado, pasando junto a los restos de otro antiguo molino, del que sólo se aprecia el cubo.

La Ermita de San Roque de Benafer queda a las afueras del pueblo, aunque cerca. Para llegar a ella lo mejor es preguntar a algún vecino cómo hacerlo.

Para ir desde Benafer a Viver no nos queda más remedio que seguir la carretera vecinal, que apenas tiene tráfico; no obstante andaremos con sumo cuidado. La otra opción que había, el antiguo camino del “Sumergido”, se encuentra ya perdido, pues estaba en mal estado y luego quedó cortado por la nueva autovía, sin paso inferior.

Bajando por la Rocha encontraremos la estrecha carretera que sin pérdida nos lleva hacia Viver. Al coronar un pequeño alto nos desviaremos a la izquierda para subir al Monte de San Roque, donde encontraremos la tercera ermita de nuestra ruta, ésta de Viver. La vista desde San Roque es estupenda. Al Este está la Sierra Espadán, donde destacan los picos de La Rápita y Espadán. Al Norte está la Sierra de Caudiel con su punto más alto (Las Palomas) y un poco más al Noroeste la Sierra de Cerdaña. Al Oeste están los montes de Ragudo. Al Sudoeste destaca la silueta de Peñaescabia, y más al fondo la Sierra del Toro (se pueden distinguir las antenas de La Salada). Exactamente a nuestro Sur está la Cueva Santa y detrás el Montemayor, y alejándose hacia el Sudeste la Sierra Calderona. Además se ven Caudiel, Jérica y Viver, y otros pueblos más lejanos.

Bajaremos por la senda acondicionada y cruzaremos la carretera N-234 (aunque ahora tiene poco tráfico, mejor utilizar un cercano paso inferior). Entraremos a Viver por la Fuente de la Teja, y bajando por sus calles Teruel y Castillo llegaremos a la Plaza de la Iglesia. Seguiremos por cualquiera de las opciones existentes para llegar a nuestro punto de partida.


Archivo GPX:  RV6 Los tres San Roque
https://drive.google.com/file/d/19xGw0191vdDqEZQAOGGMap8R1g5Vsci4/view?usp=sharing



San Roque y la Torre Mudéjar, Jérica

San Roque, Benafer

San Roque, Viver




Autor: Paco Mas.
Fecha: junio de 2020.




RUTA DE SENDERISMO POR VIVER, RV-4: DE VIVER A TERESA POR EL CAMINO DEL RÍO

AVISO (junio de 2021): EN LA ACTUALIDAD, DEBIDO A LAS FRECUENTES PRECIPITACIONES DE LOS ÚLTIMOS MESES, EL CAUDAL DEL RÍO PALANCIA ES MUY SUPERIOR AL HABITUAL.

POR LA MISMA CAUSA, LA VEGETACIÓN DEL CAUCE ES MÁS ABUNDANTE.

COMO ESTA RUTA CRUZA EL RÍO EN VARIAS OCASIONES, SERÁ NECESARIO TENER PREVISTAS AMBAS CIRCUNSTANCIAS.

QUIEN DISFRUTE CON EL AGUA Y LA BÚSQUEDA DEL SENDERO ENTRE LAS PLANTAS, PASARÁ UN BUEN RATO; DE NO SER ASÍ, SERÁ MEJOR ESPERAR A QUE CAMBIEN LAS CIRCUNSTANCIAS.


AVISO, diciembre de 2025.

ADEMÁS DE LOS PROBLEMAS DE LA VEGETACIÓN, Y DEBIDO A LA AFECTACIÓN DEL INCENDIO FORESTAL DE 2022, HAY PINOS CAÌDOS EN LA PARTE FINAL QUE SE SUBE HACIA TERESA, TRAS LA PASARELA DEL CANAL.

POR LOS ASPECTOS CITADOS, LA RUTA ESTÁ EN BUEN ESTADO DESDE VIVER A LA REVUELTA DE LA SARTEN. DESDE AHÍ HACIA TERESA, ESTÁ EN BASTANTE MAL ESTADO Y NO SE RECOMIENDA SU REALIZACIÓN.




DESCRIPCIÓN BÁSICA:

La ruta discurre entre las poblaciones de Viver y de Teresa, siguiendo en gran parte el trazado el curso del río. A través de sendas y pistas andaremos el antiguo camino de a pie (y también de  herradura o caballerías) que unía ambas poblaciones y que fue muy utilizado hasta después de la Guerra Civil. Aunque deteriorado en algunos tramos, nos permitirá disfrutar de parajes bellos y tranquilos, al tiempo que rememoramos el esfuerzo que tantas veces hicieron nuestros antepasados.

Esta senda fue marcada como un tramo del PRCV-63.2 en el año 1995, ha sido mantenida durante muchos años y actualmente se encuentra en buen estado de tránsito (esta labor todavía se efectúa voluntariamente cada año), pero ya no se mantiene la señalización (labor también voluntaria, apenas reconocida, y bastante decepcionante por el frecuente vandalismo o simple destrucción del que son objeto las señales y marcas). La señalización se intenta mantener con algún cartel y con hitos de piedra.

El trazado propuesto tampoco coincide del todo con el original. La construcción del canal hace décadas sobre la propia senda, y el casi nulo mantenimiento del mismo, conlleva la dificultad del tránsito junto al canal. Por lo que finalmente se optó por un trazado alternativo que obliga a vadear el río hasta en cuatro puntos, según el caudal que lleve. No recomendamos realizar la ruta en época de lluvias fuertes. Pero cuando no hay riesgo, los vadeos del río aunque puedan resultar incómodos, añaden valor y divertimento a la ruta. No obstante, se presenta una alternativa que evita los vadeos, pero obligando a caminar por el borde del canal, con el riesgo de caída que presenta, y el mal estado en algunos tramos.

La ruta es lineal. Se puede hacer combinando vehículos, o bien volviendo sobre el mismo trazado (ello permite no acabar toda la ruta necesariamente), o volver sobre un trazado alternativo, uno de los cuales es propuesto al final del texto.


DATOS:

- Punto de partida: Parque del Chorrillo, Viver.
- Distancia: sobre 8 kilómetros.
- Tiempo previsto: de 3 a 4 horas, sólo la ida y según las paradas que hagamos. Añadir el tiempo de vuelta. Por lo que la ruta puede estimarse para una jornada completa.
- Dificultad: ruta media, pues el sendero del río tiene tramos erosionados, además de los puntos donde pueda ser necesario vadear el río, bien mojándose el calzado o bien descalzándose.


DESCRIPCIÓN DESARROLLADA.

No se describe el recorrido en sí mismo, con los numerosos desvíos. Para esos detalles consultar el track del GPS y/o el plano adjunto. Sólo se describe el trazado en general.

El itinerario recorre uno de los antiguos caminos que se utilizaba para ir de Viver a Teresa (y viceversa) andando. Era el camino más corto, y aprovechaba la línea del río Palancia en gran parte, si bien solo era apto para ir a pie o con caballerías. Hoy nadie lo utiliza con tal fin, salvo los excursionistas, y lo que queda se ha mantenido gracias al paso del ganado y de los cazadores. Aún así se encuentra bastante deteriorado por desmoronamiento de laderas y por las obras del canal. A pesar de su deterioro su recorrido nos permite disfrutar de bellos lugares y del sosiego del discurrir del río por los solitarios parajes ya abandonados.

Salimos de Viver desde el parque del Chorrillo, bajando por el camino de la Cueva Santa (o de la Torre o de Benabal), que seguiremos hasta subir la Rocha de la Torre, desde donde se ve la peculiar Torre. Tras pasar el pequeño alto tomar la pista de tierra que sale a la derecha, y al poco cruzaremos la carretera que baja al río. Seguir de frente hasta donde finaliza la pista, junto a una nave, y comienza la senda que nos lleva hasta cruzar el Barranco de los Vallejos.

Caminaremos por sendas y algún tramo de pista acercándonos poco a poco al cauce del río, hasta que lleguemos a Peñas Rubias, paraje de gran belleza con sus paredes rojizas y llenas de covachas y formaciones. En época de lluvias abundantes o fuertes tormentas es impresionante observar la  cascada, que con más de 30 metros de altura vierte sus aguas sobre el río Palancia. Para cruzar el barranco no hay camino, pero se siguen bien las señales o la traza.

Seguimos la evidente senda, siempre paralela al río, pasando junto a los restos del Azud del riego de Pocopán, y luego atravesando la partida de la Cueva Negra, la cual es una pequeña covacha situada en el margen de enfrente del río. Seguimos por una cómoda senda entre abundantes aliagas y pinos. El camino se eleva a unos bancales, pues la antigua senda ya no existe al derrumbarse debido a unos abrigos excavados en la Guerra Civil. Al llegar cerca de unos roquedos la senda baja abruptamente hacia el río. Nos acercamos a los sifones del canal siguiendo la traza de la senda. Tras el sifón cabe la posibilidad de tomar la alternativa original, que cruza un pequeño collado y baja para seguir por encima del Canal, opción que nos evita mojarnos, pero que es algo peligrosa y tiene también sus incomodidades.

Si seguimos la propuesta principal, bordearemos toda la Revuelta de la Sartén, en paralelo al río, pudiendo ver el antiguo Azud de las Quinchas, ya fuera de uso, pero que cuando lleva agua resulta un paraje bien bonito de ver. Continuará una zona que según cómo esté de agua el río, nos obligará a vadearlo hasta en cuatro ocasiones, o podremos pasar por encima de piedras, o bien no habrá problemas con el agua, pero a cambio no estará tan bonita toda la zona, ni resultará tan entretenido. Si hubiese mucho caudal de agua, recomendamos dar por finalizado el trayecto, y volver sobre nuestros pasos.

Hay que estar muy atentos al momento en que se deja el cauce del río (hay grandes hitos de piedra y viejas marcas), para cruzar el Canal por una pasarela y tomar la senda que sube poco a poco hasta pasar por debajo de la Peña de los Pajaritos. Desde este punto tomaremos una alternativa abierta hace unos años, que aunque abrupta, nos permite evitar una conflictiva zona del trazado original, debido a una cascada de aguas sobrantes de una acequia, y la presencia de lo que fue durante muchos años un vertedero incontrolado. Subiremos con cuidado por la fuerte pendiente, que nos llevará a un camino, que por su izquierda nos dejará en el collado de la Cantera. Desde aquí por camino asfaltado llegaremos a Teresa.

La vuelta, como se ha dicho, se puede hacer por el mismo camino. Otra opción es regresar por la zona de Benabal y la Mezquetilla. No está indicada en el plano, pero sí en el archivo GPX. Desde la Cantera seguiremos el camino que nos lleva a cruzar el gran meandro del río y subir los escarpados Cinglos de Benabal, alcanzando el Collado Royo (o Alto de Benabal para los de Teresa). Tomar el camino de la izquierda de tierra, y luego uno a la derecha, que atraviesa la partida de la Mezquetilla, para bajar hacia la zona de las Masías del Río. Cruzar el Puente del Río, y tomar los caminos primero a derecha y luego a izquierda, que nos llevarán a Viver.


Archivo GPX:  RV4 Viver a Teresa

https://es.wikiloc.com/wikiloc/spatialArtifacts.do?event=setCurrentSpatialArtifact&id=51890236


 

Azud de Pocopán

Revuelta del Río Palancia

Salto de Peñas Rubias




Autor: Paco Mas.
Fecha: junio de 2020.





RUTA DE SENDERISMO POR VIVER, RV-3: SANTA CRUZ Y EL SARGAL

RUTA DE SENDERISMO POR VIVER, RV-3:

SANTA CRUZ Y EL SARGAL


DESCRIPCIÓN BÁSICA:

La presente ruta nos lleva a visitar dos lugares interesantes cerca de Viver, por un lado el Cerro de Santa Cruz, desde el que gozaremos de buenas vistas sobre el pueblo y su entorno, y por otro lado el paraje del Sargal, agradable área recreativa junto al río Palancia, y donde podremos visitar las Cuevas excavadas en piedra tosca.

Previamente antes de salir de Viver, visitaremos el parque de la Floresta, otro agradable lugar de esparcimiento situado dentro del mismo casco urbano. Para quien lo desée, se propone acortar la ruta al bajar de Santa Cruz.


DATOS:

- Punto de partida: Parque del Chorrillo, Viver.
- Distancia: sobre 7 kilómetros.
- Tiempo previsto: de 2 a 4 horas, según las paradas que hagamos.
- Dificultad: ruta media, sin ser larga, tiene zonas de senderos algo erosionados.


DESCRIPCIÓN DESARROLLADA.

No se describe el recorrido en sí mismo, con los numerosos desvíos. Para esos detalles consultar el track del GPS y/o el plano adjunto. Sólo se describe el trazado en general.

Partiremos del Parque del Chorrillo, desde donde iremos al cercano Parque de la Floresta, agradable y umbrío lugar, situado en el cauce del Barranco Hurón, donde además de pasear podremos ver la cascada (no siempre salta agua, depende de los sobrantes de las acequias) y las formaciones de piedra tosca.

Desde el parque saldremos buscando la Fuente de la Canaleta, y el Camino de Santa Cruz, que desde el pueblo nos llevará en subida hasta el collado de Santa Cruz, donde ya tomaremos una senda para alcanzar la cumbre del Cerro de Santa Cruz. Las vistas desde este punto son muy buenas, pudiendo ver todo el pueblo de Viver y también parte de Jérica, con toda la vega de Viver. Enfrente y al Norte tenemos el monte de San Roque, y al fondo las Sierras de Cerdaña y de Caudiel, y al Este la Sierra de Espadán. Hacia el Sur está la zona de los Vallejos y Pocopán, así como el valle del río Palancia que se estrecha entre montes.

Además hay un conjunto de trincheras así como un gran refugio en forma de “h” y con tres bocas, acondicionado para poder visitarlo (hace falta llevar luz). El refugio y las trincheras son restos de la Guerra Civil de 1936-1939, que tuvo el frente de Levante estacionado en esta zona durante 9 meses. Además se sabe que en el Cerro hubo una antigua ermita, de Santa Cruz, de la que no hay rastro alguno ni se sabe su localización exacta.

Bajamos del Cerro por la parte opuesta a la que subimos, caminando por una senda con algunos tramos muy erosionados y que nos obligará a tener cuidado. Hay un punto desde donde si queremos podemos llegar pronto a Viver, acortando la ruta, por la bajada conocida como de la “Hijuela Larga”, hasta la carretera, la cual nos llevará en nada a Viver. Si seguimos la ruta propuesta, tras dar unos rodeos por sendas por las laderas del Cerro de Santa Cruz alcanzaremos la carretera junto a unos sifones, la cual cruzaremos para seguir por otra senda que atraviesa otro cerro, sin nombre histórico, y que en Viver es conocido como el Cerro de la Casita Blanca, por tener una peculiar casita con ese nombre, ya abandonada.

Por esta zona hay diversas sendas que se cruzan y debemos estar atentos al GPS o a nuestra intuición con el plano. La bajada de este Cerro tiene también un tramo bastante erosionado. Por un camino llegaremos al Collado de la Torre, y tras cruzar el camino asfaltado, seguiremos por otra senda que esta vez nos sube al Cerro Grillo, cubierto de pinos en su totalidad. Seguiremos atentos al GPS o a la intuición, pues también abundan las trazas.

Tras bajar del Cerro Grillo alcanzaremos un camino de tierra conocido como el Camino del Huevo, que nos llevará pronto a otro camino asfaltado, conocido como el Camino del Río, y que en paralelo al río Palancia nos lleva hasta el paraje del Sargal, con sus diversas fuentes, sus Cuevas utilizadas en tiempos prehistóricos, y sus lugares habilitados para el recreo. La presencia del río donde poder bañarse o refrescarse y las cuevas con sus curiosas formaciones de toscas nos permitirán gozar un buen rato del lugar.

Para volver hacia Viver vamos a utilizar el antiguo camino del “Río”, del cual se conserva un trozo muy interesante. Regresamos por donde llegamos, pasamos la señal de piedra del Sargal, y unos 20 metros más adelante encontramos a la derecha un camino que discurre entre dos altas paredes de piedra tosca, y junto al cual discurre una acequia. Seguimos el antiguo camino, por el cual ascendemos serpenteando entre dos paredes de piedra tosca. Pasamos por encima de las Cuevas de Gallur, utilizadas como corrales. Tras llegar a un camino vecinal asfaltado y tomando a la derecha, llegaremos pronto al punto de partida, el parque del Chorrillo, en Viver.


Archivo GPX:  RV3 Santa Cruz y el Sargal

https://es.wikiloc.com/wikiloc/spatialArtifacts.do?event=setCurrentSpatialArtifact&id=51890183




Cascada de la Floresta

Viver desde el cerro de Santa Cruz




Autor: Paco Mas.
Fecha: junio de 2020.










RUTA DE SENDERISMO POR VIVER, RV-2: SAN MIGUEL Y LOS OJOS DEL PRAO

RUTA DE SENDERISMO POR VIVER, RV-2:

SAN MIGUEL Y LOS OJOS DEL PRAO


DESCRIPCIÓN BÁSICA:

A través de esta ruta nos acercaremos a los dos principales manantiales de Viver, primero al de San Miguel, donde se toman las aguas para el consumo de la población así como para un importante sistema de regadío compuesto por un entramado de acequias, y luego al de los Ojos del Prao, donde se toman las aguas para regar una zona de la huerta de Viver así como gran parte de las huertas de Jérica (incluida su pedanía de Novaliches).

Ambos manantiales son muy estables en su caudal, acercándose cada uno de ellos a los 200 litros por segundo. Además ambos están acondicionados como parques, estando el de San Miguel más acondicionado, y manteniéndose el de los Ojos del Prao menos intervenido, con la singularidad de ser un extraño manantial compuesto por varios agujeros u ojos en el suelo.

Aprovecharemos también para pasear entre tranquilos huertos y campos de secano, muchos de los cuales lamentablemente se hunden en el abandono, acompañados de la constante y agradable presencia del agua. 

Esta ruta fue marcada en el año 2000 como sendero local (SL), y después ha sufrido varios cambios, en parte por las obras de la autovía A-23 y sus consecuencias. La versión que ofrecemos se acerca al trazado del SL, si bien ha sido modificado en algunos tramos por el mal estado del mismo.


DATOS:

- Punto de partida: Parque de la Fuente de Mosén Villar, Viver.
- Distancia: sobre 6,5 kilómetros.
- Tiempo previsto: de 2 a 4 horas, según las paradas que hagamos.
- Dificultad: ruta sencilla, con el único problema de perderse entre los múltiples caminos.
- Nota: Los dos manantiales afloran al aire libre, por lo que pedimos el máximo respeto y cuidado de sus aguas y entornos.


DESCRIPCIÓN DESARROLLADA.

No se describe el recorrido en sí mismo, con los numerosos desvíos. Para esos detalles consultar el track del GPS y/o el plano adjunto. Sólo se describe el trazado en general.

Partiremos de la parte alta del pueblo, concretamente de la fuente y parque de Mosén Villar. Salimos por la calle Aguas Blancas en dirección al albergue de color salmón que distinguimos al fondo (Santa María de Aguas Blancas). Pasamos por dos fuentes, siendo la última también nombrada como de Mosén Villar. Poco después pasamos entre una casa y un lavadero, para dirigirnos hacia el Salto Agua Blanca, cuyas aguas son las provenientes del Manantial de San Miguel. Subimos las escaleras paralelas al salto de agua, dejando a nuestra derecha el actual recinto de Santa María de Aguas Blancas, que en su día fue molino harinero (posiblemente de época musulman) y luego almazara (Almazara de la Señorita).

Seguimos por caminos rodeando la Balsa nueva de San Miguel, en cuyo lateral encontraremos un majestuoso chopo donde hace varios siglos estuvo la ermita de San Miguel (regentada por la orden de los Mínimos), y de la que hoy no queda ningún rastro. Enseguida nos desviaremos por un estrecho y poco visible sendero, que por la linde de un campo nos llevará al mismo manantial de San Miguel, bello, fresco y agradable rincón acondicionado como parque.

Seguimos por un camino asfaltado hacia el Oeste, viendo al fondo los montes de Ragudo, con la presencia de los aerogeneradores. Bordearemos una granja dedicada a la cría de visones (antes se atajaba pero la senda está perdida), y cruzando las casas de las Masías del Cristo llegamos a la carretera nacional N-234, la cual cruzaremos con sumo cuidado para llegar a la Fuente y restaurante del Cristo. Siguiendo con cuidado continuaremos por el borde de la carretera unos escasos 150 metros, para tomar el camino de tierra que nos llevará al manantial de los Ojos del Prao, no sin antes cruzar la acequia de Magallán, alimentada por las aguas de los Ojos y de otros manantiales situados más arriba, como el de la Franqueza.

Por un entradero señalizado llegaremos a los Ojos del Prao, curiosos agujeros en el suelo, donde brota un caudaloso manantial. Se puede bajar a un par de ellos, siendo el más interesante aquél en el que nace el agua. Rogamos tener cuidado con el acceso a los mismos.

Para la vuelta a Viver retornamos por los caminos hasta encontrar la acequia de Magallán, la cual seguiremos un poco. Este trazado no coincide con el antiguo SL que se encuentra abandonado. Avanzamos por diversos caminos rurales entre huertas (atentos al GPS o al plano), por las partidas de Tobé (antaño los Ojos se denominaban la Fuente de Tobé, o Tover o Tobet) y de la Hoya Milla. Al poco de pasar junto a unas granjas podremos ver el salto que aún queda del antiguo molino de Cirilo, y poco más adelante y no lejos, también quedan las casas de otro antiguo molino, el de Lirián o Molinete. Siguiendo el camino ya asfaltado cruzamos por debajo de la N-234 y entramos en el pueblo de Viver, llegando a nuestro punto de partida en la fuente de Mosén Villar.


Archivo GPX:  RV2 San Miguel y los Ojos del Prao
https://drive.google.com/file/d/1BUkgVRMw52Y05d5rdgt45QV1rSsoHml9/view?usp=sharing




Paraje de San Miguel

Nacimiento de los Ojos del Prao


  

Autor: Paco Mas.
Fecha: junio de 2020.

RUTA DE SENDERISMO POR VIVER, RV-1: LA TORRE Y EL SARGAL

RUTA DE SENDERISMO POR VIVER, RV-1:

LA TORRE Y EL SARGAL


DESCRIPCIÓN BÁSICA:

La ruta propuesta nos acerca a varios puntos de interés histórico próximos a Viver, en la zona del río Palancia. Aunque la ruta es corta en cuanto a andar, ocuparemos un buen tiempo en visitar las zonas y disfrutar de sus parajes. Utilizaremos antiguos caminos, si bien la mayoría de ellos son actualmente aptos para vehículos y asfaltados, pero transitados solo por uso vecinal. Proponemos un par de variantes sobre el diseño original de la ruta (año 2000).

Caminaremos entre huertas, algunas ya abandonadas, pero siempre rodeados por el verde de los campos y por el agua de las varias acequias y del río Palancia. Además podremos visitar restos históricos de las antiguas fábricas de producir electricidad (principios del siglo XX) y de una antigua torre de vigilancia (de época musulmana). También podremos disfrutar del espacio recreativo del Sargal, con sus cuevas, fuentes y parajes de piedra tosca. En fin, una pequeña ruta pero llena de sitios a ver y disfrutar.


DATOS:

- Punto de partida: Parque del Chorrillo, Viver.
- Distancia: sobre 7 kilómetros.
- Tiempo previsto: de 2 a 4 horas, según las paradas que hagamos.
- Dificultad: ruta sencilla, con el único problema de perderse entre los múltiples caminos.


DESCRIPCIÓN DESARROLLADA.

No se describe el recorrido en sí mismo, con los numerosos desvíos. Para esos detalles consultar el track del GPS y/o el plano adjunto. Sólo se describe el trazado en general.

Saldremos de Viver desde el parque del Chorrillo por el camino de la Cueva Santa, de Benabal o de la Torre, el cual seguiremos durante un rato, disfrutando de las verdes huertas que nos rodean, y de las paredes y bancales de piedra tosca. Tras unos diez minutos andando veremos las ruinas de una torre que destaca en un pequeño cerro a la izquierda: hacia allí vamos. Para ello hemos de llegar casi a su altura, tomando un camino de tierra a la izquierda, y que pronto dejamos para seguir por una senda entre campos que se dirige directa hacia la Torre.

La Torre, que está bastante destruida, aún mantiene un zócalo fuerte asentado sobre unas grandes losas. Casi con toda seguridad se trata de una construcción de la época musulman que tendría como misión la vigilancia de un paso sobre el río. Desde ella se nos ofrece una vista espléndida. Al Norte Viver, detrás el monte de San Roque. Un poco más a la derecha destacan las Cuevas del Sargal, y entre medio podemos adivinar las Cuevas o Corrales de Gallur. Al Este tenemos los montes de la Muela de Jérica, con su torre vigía. Hacia el Sur tenemos un pequeño monte conocido como Cerro del Grillo. Pero sobre todo tenemos unas vistas espléndidas sobre las huertas de Viver de las que podemos disfrutar plácidamente.

Desde la Torre bajamos por sendas y caminos hasta llegar al camino asfaltado del río, el cual tomamos a la derecha para acercarnos a ver los restos de las fábricas de luz, en bastante mal estado, pero que permiten hacerse una idea de su salto; no obstante hay que tener cuidado por peligros de caída. Se pueden apreciar las acequias y los saltos de agua para mover las turbinas. Especialmente interesante es la estructura del cubo de agua de la llamada Fábrica Vieja. Otro punto que podemos visitar es el Azud de la Vegatilla, punto en el río donde se captaba el agua para el riego de la Vegatilla de Jérica.

Volvemos hacia atrás, siguiendo el camino paralelo al río hasta llegar al paraje del Sargal, con sus diversas fuentes, sus Cuevas habitadas en tiempos prehistóricos, y sus lugares habilitados para el recreo. La presencia del río donde poder bañarse o refrescarse y las cuevas con sus curiosas formaciones de toscas nos permitirán gozar un buen rato del lugar.

Para volver hacia Viver vamos a utilizar el antiguo camino del “Río”, del cual se conserva un trozo muy interesante. Regresamos por donde llegamos, pasamos la señal de piedra del Sargal, y unos 20 metros más adelante encontramos a la derecha un camino que discurre entre dos altas paredes de piedra tosca, y junto al cual discurre una acequia. Seguimos el antiguo camino, por el que ascendemos serpenteando entre dos paredes de piedra tosca. Pasamos por encima de las Cuevas de Gallur, utilizadas como corrales. Llegaremos al camino asfaltado por el que veníamos al principio, y por el que vamos hacia Viver.

Poco antes de llegar al Parque del Chorrillo proponemos alargar un poco más el paseo. Para ello tomamos un camino a nuestra derecha que pasa por enfrente de la Depuradora de aguas, por la Fuente y Lavadero del Pontón, y sigue entre huertas, pasando por la Balsa del Pontón. Al llegar a un camino hormigonado (que baja hacia el Sargal) tomamos a la izquierda para llegar a Viver por el Camino de Ula, y ya por el pueblo, alcanzar el punto de partida.

Recomendamos asimismo visitar el Parque de la Floresta, otro agradable espacio recreativo situado dentro de la población, y muy cerca del Parque del Chorrillo. También proponemos ver la estructura del cubo de vino de la Rocha Palmera, situado cerca del Parque del Chorrillo.


Archivo GPX:  RV1 La Torre y el Sargal
https://drive.google.com/file/d/1LJ0dKRpPcjWv-G_Lq8QZO3SX_QJ1o7lD/view?usp=sharing


Restos de la Torre






Cuevas del Sargal








Autor: Paco Mas.
Fecha: junio de 2020.




sábado, 16 de mayo de 2020

GEOLOGÍA DE CAUDIEL, REFERENCIAS BÁSICAS

GEOLOGÍA DE CAUDIEL, REFERENCIAS BÁSICAS

Nota previa: en la presente entrada se recoge el apartado 8 completo del documento "Toponimia y Geografía de Caudiel" (se han intercalado en el texto algunas fotos que no aparecen en éste), que puede consultarse íntegramente en:

https://drive.google.com/file/d/1ZQjBxWZLrAREifd35CAHWqpDv5y62KEV/view?usp=sharing

y complementa la entrada anterior, en la que se muestran otros apartados del mismo documento.



8. REFERENCIAS BÁSICAS SOBRE GEOLOGÍA DE CAUDIEL.


Por último, he desarrollado unas referencias básicas sobre la geología del término de Caudiel. Parte que, sin profundizar, tiene como objetivo aportar unas pinceladas sobre este tema en términos comprensibles para el lector no conocedor del mismo. Decir además que soy un mero aficionado, con un limitado nivel de conocimientos.

Primero hacer dos consideraciones. Utilizo en ocasiones el término “suelo” porque creo que se entiende mejor por la persona no experta. Sin embargo, técnicamente dicho término hace referencia a un producto “litológico”, generalmente reciente y, muchas veces aunque no siempre, originado por el hombre, que resulta de la erosión y acumulación de materiales diversos. El término correcto es pues litología, afloramiento litológico o formación litológica. La Litología es la parte de la Geología que estudia las características de las rocas que aparecen constituyendo una determinada formación geológica en la superficie del territorio. 

La segunda consideración es que hay que diferenciar, por un lado los materiales que conforman una determinada zona o afloramiento litológico (objeto importante de estudio en Geología), y que vulgarmente podríamos llamar tipo de rocas; y por otro lado el relieve, paisaje, o conjunto de montañas que vemos (objeto de estudio de otra disciplina de la Geología). Y esto es importante, porque los materiales obedecen a unos sucesos de unas épocas bien diferentes al relieve, siendo éste el resultado de una época muy posterior y de fenómenos distintos.

Suelo poner un ejemplo que, aunque muy vulgar o sencillo, creo que puede servir para entender la diferencia anterior. Si hoy me como un bocadillo, me estoy comiendo un pan con su forma y volumen particular, pan que puede haber sido cocido hace un día, a base de harina y levadura; el material que conforma el pan es la harina, pero el resultado de ayer (harina en polvo) y el que vemos hoy (el pan) no se parecen en nada. Por otra parte, el pan puede ser de hoy o de ayer, pero la harina posiblemente sea de hace meses o años. Hay una diferencia de tiempo muy importante entre cuando se hizo la harina y cuando se ha hecho el pan. Podríamos ir más atrás y pensar que antes de la harina hubo trigo, y antes semillas, …, es decir, que ese material sufrió intensas transformaciones antes de llegar a lo que fue, y en escalas de tiempo mucho mayores que la transcurrida en la parte final de la elaboración del pan.

El material del que hablamos en geología es la roca (en el ejemplo la harina), y el relieve son las montañas (en el ejemplo el pan).
Por aprovechar un poco más el ejemplo, supongamos que el pan se hizo ayer, que me preparo el bocadillo hoy y lo pongo en la mochila, se comprime y deforma, y además se enmohece un poco. No me lo como hasta mañana, y cuando lo saco se asemeja poco al bocadillo que preparé. Es lo que pasa con el relieve, que una cosa es cómo se crearía y otra lo que nosotros vemos, producto de la erosión y otros factores. Y además, la escala de tiempo del deterioro del bocadillo sigue siendo mucho más pequeña que el tiempo transcurrido en los procesos anteriores.

Por tanto, por un lado vamos a hablar de los distintos materiales que conforman los “suelos” o litologías de Caudiel. Y luego hablaremos de cuándo se formaron estas montañas y relieves que vemos ahora.

Para ver los materiales utilizaremos el mapa geológico, un plano con muchos colores que representan los diferentes afloramientos litológicos. 

El mapa que adjunto, fragmento de las hojas nº 614, nº 615, nº 639 y nº 640, pertenece a la colección de mapas geológicos del Instituto Geológico y Minero de España (IGME), fruto de la intensa labor realizada al completo en España en los años 70 del pasado siglo. Estos mapas pueden consultarse y descargarse en el enlace: http://info.igme.es/cartografiadigital/geologica/Magna50.aspx

En el mapa que he montado con fragmentos de las cuatro hojas (de ahí las diferencias de tono en algunos colores) he marcado en rojo el contorno aproximado del término de Caudiel. Estos mapas van acompañados de una leyenda para interpretar los códigos y los colores, la cual adjunto en la siguiente página.




Ahora voy a ir nombrando y comentando, a grandes rasgos, los materiales que conforman las diferentes zonas que comprende el término de Caudiel.

Empezamos por la zona Norte, por gran parte del conjunto de Sierra Espina, que vemos de un color rosa intenso. Son los suelos tan característicos de “rodenos” o areniscas rojas, aunque también contienen argilitas y conglomerados. Las areniscas son rocas sedimentarias (formadas por la agrupación y consolidación de diferentes materiales sueltos procedentes de la erosión de otras rocas y materiales), en este caso formadas por la compactación de granos de arena o sílice, que dan lugar a suelos ácidos. Las argilitas son rocas sedimentarias formadas por arcillas, granos muy pequeños de diversos componentes. Los conglomerados son también rocas sedimentarias, en este caso formadas por la compactación de diversos materiales, muchos de ellos de tamaño grueso, como gravas y cascajos, y también arcillas, uniéndose todo ello con algún cemento cálcico o silíceo.

Rodenos, Sierra Espina

Estos materiales son de una época muy antigua, conocida como Triásico inferior o Buntsandstien, que podemos situar aproximadamente hace 250 millones de años. Su formación se debe a la compactación de residuos de la erosión sobre materiales anteriores. Por simplificar mucho, lo que podría ser la arena de un desierto, resultado de la erosión de montañas anteriores, y compactado por el peso de sucesivas y posteriores capas de otros materiales.

Leyenda de datos de la hoja del IGM nº 640


Tanto en el extremo Oeste de Sierra Espina (zona de la Canaleta), como en la parte situada al Sur de esta Sierra (zonas del Mas del Cuevas, Mas del Baile y Mas de Noguera), y gran parte de la zona Oeste del término (Mas del Bravo, La Solana, Cerro Jaime, …), las vemos de un color rosa grisáceo (varía según el fragmento de mapa). Son materiales compuestos principalmente por rocas calcáreas (calizas y dolomías), que son también rocas sedimentarias pero en este caso su material principal son restos de organismos, los cuales se acumularon en fondos marinos de poca profundidad, y cuando se compactaron por el peso del agua y otros materiales dieron lugar a estas rocas.

Materiales calcáreos típicos de una "clapiza" (Cantera de la Piedra)

La época cuando se formaron estos materiales es conocida como Triásico Medio o  Muschelkalk, posterior en el tiempo a la mencionada antes, y que podemos situar hace unos 230 millones de años.

Intercaladas entre las zonas anteriores, podemos ver unas franjas de materiales rosas (no tan intenso el color como en Sierra Espina, ni tan grisáceo como en el caso anterior). Son materiales compuestos por yesos y arcillas, resultado de los grandes procesos de evaporación y sedimentación salina que hubo tras el Triásico Medio. Son bien conocidas algunas zonas de Caudiel ricas en yesos y arcillas, como por ejemplo la propia partida de Los Aljezares, cuyo nombre lo indica bien claro.

Materiales yesíferos en La Solana (Fotografía de Inocencio Mor)

La época cuando se formaron estos materiales es conocida como Triásico Superior o Keuper, que podemos situar hace unos 210 millones de años, o sea posterior a las dos anteriores.

Luego tenemos otra gran zona, la de color azul oscuro (el color debería ser el mismo azul, aunque cambia el tono en los fragmentos de cada mapa), y que abarca gran parte del conjunto de La Sierra y sus faldas que caen hacia el Sur. Son materiales formados principalmente por rocas calizas, que como ya se ha dicho, son rocas sedimentarias provenientes de la compactación de restos de organismos (corales, conchas, etc.), los cuales se acumularon en fondos marinos de diversa profundidad. Las Canteras del Gullirno son un claro exponente de estas rocas, muy ricas en fósiles. A poco que uno se fije, observará la diferencia de colores y texturas entre estas rocas calizas y, las calizas por ejemplo, del Cerro de la Mina, pertenecientes al Triásico Medio.

Materiales calizos en las Canteras del Gullirno (Fotografía de José Luis Asensi)

La época cuando se formaron estos materiales es el Lías o los principios del Jurásico, que podemos situar hace unos 200 millones de años. Como se puede observar, el Jurásico es posterior al Triásico. La vasta época del Jurásico es cuando comenzaron formas de vida como los famosos dinosaurios. Todavía lejos, muy lejos, de la presencia de los homínidos (precursores del ser humano) sobre el planeta, hace unos 2 millones de años.

Siguiendo con la descripción, tenemos varias zonas de diferentes tonos de azul, como son una franja que hay sobre el núcleo urbano (muy alterada en su aspecto por el intenso uso agrario), así como otras franjas al Este del término (Los Hermanillos, El Sabinar, Rambla de Peña Roya, etc). Son materiales formados principalmente por rocas calizas, si bien se alternan con arcillas y margas en diferente medida. Las margas son también un tipo de roca sedimentaria, con formas, colores y composición muy variables, pues son el resultado de la combinación de calizas con arcillas en distintas proporciones. Por cierto, que los suelos tipo “clapiza”, típicos de las partidas de La Clapiza y El Sabinar, donde afloran abundantes rodales de roca viva, pertenecen a estas litologías.

Margas en el talud de una carretera (Fotografía de Emilio Cortés)

Las épocas cuando se formaron estos materiales son diferentes fases del Jurásico, tanto de lo que se podría considerar el Jurásico Medio o Dogger, como del Jurásico Superior o Malm.  Fueron épocas de variación del nivel del agua de los mares, con momentos de regresión de los mismos, y épocas de fondos marinos de poca profundidad, como los que se dan en los ambientes de lagos y deltas. A ojo, podríamos datar estas épocas entre hace 180 y 150 millones de años.

Hay una zona, coloreada en verde en el mapa, que abarca desde la población de Caudiel hasta la de Benafer, extendiéndose algo más allá. Son diversos materiales compuestos por alternancias de arcillas, calizas, margas y areniscas, todas ellas diferentes rocas de tipo sedimentario, de las que ya hemos hablado. Es la continuidad de la época anterior, con tendencias a la regresión de los mares, a finales del Jurásico y principios del Cretácico, y que podemos fechar aproximadamente hace 150 o 145 millones de años. 

Por último tenemos dos zonas, ambas de color tierra, una más clara al Este de la población, y otra más ocre al Sur, en la linde con Jérica. Los materiales que predominan en estas zonas son arcillas rojas, areniscas arcillosas y conglomerados, fruto de largos procesos de erosión y arrastre. Todos estos procesos se dieron ya a lo largo del Terciario o Cenozoico, y también durante el Cuaternario.

El Terciario comenzó hace unos 65 millones de años, a partir de las fuertes convulsiones que sucedieron en la Tierra. Procesos que acabaron con los dinosaurios y fomentaron otras formas de vida animal y vegetal, con la proliferación de los mamíferos y las aves, así como con un gran incremento de algunos grupos de insectos. También supuso el desarrollo de las plantas con flores que hoy nos parecen tan normales. 

Otro hecho relevante de la época Terciaria es que a largo de ella se sucedieron importantes procesos tectónicos en todo el planeta, con fuertes movimientos y empujes de las grandes placas. Fruto de todo ello es el paisaje que ahora vemos, eso sí, modificado por los procesos de erosión posteriores a lo largo de tantos millones de años. 

Como ya he dicho al principio de este capítulo, debemos diferenciar de qué época son los materiales que constituyen las montañas, y cuándo se formaron éstas. Hemos visto que gran parte de los materiales del término de Caudiel se formaron en el Triásico y en el Jurásico, cuando el paisaje era totalmente diferente; por ejemplo durante gran parte del Jurásico fueron zonas sumergidas, aunque a veces de escasa profundidad. Pero durante el Terciario, el empuje de la placa continental africana sobre la europea ocasionó fuertes presiones y plegamientos que derivaron en el alzamiento de las montañas; pero al tiempo que estas montañas se alzaban, iban siendo erosionadas, dejando asomar los diversos materiales según la fuerza de plegados y erosión, proceso que continúa a día de hoy. El resultado de todos esos procesos de plegamientos y erosiones es el relieve que actualmente podemos observar.

Por último, quedan dos zonas por comentar. Ambas son pequeñas en extensión pero constituyen sendas singularidades dentro del término de Caudiel, que interesan mucho a los geólogos por sus particularidades intrínsecas. Por un lado están los afloramientos del Paleozoico, y por otro los afloramientos volcánicos. 

En cuanto a los afloramientos del Paleozoico, están situados en esa franja verde del mapa ubicada en las zonas del final del Barranco del Mas del Moro y de las partidas de Venta Sardina y El Gullirno, localizada entre los términos de Caudiel y Montán. Están relacionados con un conjunto de afloramientos que se encuentran en varios puntos de la Sierra Espadán. No lejos, en el término de Higueras hay varios puntos con similares afloramientos, dos de ellos situados en la misma carretera, y por tanto de fácil visibilidad. En Caudiel un punto donde puede observarse este fenómeno con facilidad es junto a la misma pista que entra hacia Venta Sardina, en las inmediaciones de las ruinas de la misma.

Morfológicamente se trata de rocas ricas en cuarzo, como pizarras y esquistos, así como areniscas y cuarcitas. Su singularidad estriba en que hay muy pocos lugares en la Comunidad Valenciana donde podamos encontrar este tipo de rocas; por otra parte muy abundantes en otras zonas del territorio español.

Ejemplar que contiene cuarcitasy pizarras, recogido por Venta Sardina

Según la memoria del IGME, este afloramiento se podría situar en la época del Silúrico, dentro de la Era del Paleozoico o Primaria. Estamos por tanto hablando de épocas mucho más antiguas que todas las anteriormente referidas, aproximadamente hace 400 millones de años. Son por tanto las rocas más antiguas de Caudiel, motivo que añade singularidad al fenómeno.

Quien tenga más interés sobre este tema puede consultar el siguiente artículo:


Respecto a las rocas volcánicas que afloran en Caudiel, son dos los niveles volcánicos distintos que cortan la carretera de Caudiel a Higueras, intercalados entre sedimentos carbonatados del Jurásico. Como puede observarse en el mapa geológico, toda esa zona está afectada por grandes fracturas y desplazamientos.

Adjunto información respecto a estos afloramientos volcánicos, aportada amablemente por Emilio Cortés, geólogo de nuestra comarca, quién además presentó su tesis hace un par de años, la cual versa sobre este tema. Para quién tenga interés en profundizar, la tesis se puede encontrar en:
https://eprints.ucm.es/56088/

“Se trata de dos niveles volcánicos de diferente edad que se encuentran intercalados y concordantes con la estratificación de las capas sedimentarias del Jurásico Inferior y del Jurásico Medio que afloran en esta región.
Se encuentran en la parte nororiental del Término Municipal de Caudiel, desde “Tejavana”, pasando por “Cima del Portillo”, “Lomas de la Clapiza”, “Los Hermanillos”, “Cerro del Sabinar” hasta “Peña Roya” afloran una serie de rocas volcánicas que pueden seguirse en una dirección general N-S, o más concretamente NNE-SSW desde “Tejavana” hasta la carretera CV-203, que une Caudiel con el municipio de Higueras, continuando con una dirección NNW-SSE desde la carretera hasta “Peña Roya”.
El nivel volcánico más antiguo aparece incluido dentro de la Formación “Calizas bioclásticas de Barahona” del Jurásico Inferior. Su espesor no supera el orden métrico, pudiendo alcanzar 4 o 5 m de potencia como máximo, y su extensión es de aproximadamente unos 2,5 o 3 km en la dirección indicada anteriormente, desde “Tejavana” hasta un poco más al sur de la Carretera CV-203.
El nivel volcánico más moderno se encuentra interestratificado en la parte inferior de la Formación “Calizas de El Pedregal” del Jurásico Medio, configurando un montículo con una altura máxima de casi 50 m aproximadamente en “Los Hermanillos”, cerca de la carretera, a la que atraviesa en el punto kilométrico 26. Además de ser más potente que el nivel volcánico inferior, también su extensión es mayor (desde “Tejavana” hasta “Peña Roya”, aproximadamente unos 5 km).”


También se puede consultar más información sobre las vulcanitas de Caudiel en el artículo del siguiente blog:

Su singularidad radica en la excepcionalidad de estos afloramientos en nuestro territorio, y en consecuencia, en toda la información particular que pueden aportar. Es fácil observar algunos de estos afloramientos, bien en el borde de la misma carretera de Caudiel a Higueras, bien en la pista que entra hacia Los Hermanillos. Aunque no tengamos conocimientos para interpretar estas rocas, siempre podremos disfrutar de observar sus colores, formas y texturas (al igual que podemos hacer con las pizarras de Venta Sardina), bien diferentes a nuestras típicas calizas, arcillas y rodenos.

Piedra volcánica de Caudiel, recogida en Los Hermanillos