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domingo, 21 de noviembre de 2021

PLANTAS Y ANIMALES DE VIVER (y alrededores), 2ª entrega (4ª parte de 5)

 

 7. ESCARABAJOS


Nombre común: Escarabajos.
Grupo: Orden Coleoptera. Clase Hexapoda (Insectos). Filo Arthropoda.

 Ejemplar hembra de Anthaxia hungarica, escarabajo bupréstido de preciosos colores

 

Referencias y curiosidades:

Los escarabajos (Orden Coleoptera) son el grupo más numeroso de los insectos, los cuales ya de por sí son el más extenso grupo de animales que habita la Tierra. Actualmente las especies conocidas rondan las 400.000 en el mundo, catalogadas en cerca de 200 familias, pero se estima que puede haber muchísimas más especies todavía no conocidas. Ya se trataron dos grupos de este orden en el primer cuaderno, concretamente los picudos (dentro de los gorgojos) y las mariquitas. Ahora comentaremos el Orden de los escarabajos en general.

La característica principal de los escarabajos es que dos de sus alas se han endurecido, formando los élitros, que en condiciones de reposo quedan plegadas sobre el cuerpo. Este detalle, junto al resto de la morfología general de los escarabajos, los convierte en pequeños cuerpos acorazados, hecho que seguramente ha influido en su supervivencia y expansión. Además de los élitros, tienen dos alas más, escondidas bajo los mismos, que les sirven para volar, si bien su vuelo es pesado. Aunque un buen número de escarabajos pueden volar, algunos han perdido esta capacidad, y en determinados grupos los élitros se han reducido.

Como en los demás insectos, su cuerpo se halla separado en tres partes: cabeza, tórax y abdomen. Asimismo tienen seis patas articuladas (otro detalle típico de los insectos, que son la clase Hexapoda), dos antenas (en ocasiones muy largas), dos ojos compuestos, y un aparato bucal robusto de tipo masticador, que en algunos grupos se ha transformado para poder succionar jugos. Otro detalle de los coleópteros es que tienen una metamorfosis completa, pasando por cuatro estadios: huevo, larva, pupa y adulto. Suele haber una gran diferencia entre las formas de las larvas y las formas de los adultos, de hecho, a veces no parecen la misma especie. En general, la vida como larva suele ser mucho más longeva que la de adulto. Por ejemplo en los que comen madera muerta, como el caso del conocido escarabajo rinoceronte, la larva vive varios años alimentándose de esa madera, mientras que los adultos apenas viven unos pocos días, lo suficiente para copular y poner nuevos huevos.

Por otra parte, los escarabajos constituyen un grupo muy diverso en cuanto a formas (tanto de los adultos como de las larvas), así como respecto a sus hábitos alimenticios. En general son habitantes del suelo y de la vegetación, estando presentes en prácticamente todos los tipos de hábitats del planeta.

 

Pareja de escarabajos copulando, de la especie Psilothrix viridicoerulea,
con sus llamativos colores verdes

Como enorme grupo que son y sus múltiples especialidades tróficas, tienen gran importancia dentro de los ecosistemas. Por ejemplo un buen número de especies reciclan la materia orgánica, como los coprófagos, cuyas especies más conocidas son los escarabajos peloteros, que transforman los excrementos de animales en nueva materia fértil para la tierra. También los hay carroñeros, alimentándose de animales muertos. Otro grupo de recicladores son los que transforman la madera muerta, función que realizan en sus fases larvarias. Esta labor la realizan muchos escarabajos de varias familias, como por ejemplo los cetónidos, bupréstidos, cerambícidos, escarabeidos, etc. Un ejemplo concreto de estos últimos es el del antes citado escarabajo rinoceronte, cuyas larvas se alimentan de madera muerta, y que durante el mes de junio es fácil encontrar los cadáveres de sus ejemplares adultos bajo las farolas, visibles por su gran tamaño, muertos prematuramente ya que han sido atraídos por la excesiva contaminación lumínica de los alumbrados.

 

Larvas y pupas de escarabajos coprófagos sobre excrementos animales           

Otra importante función que realizan es la de polinizar plantas, aunque lejos de otros grupos como las abejas. Dicha función viene derivada de los hábitos de ciertas especies que visitan las flores para alimentarse de ellas o cazar. De hecho es sobre las flores donde resulta más fácil observar escarabajos, como podemos ver en las fotografías.

Asimismo es vital la función depredadora, principalmente sobre otros insectos, pero también sobre otros grupos, como por ejemplo los caracoles. De esta manera contribuyen a mantener estables las poblaciones de animales que fácilmente pueden convertirse en plagas. Hay familias casi enteras de coleópteros depredadores, como los carábidos, los ditíscidos o los lampíridos. Dentro de esta última familia se encuentran las conocidas luciérnagas, cuyas larvas son voraces predadoras de caracoles y babosas. Antes muy comunes, ahora apenas se observan ya las luciérnagas, visibles por su destello de luz en las noches de verano; la causa casi segura de su disminución es el uso desmedido de venenos en la agricultura, que tanto afecta a la diversidad animal, incluidos los humanos.

Tampoco hay que olvidar la función que tienen como presas para la alimentación de otros animales (aves, mamíferos, reptiles, anfibios y también otros insectos), completando las cadenas tróficas dentro de la naturaleza. 

 Escarabajo tenebriónido, de la especie Heliotaurus ruficollis, cuyas larvas viven en el suelo
 y se alimentan de detritos. Los adultos se alimentan de las flores, lo que hace de él un insecto beneficioso que contribuye a la polinización, a pesar del daño que ocasiona a veces en las flores.
En la foto se aprecia otro escarabajo más pequeño en la misma flor, no identificado

 
En sentido contrario algunas especies son consideradas como plagas o dañinas, principalmente para la agricultura, siendo un caso bien conocido el escarabajo de la patata, dentro de la familia Chrysomelidae, que se alimentan de las hojas de las plantas. También sucede con algunos gorgojos (familia Curculionidae), fitófagos en ocasiones muy voraces, que pueden devorar el grano almacenado, o el caso de los picudos que acaban con las palmeras y las piteras. No obstante, otras especies de gorgojos son usadas como controladores biológicos de malezas invasoras. Otro grupo que produce plagas es el de los escolitinos (Scolytinae), en este caso para los árboles, ya que las larvas se desarrollan bajo la corteza de los mismos ocasionándoles graves daños e incluso la muerte. De todos modos no debemos olvidar que muchas plagas son consecuencia de actuaciones como los monocultivos, o transportadas de otras zonas precisamente por nosotros.

Por último es de destacar la belleza de muchas especies, tanto por sus curiosas y extrañas formas, como por los colores e irisaciones que presentan, a veces realmente espectaculares, teniendo buenos ejemplos en la familia de los bupréstidos, como puede verse en alguna foto.
Ámbito: podremos encontrar múltiples especies de escarabajos por Viver y alrededores, siendo más fáciles de observar sobre las flores desde la primavera hasta principios del otoño. También los encontraremos por el suelo, en especial las especies que no vuelan, con los que debemos tener cuidado de no pisarlos.

 

Ejemplar macho de la especie Oedemera nobilis


Escarabajo avispa, Clytus arietis, llamado asi por su imitación del colorido de éstas

Ejemplar macho de escarabajo rinoceronte Oryctes nasicornis

Larva del grupo de las luciérnagas


Escarabajos peloteros preparando una bolita de excrementos, donde pondrán sus huevos, cuyas larvas transformarán el material en nueva materia orgánica    

Ejemplares de la especie Oxythyrea funesta, muy frecuentes en las flores, a las que suelen producir daños, aún con su función polinizadora

     

8. ARAÑAS TEJEDORAS DE GRANDES TELAS GEOMÉTRICAS


Nombres comunes de las especies de arañas referidas: araña de la cruz o de jardín, araña tigre o avispa, araña lobulada.
Familia científica: Araneidae. Géneros comentados: Argiope y Araneus.
Grupo: Orden Araneae (Arañas). Clase Arachnida. Filo Arthropoda (Artrópodos).

 

 Ejemplar de araña tigre, succionando una presa

 Referencias y curiosidades:

¿Quién no ha visto o se ha tropezado alguna vez caminando por el campo con una gran telaraña, de hilos fuertes y con una gran araña en general en el centro de la misma?
Estas grandes arañas, algunas de ellas entre las de mayor tamaño que podemos encontrar por la Península Ibérica, tienen como característica principal su capacidad para elaborar espectaculares telarañas con formas geométricas circulares. Hay otras muchas arañas, más pequeñas, que construyen también telarañas geométricas, evidentemente más reducidas, pero aquí nos centraremos en las más grandes, y por tanto más fáciles de observar.

Las arañas de esta familia tienen, al igual que el resto de arañas, un cuerpo dividido en dos partes (denominados “prosoma” y “opistosoma”), ocho patas, dos pedipalpos (a modo de dos pequeños brazos sensoriales), dos quelíceros (a modo de colmillos) terminados en uña y comunicados con una glándula venenosa, y ocho ojos. Otra característica es la presencia en el opistosoma (parte trasera) de unos órganos denominados “hileras” por los que emiten los diferentes hilos de seda. Aunque tengan ocho ojos, no todas las arañas tienen una buena visión. En algunos grupos la visión es excelente, como el caso de las arañas cangrejo que se trataron en el cuaderno nº1. En el caso que nos ocupa su visión se puede considerar que es mediocre, y su principal sentido sería el “tacto” a través de la red.

En cuanto a la seda, primero decir que se trata de una sustancia formada por una proteína (la “queratina”, presente también en el pelo, uñas, cuernos y plumas), estructurada de una forma especial que hace de la seda un material especial en cuanto a propiedades mecánicas como la resistencia y la elasticidad (tiene estas características mejores que el acero y el kevlar,  los materiales más resistentes inventados por los humanos). Además, una misma araña puede producir diferentes tipos de seda, según su finalidad, como por ejemplo los hilos tensores principales, los hilos de los radios, los hilos concéntricos con pegamento, o los hilos para envolver presas. Por ejemplo, la araña de jardín utiliza hasta siete tipos de hilo, con características físico-mecánicas diferentes. En el caso que nos ocupa, estas arañas utilizan la seda para formar las telarañas, eficaces redes de captura de presas, y también para envolver e inmovilizar a las presas aún vivas. Cada especie tiene unos parámetros propios para la forma de la telaraña, que son seguidos con bastante exactitud. Algunas de estas especies reelaboran la telaraña cada cierto tiempo (a veces cada día), absorbiendo la anterior, ya que la proteína base es de costosa elaboración para la araña.

En general la araña suele estar al acecho en el mismo centro de la telaraña, esperando notar vibraciones de una presa enganchada en la misma, tras lo cual saldrá rápido hacia la presa, bien para capturarla con sus quelíceros, o bien para envolverla en seda con una rapidez asombrosa y digna de ver. Esto segundo lo hará tal vez porque no tiene hambre en ese momento, o porque juzga peligrosa la presa, y es mejor primero inmovilizarla, para esperar a que muera y no constituya un peligro para la propia araña cazadora. Si molestamos a la araña, o las condiciones climáticas no son apropiadas, la araña se desplaza a un extremo de la telaraña, camuflándose o protegiéndose entre las hojas y tallos. También a veces se agita al sentirse agredida.

Las presas de estas arañas suelen ser diversos insectos, pero también pueden ser otras arañas. La digestión de las arañas es externa. Una vez inoculado el veneno en la presa, el mismo no sólo la mata, sino que disuelve sus tejidos, que son posteriormente sorbidos por la araña. Pueden capturar presas de igual o incluso mayor tamaño que ellas.

 

  Ejemplar de araña lobulada

Las hembras de las arañas son más grandes que los machos, y si éstos no tienen cuidado, pueden ser devorados por ellas en el intento de copulación. Para evitar este fin, puede realizar una especie de cortejo, a menudo llevando una presa de regalo a la hembra, aunque puede ser devorado igualmente, antes o después del apareamiento.

Una vez la hembra ha sido fecundada, al tiempo hará una o más bolas llenas de huevos, de la cual en su momento eclosionarán multitud de minúsculas arañas, de las cuales las que sobrevivan darán paso a la siguiente generación.

Las especies más fáciles de observar por nuestra zona son, por un lado las Argiope bruennichi y Argiope trifasciata, ambas similares y conocidas como arañas avispa o arañas tigre debido a sus rayas negras y amarillas. También es frecuente la Argiope lobata, característica por su tórax ampliamente lobulado. Otra araña fácil de observar es la Araneus diadematus, conocida como araña de jardín o de la cruz, bastante variable en su color y dibujo, pero que suele presentar una forma de cruz en su tórax. Con cierta similitud están la Araneus marmoreus y Araneus quadratus (araña de cuatro puntos). También es posible que veamos otras algo más pequeñas, con una disposición en forma estirada o alargada, y menos colorido.

 

Araña de la cruz, con su peculiar dibujo

 

Parte ventral de una Argiope lobata

Respecto a la peligrosidad de la picadura de estas arañas hacia las personas, cabe decir que no tienen ningún interés en picarnos, y que es muy raro que se den casos. Su picadura no pasa de ser más que la de una abeja, salvo para personas con alergias. En el caso de engancharse con una telaraña y que la araña se nos suba por el cuerpo, basta con darle un manotazo para quitarla de nuestro cuerpo.

Ya se sabe la negativa imagen que tienen la mayoría de las personas de las arañas, y aunque no lo sepamos con certeza, es de imaginar que lo mismo sucede al revés. Aparte de los estigmas ancestrales, reforzados por el cine y la literatura, insistimos en que las arañas (salvo unas pocas excepciones con las que hay que llevar cuidado), no son peligrosas para nosotros, y que como devoradoras de insectos, constituyen una formidable alianza en el control de especies dañinas. Y añadir que es un deleite para los sentidos observar sus colores, su forma de cazar, y en el presente caso, la belleza de las telarañas que son capaces de tejer.

Arañitas recién eclosionadas

 
Telaraña empapada de agua tras la lluvia

Ámbito: podremos encontrar diversas especies de estas grandes arañas por muchas zonas de Viver y alrededores, siendo siempre más fácil observar las telarañas entre los arbustos, a lo largo de todo el verano.



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