DATOS:
Distancia: 20 km
Tiempo estimado: 6 horas
Nivel: medio
Desnivel: + 500 m
Ruta lineal (ya que está pensada para englobarse en una travesía de tres días por la zona), que se inicia en Ludiente, y que siguiendo la rambla de Santa Ana nos lleva en primer lugar al Pozo Negro. Atravesando por caminos y sendas volveremos a la rambla más arriba, y seguiremos de nuevo por ella pasando junto a varias masías, la mayoría en ruinas. Dejaremos la rambla para subir hacia la Masía de los Mores, enorme despoblado de casas, todas en ruinas. Tras pasar un collado comenzaremos a bajar en dirección a la aldea de El Tormo, a la cual no llegaremos, pues tomaremos el camino viejo que va a Cirat. Desde esta población y siguiendo el curso del Río Mijares, llegaremos a Arañuel, fin de la ruta. Toda la etapa atraviesa extensas zonas de monte, mayoritariamente pinar. El tramo medio de la rambla no tiene sendas buenas y es un poco asilvestrado, pero se puede recorrer buscando los pasos adecuados. La ruta transita en buena parte por viejos caminos que unían las masías y pueblos, en general senderos de herradura.
DESCRIPCIÓN DE LA RUTA.
La ruta se inicia en Ludiente, por su parte occidental, que nos llevará a un estrecho puente que cruza el río Villahermosa. Tras cruzarlo bajaremos al cauce de la rambla Santa Ana, que justo cerca de aquí desemboca en el río. La rambla es seca en general, aunque tiene algunas pozas intermitentes. Caminaremos rambla arriba por su cauce, usando en lo posible un carril en muy mal estado para vehículos durante una hora aproximadamente, hasta acabar en el Pozo Negro, una poza natural que suele tener agua constante, y que es una zona frecuentada, tanto por su belleza como para bañarse.
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| Zona de baños del río Villahermosa, en Ludiente |
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| Pozo Negro, Ludiente |
Tras la visita del Pozo Negro retrocederemos algo más de 100 metros para tomar un camino que sube hacia el norte. Seguiremos esa pista, con tramos de fuerte pendiente, pasando junto a la Masía de la Noguereta, que fue restaurada en su momento pero parece ser que de nuevo ha sido abandonada. A unos 30 minutos aproximadamente de subida deberemos tomar una senda a nuestra izquierda (hito), en bastante buen estado, que nos seguirá subiendo pero más suavemente y que acabará convertida en un estrecho carril. Al llegar a un navajo o balsón de agua deberemos tomar nuevamente otra senda a la izquierda. Ahora iremos en suave descenso, y cuando lleguemos a un desvío, tomaremos la opción de nuestra derecha, que baja con tramos de fuerte pendiente y que nos dejará de nuevo en la rambla de Santa Ana. Este rodeo por otros caminos se debe a que tras el Pozo Negro la rambla es intransitable.
Nos encontramos en una zona con varias masías, todas despobladas, y casi todas en ruinas. Frente a nosotros y a media ladera, aunque no la vemos, está la Masía de los Gabites, en ruinas y escondida entre el pinar. Detrás de nosotros están los restos del Mas de Pardo, que tampoco vemos. Al norte, en la dirección que tomaremos, está el Mas de Tadeo, ésta sí conservada, y más adelante la Masía de la Artijuela, abandonada y en estado ruinoso. La presencia de tantas casas posiblemente se deba a que la rambla aquí es más ancha y permitió mayor número de cultivos, aunque de precaria subsistencia.
Tomaremos las trazas de un carril en dirección norte, pegado al cauce, que pasa primero por unos prados abandonados y luego cruza el cauce seco. Al poco de pasar junto a una vieja balsa y unos olivos deberemos estar atentos para bajar de nuevo al cauce por una estrecha senda, seguiremos un poco por entre la vegetación, y ¡atención!, hay que buscar el rastro de una senda casi perdida, que nos llevará por el margen derecho (en sentido del agua) de la rambla; es importante encontrar ese rastro, porque el resto del terreno está muy denso de maleza. Más adelante se abre la maleza y seguiremos por un vestigio de senda, donde podremos ver alguna marca de PR (amarillo y blanco), y avanzar sin apenas problemas.
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| Masía de los Mores, en ruinas; entre las casas se asoma, al fondo, el Peñagolosa |
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| Vista del valle del Mijares, con Cirat al fondo |
Tras un recodo la rambla vuelve a encajonarse y cerrarse de vegetación, además aparecen pozas de agua. A nuestra derecha se asoman unos bancales altos y alargados. De nuevo estad muy atentos al punto donde deberemos dejar la rambla y subir por trazas a los muros, donde cambiaremos de sentido y buscaremos alcanzar un pequeño collado, donde nos aparecerá otra marca perdida de PR. Antes de ese punto, si seguimos por los bancales, podremos asomarnos a una curva de la rambla donde hay unas bonitas pozas, zona conocida como La Caldera. Desde el pequeño collado seguiremos una aceptable traza de senda que sigue por el mismo cauce, y evitaremos más adelante subir a unos campos que quedarán a nuestra derecha. Tras pasar por debajo de unos cables para una antigua canalización de agua, deberemos ir buscando una senda por nuestra izquierda, pero todavía siguiendo el cauce, hasta que la senda gira a la izquierda y abandona la rambla, con pronunciada subida; ¡es conveniente estar atentos al track en todo este tramo de la rambla! Mientras subimos aún podremos ver más pozas transparentes en la rambla.
Al poco de empezar a subir pasaremos junto a los restos del Mas de Espelleta, varias casas dispersas en franca ruina. La senda sigue subiendo, todavía con fuerte pendiente, pero en mejor estado, hasta pasar entre más restos de casas en ruinas, el Mas de Pradas. A partir de aquí se suaviza la subida, y no tardaremos en llegar a la Masía de los Mores, habiendo pasado antes junto a un pozo o aljibe de agua. Esta masía es un conjunto enorme de casas, casi en la linde pero aún dentro del término de Ludiente, todas ellas despobladas y en ruinas. Cuesta pensar como podían vivir tantas familias en un lugar tan poco fértil e improductivo, y además escaso de recursos como el agua.
En la parte alta de las casas hay otro navajo o balsón, y junto a él parten dos caminos; nosotros tomaremos el carril en dirección sur. Al poco dejaremos el término de Ludiente y entraremos en el de Cirat. El carril nos llevará a un cruce con varios caminos, en el que seguiremos por la senda que mantiene nuestra dirección (sur), y que en breve nos dejará en un suave collado; a partir de aquí nuestra ruta será de descenso hasta el mismo río Mijares.
La senda por la que transitamos en continua bajada nos ofrece varias veces vistas sobre el extenso valle del río Mijares, poblado en exceso de pinar, y divisando en ocasiones los pueblos de Cirat y Torrechiva, así como la característica silueta de Peña Saganta. En un cruce de sendas seguiremos por la principal, descartando la que sale a nuestra derecha. Más adelante y en una zona más llana llegaremos a otro desvío, donde un poste soporta varias señales (entre otras, el SL al Corral de Alberto). Estamos muy cerca (algo más de un kilómetro) de la pedanía de El Tormo, pero en esta ocasión no iremos allí, sino que tomaremos el viejo camino a Cirat (senda de la derecha).
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| Señales de sendas cerca de El Tormo |
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| Uno de los vados de piedras sobre el Mijares cerca de Arañuel |
La senda que habremos tomado nos lleva, tras pasar un tenue collado, en suave descenso hasta la carretera CV-20 que recorre el valle del río Mijares. Este sendero es el viejo camino que unía Cirat con la pedanía de El Tormo, y es bastante bonita ya que transcurre por una zona frondosa. Una vez en la carretera seguiremos por ella hacia nuestra derecha unos 800 metros, y aunque tiene poco tránsito, iremos con sumo cuidado. Pasaremos por encima de los conductos de la minicentral hidroeléctrica y por las casas y la ermita del antiguo poblado de la central, en lamentable estado de conservación. Junto a un mirador y área de descanso tomaremos una senda que nos baja a un estrecho carril y siguiéndolo llegaremos a un vado de hormigón que nos permite cruzar el río Mijares junto a un área de recreo y una zona acondicionada para baños.
Para llegar a la población de Cirat tenemos varias alternativas; recomendamos seguir el track que nos llevará por el lavadero, y cruzando la carretera de nuevo podremos ya entrar en el casco urbano. Tras la visita del pueblo, buscaremos una callejuela que nos bajará de nuevo a la CV-20, para seguir por un camino entre las huertas, hasta otro vado de hormigón para cruzar de nuevo el río Mijares.
El camino que nos llevará a Arañuel discurre en paralelo al río, cruzándolo varias veces. Tras pasar el vado de hormigón seguiremos por el camino de la izquierda, que acaba en una explanada: ¡atención! no hemos de seguir por la cuesta de enfrente, sino que deberíamos cruzar el río por un vado con varias piedras; sin embargo es algo difícil por la distancia entre las piedras, así que mejor coger un carril a la izquierda antes de la explanada que nos lleva a otro vado de piedras más factible. Seguiremos por una senda y enseguida buscaremos una traza de senda con marcas de balizas naranjas, que atravesando campos perdidos nos dejará en la otra parte del vado de piedras complicado. Ahora seguiremos por zonas donde se ha procedido a arrancar las cañas, y que presentan actualmente un estado algo penoso. Cruzaremos de nuevo el río en dos ocasiones más, por otros tantos vados de piedras. Tras el último estaremos en la pequeña área de la fuente de Seguer. Por un camino hormigonado no tardaremos en alcanzar la población de Arañuel, fin de nuestra ruta.
Enlace para la descarga del track (Wikiloc):
https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/ruta-ludiente-pozo-negro-rambla-mores-cirat-aranuel-252767089
Autor: Paco Mas
Febrero de 2026

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