CEAP - GESAP

Las actividades del grupo se convocan en las reuniones mensuales o por el grupo de Whatsapp. Contactad con gente socia, por el email (info.ceap@gmail.com) o por el portal de Facebook del CEAP.

miércoles, 26 de enero de 2022

REFUGIOS DEL QUEMADO DE LA CERA, TERESA.


Referencias de localización y acceso: 

Conjunto de refugios situados en una importante zona de trincheras, algunas de las cuales han sido rehabilitadas, en el monte conocido como El Quemado de la Cera, al Sureste de la población. Este conjunto de refugios y trincheras pertenecían a la Línea XYZ del Frente de Levante, en la Guerra Civil de 1936-1939.
La senda que sirve de acceso a los refugios está en buen estado y debidamente señalizada, iniciándose en la bajada desde el pueblo hacia el Río Palancia y el Batán. Estar atentos a los sucesivos desvíos, todos ellos con un poste señalizador (a día de hoy). La senda principal ha sido marcada como el Camino de la Umbría Negra, ya que se dirige hacia esa partida.

Coordenadas:
Los refugios 1 y 2 están muy cerca, en la zona de las trincheras pendiente de rehabilitar.
Refugio nº 1: 30 S 700776 4418738  696 msnm  N39.89496 W0.65160

El refugio nº 3 está ya en la zona de trincheras rehabilitadas, a mitad entre el nº 1 y el nº 5.
Refugio nº 3: 30 S 701026 4418885  687 msnm  N39.89622 W0.64863

Los refugios 4 y 5 están muy cerca, al final de las trincheras rehabilitadas.
Refugio nº 4: 30 S 701232 4418863  687 msnm  N39.89597 W0.64623

Descripción: Se trata de varios refugios localizados a lo largo de una larga línea de trincheras. Los refugios nº 1 y nº 2, así como el nº 4 y nº 5, tienen forma de constituir la típica “U” con dos bocas, pero por lo visto no se llegaron a terminar de construir. Ambos tienen galerías que se buscan, pero sin llegar a conectarse. El refugio nº 1 mide unos 6 metros de hondo y el nº 2 unos 4,5 metros, teniendo ambos una altura de 1,5 metros y una anchura media de 1 metro. El refugio nº 2, que está separado, tiene forma de “L” y mide 8 metros de hondo, 1,5 metros de altura y 1 metro de ancho. El refugio nº 4 mide 6 metros de hondo y el nº 5 unos 5 metros de hondo, teniendo ambos una altura entre 1,7 a 2 metros y una anchura de 1,20 metros.

 

 

 

Tramos de trincheras rehabilitadas

 

 

Bocas de refugios en las trincheras

miércoles, 19 de enero de 2022

REFUGIOS DE PEÑARROYA O DE LA MUELA, TORÁS.


Referencias de localización: Conjunto de refugios situados en la zona de la Muela, cerca del antiguo camino de herradura que unía Torás con Teresa. No lejos se encuentran otros importantes restos de trincheras y parapetos. Un cartel (mal posicionado) indica los refugios, nombrados como Peñarroya, lo cual sería incorrecto, ya que Peñarroya es un monte cercano, pero ya dentro del término de Teresa. El cartel indica otra senda, pero los refugios están por debajo de la misma, no exactamente hacia indica el poste.

Acceso: Desde Torás hay que tomar el Camino del Prado, para luego dejarlo y tomar otro  camino y finalmente una senda que nos llevará hacia la Muela, pasando poco antes por el poste señalizador de los refugios. Esa senda estuvo hace años marcada como el PRV-63.2 y también como el GR-231, pero ambas señalizaciones están abandonadas; no la senda, la cual se mantiene en buen estado.

Coordenadas: 30 S 698719 4420505  791 msnm  N39.91134 W0.67510
(Estas coordenadas son de una de las bocas del refugio 4; el refugio 3 está muy cerca, y los 1 y 2 un poco más arriba).

 


Descripción: Se trata de varios refugios (he visto y referenciado 4, pero podría haber alguno más), excavados en las blandas rocas del contrafuerte de la Muela. El nº 1 es apenas un agujero de 1,50 x 0,60 x 0,60 metros. El nº 2 tiene una extraña forma, pero también es pequeño, midiendo casi 3 metros de hondo, y manteniendo unas dimensiones medias de 0,70 x 0,50 metros. El nº 3 presenta dos bocas, y tiene una forma que se aproxima a la típica “U”, pero con ensanches laterales; la longitud de las galerías está sobre los 7 metros, la altura media oscila entre 1 a 1,50 metros, y la anchura es variable según las zonas. El nº 4 presenta también dos bocas, con la forma de “U”, midiendo sus galerías unos 16 metros, la anchura de las mismas se aproxima a 1 metro y la altura oscila entre 0,60 a 1 metro.

Este conjunto de refugios, y las trincheras cercanas, pertenecían a la Línea XYZ del Frente de Levante, en la Guerra Civil de 1936-1939.

Poste señalizador

Boca refugio nº 1

  Boca refugio nº 2

Interior refugio nº 3

Bocas refugio nº 3

Una de las bocas del refugio nº 4


 

martes, 11 de enero de 2022

RUTA DE SENDERISMO: FUENTES DE RUBIELOS A SANTA ISABEL

Distancia recorrida: 14 kilómetros
Desnivel acumulado positivo: sobre 450 metros.
Nivel de la ruta: medio.
Horario estimado: unas 4 horas de caminar.

Llevar agua suficiente, y ropa de abrigo, pues es una zona donde puede hacer frío.
Ruta circular.
Puntos de inicio y final en Fuentes de Rubielos, por la zona de la piscina, junto a la carretera de Olba a Rubielos.

Enlace para descargar el track:
https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/fuentes-de-rubielos-canteras-del-salto-penarroya-y-ermita-santa-isabel-45219810


 
Descripción (extraída de la ruta de wikiloc):
Fuentes de Rubielos- Canteras del Salto-Peñarroya y Ermita Santa Isabel.
Interesante ruta de senderismo en el término municipal de Fuentes de Rubielos, en la sierra de Gúdar (Teruel).

Comenzando desde esta bonita localidad turolense, ascenderemos superando el collado de Los Santos, hasta llegar a un formidable mirador (Canteras del Salto) sobre los cinglos del río del Morrón, donde también disfrutaremos de las mejores vistas hacia la parte de Nogueruelas, con los vértices de la Cruz del Herrero, Cabezo de las Cruces y Peñacalva. Continuaremos, para volver casi en su totalidad con itinerario circular, de nuevo hasta el collado de los Santos. Desde allí y sin descender, tomaremos el sendero que sube hacia el cordal del Peñarroya, llegando hasta este vértice y continuando más tarde hasta la preciosa ubicación donde se encuentra la ermita de Santa Isabel. Descenderemos hacia Fuentes de Rubielos, pasando por el barrio del Calvario.

En esta excursión también conoceremos varios árboles imponentes, como la noguera del Sastre, el pino Roso, el enebro de la Muela y una gran sabina, la Trabina del Casucho.
El itinerario propuesto utiliza un combinado de senderos señalizados, como el PR-TE21, PR-TE30, senderos locales (SL) y el GR160 del camino del Cid. No tiene pasos técnicamente complicados, pero a tener en cuenta un corto sector en el cordal del Peñarroya para los que puedan padecer de vértigo.

Paisaje típico con sabinas

Enebro de la Muela

Cruce de caminos

 
Santa Isabel

 

martes, 4 de enero de 2022

RUTA DE SENDERISMO: PEÑAJULIANA Y RIO CANALES - BEJÍS

Distancia: 16,6 kilómetros.
Desnivel acumulado positivo: sobre 650 metros.
Nivel de la ruta: Medio-alto.
Horario estimado: de 5 a 6 horas de caminar.

Ruta circular.
Puntos de inicio y final en Arteas de Arriba; aparcad un poco antes de llegar a la aldea.
Llevad agua suficiente y ropa de abrigo.

Enlace para descargar el track:
https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/ruta-penajuliana-y-rio-canales-91076877

 
Descripción:

Ruta circular que saliendo de Arteas de Arriba, aldea o barrio de Bejís, sube a Peñajuliana, conocida peña de la zona con excelentes vistas, para luego visitar el Contador del Resinero, y finalmente volver siguiendo el río Canales en su parte más alta, donde sólo es un barranco, coincidiendo esta última parte con el sendero GR-7.

Desde Arteas de Arriba se sale por una senda que nos llevará al camino del Cubillo, desde donde seguiremos por otra senda hasta un collado, conocido como Prado Capilla. Al poco llegaremos a la pista que recorre el margen derecho del Barranco del Resinero, pasando por la Fuente de la Sunsida. Dejaremos la pista para ir por un carril que luego ya es senda, y finalmente una escasa traza donde habremos de estar bien atentos a los hitos, para subir la cordal desde la cual alcanzaremos la cumbre de Peñajuliana. Tras un buen descanso, seguiremos la cordal hacia el Sur, para llegar de nuevo a la pista principal. Nos acercaremos a ver el Contador del Resinero, paso estrecho entre rocas que servía para contar el ganado, tras su paso entre reinos, situado muy cerca. También veremos la Fuente del Cantal, que apenas es un pequeño pozo o aljibe. Volveremos y bajaremos laderas siguiendo la pista, que en un cruce pasa muy cerca del Collado de la Salada, donde se dividen las aguas y también las provincias de Castellón y Valencia. En otro cruce tomaremos un carril a la izquierda, que pronto será senda, el cual coincide con el trayecto del GR-7, y del que lamentablemente veremos escasa señalización. Toda esta parte desciende siguiendo un barranco que es la cabecera del Río Canales o Arteas, que más abajo ya lleva agua. Al final llegaremos a un camino asfaltado, por el cual volveremos al punto de inicio, en Arteas de Arriba.

Arteas de Arriba

Fuente de la Sunsida

Peñajuliana

Contador del Resinero

              Paco Mas. Diciembre de 2021.



lunes, 27 de diciembre de 2021

CUENTO “LA HUMILDE TOSCA”


“LA HUMILDE TOSCA”


Me han pedido que cuente mi historia, pero no sé …
He de reconocer que mi autoestima no es alta.

Mis congéneres, las demás rocas, tienden a despreciarme, diciendo que mi vida es corta y no tengo apenas que contar, que no tengo buenas propiedades ni soy dura, y para colmo, que carezco de pureza.
Reconozco que tienen buena parte de razón.

Los humanos también afirman que no sirvo para casi nada, a lo sumo para hacer paredes, y poco más. Pero afortunadamente, algunas personas creen que soy bonita, que adopto extrañas y curiosas formas. Siempre y cuando no se me compare con unas primas mías, esas que se forman en las cuevas.

Sobre mi vida, es verdad que comparada con muchas otras rocas, ésta es muy breve. Hablamos de uno o dos millones de años, una ridiculez en tiempos geológicos. No obstante, tengo antepasados, algunos mucho más antiguos.
Lo cierto es que tampoco sé mucho, pero me contaron que los primeros ancestros de los que se tiene noticia se crearon en una lejana época, hace unos quinientos millones de años, cuando se dieron una o varias explosiones de la vida geológica; no recuerdo bien si era el Cámbrico, ¿o sería el Pérmico?

Cuentan que gran parte de ese modo de vida adoptó como caparazón o esqueleto un material que es la esencia de mi ser, el carbonato cálcico. Y fue tal el nivel de la vida que se desarrolló en los mares, que cuando morían y caían al fondo, se formaron enormes capas de sedimentos. El peso de las sucesivas capas y del agua hizo que se compactasen. Pero claro, la cosa no acabo ahí, porque la historia de nuestro planeta es muy convulsa. Capas de rocas que estaban bajo otras, debido a enormes fuerzas y movimientos, acababan saliendo a la superficie, donde agentes como el viento, el agua y los líquenes, entre otros, las degradaban sin compasión, siendo arrastrados sus restos a otros lugares, para luego volver a amontonarse y compactarse. Estos ciclos, junto con los diferentes momentos de la vida biológica, formaron lo que vemos hoy. Así me lo contaron.

Pero si hablo de mí, me resulta inevitable hablar del agua, ella lo es todo para mí. Es quien principalmente me disuelve, y es quien principalmente me forma.
Con su acidez disolvió una y otra vez a mis antecesores. Pero cuando se evapora, y lleva muchos restos de mi esencia, estos vuelven a juntarse y compactarse; a eso le llaman precipitar o cristalizar, palabras un poco raras. Así se forman mis primas, las de las cuevas que ya he comentado. Y así me formo yo, solo que en mi caso el agua lleva muchos fragmentos de otros materiales, como restos de vegetales, y en consecuencia, yo soy una roca con mucho carbonato, pero también con muchos otros componentes. De ahí que se me desprecie por tener muchas impurezas, pero ¿acaso eso es malo?
Es verdad, soy una combinación de muchos materiales, aunque esa amalgama es la que me da riqueza e interés, y también la diversidad de mis formas.

Vuelvo a lo del agua, porque recuerdo muy bien cómo era el paisaje de bonito cuando me formé, más o menos como soy ahora, o muy parecida. Había mucha agua, en lagos sucesivos, derramándose unos sobre otros. Yo nací en el fondo de esos lagos y en sus paredes, creciendo en metros y metros de espesor. Por eso dicen de mí que soy una roca de origen lacustre, ¡¡vaya palabreja!!

No acabaré sin hablar de mi nombre. En estas tierras de habla “churra” me llaman “tosca”, palabra que me gusta mucho, porque creo que se amolda a mi manera de ser, en el sentido de ruda o basta; reconozco que no soy muy fina. También me llaman toba, pero ese nombre me gusta menos porque me confunde con una roca muy diferente, la toba volcánica, esa que se forma al solidificar la lava de los volcanes, y que tanto daño ocasiona ¡Qué diferencia entre el nacimiento oscuro de esas tobas, y el nacimiento mío en los lagos llenos de vida! Otro nombre por el que se me conoce es travertino, pero no sé, me parece una palabra algo fina para mí. Ya lo dije, tengo la autoestima un poco baja.



Paco Mas, noviembre de 2021.

 

lunes, 20 de diciembre de 2021

CUENTO "HISTORIA DE UNA PIEDRA"

 

HISTORIA DE UNA PIEDRA”


Mi historia es larga, muy larga, complicada, repleta de avatares.

Mis recuerdos más antiguos son lejanos. De hace miles de millones de años.

Todo era muy distinto.

En nuestro planeta todavía no existía una vida biológica como la que ahora conocemos.

La Tierra comenzaba a enfriarse, las temperaturas eran altas y los volcanes eran muy activos.

 

Una de las corrientes del abundante magma que ascendía hacia la superficie quedó solidificada por el camino, formándose una roca muy dura, el granito. Ahí creo que nací yo como roca. Pero no os creáis, no me parecía en nada a lo que soy ahora.


Pasó el tiempo, mucho, y el empuje nos llevó hacia la superficie, al tiempo que las enormes fuerzas que se daban nos iban demoliendo y fracturando. En el exterior las cosas no eran mejores. Intensos procesos erosivos, así como presiones de los frecuentes movimientos de la corteza del planeta, produjeron en un largo periodo de tiempo una fragmentación de nuestra estructura rocosa. Poco a poco dejábamos de ser grandes rocas compactas, pasando a ser arenas y restos desmenuzados, arrastradas y amontonadas en vastas extensiones; éramos como un gran desierto. Tampoco en esa época sería fácil reconocerme, pues era muy distinta a mi forma actual, aunque mi esencia era la misma.


El tiempo siguió su curso, y nuevos cataclismos afectaron al planeta.

Recuerdo poco de aquella época, pero ya se manifestaba la vida, de una forma intensa y diferente a la actual, pero concentrada en los medios acuáticos.

Poco a poco la zona donde yo estaba se fue hundiendo, quedando inundada por un gran mar. Sucedieron millones de años bajo el peso del agua y de las enormes capas de sedimentos, muchos de ellos de origen orgánico; fue tal la presión que, como consecuencia, de nuevo me compacté como roca, una roca dura, de color rojizo, pues en todos estos procesos me había combinado con otros materiales conocidos como óxidos de hierro.


Siguieron épocas más calmadas, y otras más activas, durante millones de años. Ya dije que mi vida es larga. Durante un tiempo las aguas se retiraron, dando paso a fuertes procesos de desecación y evaporación; eso me contaron, porque yo seguía todavía bajo otras capas de rocas. Estaba a salvo de los procesos erosivos del exterior, pero allí nadie se libraba de las presiones y movimientos bajo la corteza, por lo que las fracturas eran frecuentes. También ocurría a veces que tan grandes eran las tensiones y temperaturas, que algunas rocas cambiaban tanto que acababan siendo irreconocibles, llegando a ser piedras diferentes. Yo, afortunadamente, quedé al margen de esos cambios.


Hace algunos millones de años se dieron cambios muy importantes en las capas exteriores de nuestro planeta, y de nuevo la zona donde yo estaba comenzó a elevarse, quedando por fuera de los niveles del agua, cada vez más alta. Y fue inevitable, conforme ganábamos altitud, los procesos erosivos retornaron. Nadie, ninguna roca, se libraba de aquello; las más débiles, u otras que soportan peor ciertas condiciones, se degradaron antes, y según zonas, iban quedando al exterior diferentes tipos de rocas, cada una con su propia historia y tiempo.


Restos de cada tipo de roca, de las diferentes capas, también parte de mí, fueron de nuevo arrastradas hacia zonas más bajas, formando de nuevo extensos mantos de materiales, esta vez muy mezclados, muy heterogéneos. Yo tuve la suerte de ser bastante dura, y pude resistir en parte con la forma que adopté cuando me compacté bajo el peso de otros materiales.


Muy recién, han aparecido unos extraños seres, empeñados en alterarlo y modificarlo todo. A veces nos colocan de una forma rara, que ellos llaman orden, para hacer muros y paredes. Tras enormes fatigas, de pronto parece no interesarles ya eso, nos olvidan y poco a poco nos vamos desmoronando de nuevo.


Yo fui una de las piedras colocadas de tal modo. Ahí sigo, esperando lo que el futuro me depare, que deber ser mucho, porque mi historia todavía será larga. ¡Ah!, por cierto, esos seres nos han puesto nombres: unos nos llaman areniscas y otros rodenos.

 

 


Paco Mas, noviembre de 2021.

 

 

martes, 14 de diciembre de 2021

GEOLOGÍA BÁSICA DE VIVER (2ª parte de 2)

5. ALGUNOS FENÓMENOS GEOLÓGICOS DE INTERÉS.


Aportamos unas notas sobre cuatro fenómenos geológicos que hemos observado o recogido de otras fuentes, y que nos parece tienen cierta relevancia o un particular interés.

El primero de ellos es una zona donde podemos observar llamativos plegamientos y estratificaciones de las rocas calizas. Siempre interesantes, tanto por sus aspectos geológicos, como por su belleza en sí mismos, tienen en nuestro caso la singularidad de presentarse en uno de los rincones bonitos y escondidos de Viver. Nos referimos al Río Palancia, y a su afluente, el Barranco del Regajo que le llega desde Torás. Tanto en el tramo final del Regajo como por toda la zona de la Revuelta de la Sartén del propio río, encontramos atractivos plegamientos sobre rocas muy estratificadas. Asimismo comentar que en el tramo mencionado del Barranco del Regajo hay abundancia de rocas calcáreas con numerosos nódulos de sílex y concreciones. Cualquier persona a la que le guste deleitarse con la observación, disfrutará seguro con estas extrañas y caprichosas formas.

 

 Plegamientos en el Barranco del Regajo, Viver

 El segundo muestra otro lugar donde ver e interpretar diferentes niveles de estratos de distintos materiales y épocas. Nos referimos a la partida de las Cambras, más concretamente en las destacadas paredes conocidas como las Peñas Royas y ese entorno. En diversos lugares podremos observar en los niveles inferiores rocas rojizas, que corresponden a niveles de arcillas y areniscas del Triásico Inferior, y que son las rocas más antiguas que encontramos en esta zona de Viver, y que abundan en toda la partida conocida como el Rodeno.

Por encima de este nivel asoman en algunos puntos calizas del Triásico Medio, que aquí se presentan laminadas. Este tipo de rocas abunda especialmente en el monte de enfrente, el Alto del Niño. También se aprecian algunos ligeros afloramientos de arcillas del Keuper o Triásico Superior. Y por encima de estas capas encontramos unos niveles de rocas calcáreas de tipo tosca, que son desde un punto de vista geológico muy recientes, y corresponden a finales del Terciario o ya al  Cuaternario. Estas son las rocas más visibles, por sus elevadas paredes, y sus colores y formas llamativos.

El asentamiento de las toscas sobre las arcillas-areniscas no mantienen las mismas direcciones, y provocan lo que los geólogos llaman una discordancia angular, aspecto que puede apreciarse en la línea de contacto entre ambos materiales.

 Capas de estratos diferentes en la Cantera del Vado, en la partida de las Cambras, Viver

 
El tercer detalle observado es algo que nos parece curioso y fácilmente interpretable. Resulta que tanto los Montes de Ragudo como los contiguos de Cerdaña, ambos separados por el cauce que abrió el Barranco Hurón, son parte de una gran falla conocida como la Falla Requena – Mora del Ebre, que se extiende entre estos dos lejanos pueblos (uno en la provincia de Valencia y otro en la de Tarragona). El gran escalón, hoy desvirtuado en parte por los procesos erosivos, entre los llanos del altiplano de Barracas-Pina y los llanos de Ragudo y Caudiel, de unos 300 metros de desnivel, es debido a la nombrada falla.

Y un cuarto hecho destacable son las pequeñas dolinas o agujeros de los Ojos del Prao, que han sido ampliamente tratados en los diferentes volúmenes del Catálogo de Patrimonio de Viver. Estos “ojos”, que son pequeños hundimientos de origen natural, permiten ver el agua antes de que aflore al propio barranco por la surgencia final. 

 Nacimiento de agua en los Ojos del Prao

 
6. RESUMEN DE LAS ERAS GEOLÓGICAS.


Puesto que al tratar aspectos geológicos es inevitable hablar de las épocas de origen de las rocas, aportamos unas breves y simples referencias de las Eras Geológicas, básicamente con la intención de situar mejor al lector en el transcurso del tiempo a escala geológica. Nuestro planeta tiene mucho más tiempo, pero apenas se dispone de información previa a la Era Primaria, por el tiempo transcurrido, las alteraciones sufridas, y otros motivos.

El Paleozoico o también Era Antigua o Primaria, contempla los siguiente periodos: Cámbrico, Ordovícico, Silúrico, Devónico, Carbonífero y Pérmico.
Para situarlos en el tiempo, digamos que el Cámbrico se inicia hace más de 500 millones de años, y que el Pérmico finaliza hace unos 250 millones de años.
En todo ese tiempo hubo proliferaciones de la vida, si bien era bastante distinta a la que hoy conocemos. No encontramos en Viver rocas atribuibles a esa época.

El Mesozoico, o también Era Secundaria, contempla los periodos Triásico (que a su vez incluye el Buntsandstien o Inferior, el Muschelkalk o Medio y el Keuper o Superior), el Jurásico (que a su vez incluye el Lias o Inferior, el Dogger o Medio y el Malm o Superior), y el Cretácico (que incluye el Eocretácico y el Neocretácico).
Si los situamos en el tiempo, el Triásico abarca desde hace 250 millones de años hasta el inicio del Jurásico hace unos 200 millones de años. A su vez el Cretácico se inicia hace unos 145 millones de años, finalizando hace unos 65 millones de años. Una de las formas de vida que predominó en ese tiempo fue la de los dinosaurios, en el Jurásico y en el Cretácico.

Muchas de las rocas que encontramos en Viver son de esta amplia época. Por ejemplo las calizas de Ragudo son del Jurásico. Una franja que cruza el término desde Bejís y Torás hasta Caudiel y que contiene arcillas, yesos y dolomías arcillosas, pertenece al Keuper (Triásico Superior). Las zonas de rodenos son areniscas del Buntsandstien (Triásico Inferior). Pero otras zonas donde se alternan diversas calizas, calizas arcillosas y arcillas, son del Muschelkalk (Triásico Medio). Y otros sectores con alternancia de arcillas, arenitas, margas y calizas, están a caballo entre el Cretácico y Jurásico superior. Todo esto se detalla mejor en la copia del mapa del IGME que adjuntamos.

El Cenozoico, o Era Terciaria, incluye los periodos Paleoceno, Eoceno, Oligoceno, Mioceno y Plioceno. Comenzó hace unos 65 millones de años y acabó hace algo menos de 3 millones de años. A nivel de vida, durante el Terciario se desarrolló el modelo de vida que hoy conocemos, con proliferación de los mamíferos y aves, así como un gran desarrollo de los insectos, y en especial de los insectos sociales como abejas y hormigas. También supone el desarrollo de las plantas con flores que hoy nos parecen tan normales.

Por último, el Cuaternario o Era Reciente tiene dos periodos, el Pleistoceno, que comenzó hace unos 3 millones de años, y el Holoceno, que dura hasta la actualidad. En el Cuaternario ya están presentes los homínidos en el planeta. Y desde hace solo unos 70.000 años es cuando el Homo sapiens comienza a hacer valer su presencia en la Tierra. El resto ya es Historia.
En cuanto a las rocas, muchas de las calizas lacustres y toscas son del Plioceno y del Pleistoceno. Las zonas donde abundan los conglomerados junto a otras rocas se pueden considerar ya del Cuaternario.

Las diferentes eras geológicas vienen determinadas por cambios importantes en el planeta, debidos bien a cataclismos propios derivados de la tectónica de placas (vulcanismo, terremotos, etc), o bien debidos a factores externos como el choque de meteoritos, todos los cuales causaron drásticos cambios en la vida. Dado que en la actualidad se está produciendo otro importante cambio en la vida, esta vez a causa del ser humano, los científicos han dado en llamar al momento actual el Antropoceno.


7. MAPA GEOLÓGICO DE VIVER.


Los mapas geológicos son el resultado de un importante trabajo que se desarrolló en España durante la década de los 70, 80 y 90 del pasado siglo. Presentan, a través de sus variados colores, los tipos de formaciones litológicas de cada zona, además de otros detalles como cortes del terreno y fallas, yendo acompañados de sus respectivas y extensas memorias. Aquéllos y éstas pueden consultarse y descargarse en el enlace:

http://info.igme.es/cartografiadigital/geologica/Magna50.aspx

Adjuntamos una copia del mapa correspondiente a Viver, donde hemos reseñado algunos puntos de referencia y el contorno del término, ya que el mapa no se hace por términos municipales. La información está sacada de la hoja nº 639, a escala 1:50.000, cuyo título es "Jérica". Le sigue la leyenda de interpretación del mapa.

 


A modo de resumen, podemos destacar algunas zonas del mapa. Aunque lo primero que observamos es que en Viver abundan los afloramientos litológicos donde predominan las combinaciones y alternancias de rocas.

Las rayas negras de trazo grueso que vemos en el mapa corresponden a líneas de fallas y rupturas del terreno.

En cuanto a los colores observamos los morados, correspondientes a las areniscas y arcillas del Triásico Inferior, buen ejemplo es toda la partida del Rodeno, cuyo nombre ya lo señala. Estas rocas se formaron a partir de los grandes depósitos continentales de arenas que se produjeron en aquella época.

Cerca de las zonas anteriores tenemos afloramientos, en un color morado pálido o lila, correspondientes a calizas y dolomías del Triásico Medio, como por ejemplo el Alto del Niño.
Hay unas franjas de color rosa, cuyos colores vemos en mayor abundancia en los términos de Torás y de Benafer, que corresponden a materiales del Keuper o Triásico Superior, donde predominan yesos y arcillas. Una zona típica en Viver sería la partida de los Aljezares, como su propio nombre indica.

En diferentes tonos azules tenemos los materiales calizos correspondientes a diferentes momentos del periodo Jurásico, que abarcan distintas zonas como los Montes de Ragudo, las partidas de la Zorrera y del Sabinar, el monte de San Roque, y también la partida del Carril.

En color verde y ocupando amplias zonas de las partidas de Benabal, Morredondo y Zalón, tenemos materiales del periodo Cretácico, donde se dan alternancias de arcillas, arenitas, margas y calizas.

Por último, en un color gris-liláceo, pero con diferentes rayados de fondo, tenemos los materiales más recientes del Terciario y Cuaternario, entre los que destacan las zonas de tobas calcáreas o toscas, como toda la cuenca del Barranco Hurón y la partida de las Cambras. También hay zonas donde encontramos alternancia de conglomerados, arcillas rojas y areniscas arcillosas, como por ejemplo en Ragudo y otras partes centrales del término. Y asimismo hay otras zonas con alternancia de gravas, conglomerados, arcillas y arenas, típicas de lechos fluviales como la cuenca del Río Palancia.


OTRAS FOTOGRAFÍAS:

 Afloramientos masivos de calizas por Ragudo

 
 Afloramientos de rocas arenosas, por el Arenal

 Terreno de clapiza, por el Sabinar.
Este tipo de suelos, donde afloran rocas calcáreas, abunda en varias zonas de Viver, y del Alto Palancia, asignando la palabra como topónimo a diversas partidas
 
 Mineral de calcita, una de las cristalizaciones del carbonato cálcico
 Concreción formada por la impronta de una piña sobre toscas,
situada en un punto de la Vía Verde
 Líquenes sobre rocas.
Estos extraños organismos, formados por la combinación de dos o más seres vivos -hongos, algas y bacterias-, pero con entidad propia, son muy abundantes en la superficie de la Tierra, y extremadamente resistentes. Son uno de los principales causantes de la meteorización o descomposición física y química de las rocas, constituyendo uno de los procesos de incorporación de material mineral en los ciclos metabólicos de los seres vivos.

 Estalacticas y excéntricas en una cavidad.
Estas bellas formaciones, y otras diferentes que podemos encontrar en las cuevas, resultan del proceso de precipitación del carbonato cálcico que hay disuelto en el agua, debido a la acción de disolución que ésta ejerce en las rocas calcáreas; siendo por tanto un ciclo constante de erosión, disolución, precipitación, etc. La tosca, como ya se ha dicho, a diferencia de las formaciones de las cavidades, que son bastante “puras” en carbonato, contiene muchos restos de materiales orgánicos.

 

8. BIBLIOGRAFÍA Y FUENTES CONSULTADAS.


- Clasificación de las rocas.
Instituto de Geociencias (CSIC-UCM).
www.ciudadciencia.es/doc/files/FICHA_CLASIFICACION%20DE%20ROCAS_CC.pdf

- Documento para el desarrollo de un sistema de clasificación de los sistemas naturales terrestres presentes en la ley 5/2007, de 3 de abril, de la red de parques nacionales.
Sistemas naturales terrestres: definición, caracterización y clasificación.
Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente. Año 2013.
https://servicio.magrama.gob.es/en/red.../clasificacion-sistemas_tcm11-434918.pdf

- Escala de tiempo geológica (2015), International Commission on Stratigraphy, International Union of Geological Sciences (IUGS).

- Guía interactiva de Minerales y Rocas.
Escuela de Ingeniería Forestal y del Medio Natural. U.P.M.
http://www2.montes.upm.es/Dptos/dsrn/Edafologia/aplicaciones/GIMR/index.php

- Litología, aprovechamiento de rocas industriales y riesgo de deslizamiento en la comunidad
Valenciana. Colección: "Cartografía temática", número 5.
Generalitat Valenciana. Año 1998.

- Los sistemas de regadíos en el Alto Palancia. Capítulo II, Geología.
Hermosilla Pla, José. Año 2005.

- Mapa Geológico del Instituto Geológico y Minero de España (IGME).
Hoja nº 639 (Jérica). Escala 1:50.000. Año 1977.
http://www.igme.es

- Revista Lapiaz, monográfico nº 8. L'Alcúdia de Crespins subterránea.
Artículo de Notas Geológicas, páginas 20 a 28. Autor: Policarp Garay.
Edita: Federación de Espeleología de la Comunidad Valenciana (FECV). Año 2014.

- Rocas y Minerales.
Walter Schumann. Editorial Omega. Año 1994.

- Wikipedia, la Enciclopedia Libre.
https://es.wikipedia.org