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martes, 5 de marzo de 2019

REFERENCIAS GEOGRÁFICAS Y GEOLÓGICAS DE LA SIERRA DE CERDAÑA

REFERENCIAS GEOGRÁFICAS Y GEOLÓGICAS DE LA SIERRA DE CERDAÑA


Febrero de 2019.
Autor: Paco Mas.

Este documento contiene referencias geográficas y geológicas de la Sierra de Cerdaña, acompañadas de varios planos que ayudan a la interpretación de los textos. Se ha elaborado como un anexo a la actualización que se está realizando del catálogo de cavidades de los términos municipales de Pina y de Benafer.


La Sierra de Cerdaña es un conjunto montañoso en gran parte formado por suaves y redondeados cerros, que sólo por su parte oriental cae de forma más abrupta. Sus suelos son mayoritariamente calizos, lo que facilita la presencia de algunas cavidades. La máxima altitud de esta sierra es el Alto Torres, con unos 1230 metros de altitud, situado en la franja nororiental de la zona, y en la que se dan las mayores cotas a lo largo de un par de cejas que bajan hacia el Sur.

Es muy conocida en esta sierra la Cueva de Cerdaña, interesante cavidad frecuentemente visitada e históricamente citada, con una gran sala y abundantes formaciones. En realidad es más conocida la Cueva de Cerdaña que la propia Sierra. Incluyo hay una leyenda (referida en la descripción de la cueva) que plantea que el nombre de la Sierra de Cerdaña proviene del de la Cueva de Cerdaña, relacionado a su vez con la isla de Cerdeña, en Italia. También es interesante el rincón conocido como las Cárcamas de Cerdaña, conjunto de grandes fracturas en la roca con bellos rincones y una vegetación especial en sus umbrías.

La Sierra de Cerdaña es la continuidad por el Norte de los Montes de Ragudo, de similar forma y constitución, los cuales son separados por el estrecho valle excavado por el Barranco Hurón (o del Hurón o de Valdehurón).

La Sierra se desarrolla principalmente en el término municipal de Pina de Montalgrao, aunque las faldas orientales pertenecen ya al término municipal de Benafer. Ambos pueblos están dentro de la comarca del Alto Palancia, al suroeste de la provincia de Castellón; si bien hay que decir que la parte Norte de la Sierra de Cerdaña constituye la divisoria natural de las aguas entre las cuencas del Río Palancia por el Sur, y las del Río Mijares por el Norte.



Desde gran parte de la Sierra de Cerdaña es visible al Norte la presencia de la Sierra Espina, con sus densos pinares y robledales, que con su pico Pina o Santa Bárbara de unos 1400 metros de altitud, constituye la máxima altura de este entorno. Separa la Sierra Espina de la Sierra de Cerdaña un pequeño altiplano donde está la población de Pina y la ermita de Santa Gracia, con la presencia de varios cerros como Monteagudo y grandes hoyas como el paraje de las Fuentes o la Huerta, el Rodeno y la Hoya de las Viñas. Este pequeño altiplano se sitúa entre los 1000 a 1100 metros de altitud.

Por el Oeste la Sierra cae a otro altiplano, conocido en general como Mairana (aunque con diferentes partidas como el Prospinal, Las Lomicas, el Castellar, etc), con unas cotas alrededor de los 1000 metros de altitud, estando el cual muy aprovechado agrícolamente.

Por el Sur su divisoria es el encajonado valle del Barranco Hurón; los montes que se elevan en la otra parte, con nombres como el Cerro Garramanchel y el Cerro de la Balsa entre otros, ya se conocen como parte de los Montes de Ragudo.

Por el Este la Sierra tiene sus laderas más abruptas, que caen por una parte hacia una zona constituida por suaves montes y diversos barrancos, en los términos de Benafer y Caudiel, donde dominan algunos altos como el Cerro Catalán, el Cerro Negro y el Cerro Jaime. Por la parte más al Noreste la Sierra cae bruscamente hacia el Barranco de Pantorrilla.


La Sierra propiamente está constituida por unas cuatro grandes cejas o cordales que dividen los diferentes barrancos. Decir que la toponimia recogida es las diferentes cartografías no siempre coincide entre ellas, o con los nombres utilizados por los habitantes de Pina, lo cual supone una complicación a la hora de describir el paisaje y dar las referencias. Hay una primera cordal, de montes poco elevados como el Cerro de la Fuente, collado de la Horca, Montanero y el collado de los Bataneros, que delimita la propia Sierra por el Norte, y forma como hemos dicho, la divisoria natural de aguas entre el Palancia y el Mijares.

La ceja o cordal situada más al Este es la que limita la Sierra por su lado oriental, y en ella están situados las máximas altitudes de la misma, como el Alto Torres, los Cerros de Cerdaña, la Ceja de las Moratillas y la Peña Roya. Otra ceja o cordal, bastante larga y también con cotas altas, cruza la Sierra por su zona central; el nombre principal de esta ceja sería la Loma de la Cierva, aunque en general los nombres de esta zona son confusos, como el cerro indicado en los mapas como de la Cruz (no reconocido por ninguna persona). Sobre estos montes se sitúan partidas como el Escorrentador y Navajo Grande. Más claro sería decir que es la cordal que separa el Barranco Poyatos de otro conjunto de barrancos indicado en las cartografías como Montanero o las Ramblillas. Ambos pertenecen a la cuenca del Barranco Hurón.

Hay una cuarta cordal, más discreta, que baja de norte a sur, desde el Cerro de las Fuentes, y que divide la cabecera del Barranco Hurón en el mismo collado Mairana, del conjunto antes mencionado de los Barrancos Montanero o Ramblillas. Por supuesto, hay otras cordales menores que diferencian otros barrancos y partidas. Más adelante se explican más detalles, cuando se traten los barrancos propiamente. La visión de los planos adjuntos ayuda a interpretar estos textos.






En general la sierra se presenta muy desforestada, fruto de antiguos cultivos y del intenso pastoreo. Hubo algunos intentos de repoblación con pinos aunque con no muy buen resultado. Hay diversas manchas de carrascas y robles, entre los que destaca el rebollar de la masía de las Monjas, de la especie “Quercus faginea”, frecuente por estos territorios. La especie vegetal arbustiva más abundante de la sierra es la coscoja, que en algunas zonas presenta densos rodales totalmente impenetrables. En algunos rincones como por ejemplo las Cárcamas de Cerdaña encontraremos interesantes rincones de umbría con especies singulares como el acebo, el arce y el guillomo. Actualmente en la Sierra, como en tantos otros lugares cercanos, se está procediendo a poner plantaciones de carrascas truferas.


Actualmente el paisaje de la Sierra de Cerdaña está muy condicionado por la presencia del Parque Eólico “Alto de las Casillas”, instalado en la primera década del presente siglo. Para los que vivimos por este territorio la presencia de los aerogeneradores es algo ya habitual, y a algunos nos cuesta ya imaginar el paisaje sin ellos. Sin considerar los beneficios que tiene, y los problemas ambientales que puede presentar, lo cierto es que el ruido y las sombras de estos inmensos aparatos provoca bastante molestia cuando se camina por estos parajes.



A continuación voy a intentar describir lo que sería la red hídrica superficial o de barrancos de la Sierra de Cerdaña. Por la parte Norte de la Sierra las aguas se recogen en dos direcciones. Por un lado y mayoritariamente hacia el Barranco de la Cañada, el cual desemboca en la Rambla del Barruezo (que forma el límite de provincias entre Castellón y Teruel). A su vez dicha Rambla pasará más adelante a denominarse Barranco de la Maimona, el cual desemboca en el Río Mijares junto a la población de Montanejos. Por la parte nororiental, las aguas se dirigen al Barranco de Pantorrilla, que afluye al Barranco del Mas del Moro, cuya continuidad es el Río Montán, el cual también desemboca asimismo en el Río Mijares en la población de Montanejos.




Por la parte occidental, los llanos de Mairana tienden a estancar las aguas. Pero si tuviesen capacidad de fluir, estas aguas irán hacia el llano de Barracas, y hacia la Rambla Orduña, la cual desemboca en el Río Palancia, junto al caserío del Molinar (perteneciente a El Toro, pero al cual se suele llegar por Bejís). De todos modos, como ya he dicho, las aguas de Mairana y de todo el llano de Barracas (y sobre todo la nieve) tienden a drenarse, alimentando los acuíferos subterráneos que manan tierras abajo.

Toda la parte central de la Sierra vierte aguas al Barranco Hurón (o Valdehurón). Bien desde la propia cabecera del mismo en el collado Mairana, o bien a través del conjunto de barrancos Montanero, Acebo y Ramblillas (nombres recogidos de las cartografías y de los informadores). Asimismo el conjunto de los barrancos Poyatos y Carlos, que recogen las aguas de las partes surorientales de esta sierra, también acabarán desembocando en el Barranco Hurón, el cual desemboca a su vez en el Río Palancia, cerca de la población de Viver.

Quedan las aguas que caen a las vertientes orientales. Las situadas más al Norte caen hacia el mencionado Barranco de Pantorrilla. Desde un collado llamado Piquer (o Piqueres), las aguas caen hacia un pequeño barranco conocido como de los Navarros, el cual también confluye con el Barranco del Mas del Moro. Desde otro discreto collado, llamado de Bisperris y situado entre el Mas de Noguera y el Mas del Bravo, las aguas cambian de vertiente, e irán ya hacia el Río Palancia, a través de diferentes barrancos que acabarán juntándose en el Barranco de las Clochas, el cual tras otros nombres intermedios, acabará siendo el Barranco del Cascajar, que desemboca en el Río Palancia ya en el mismo embalse del Regajo, término de Jérica. Todavía quedan unas pocas laderas que vierten hacia la Masía de Bielsa, en el llamado Barranco de la Cerera (según las cartografías), y que afluye al Barranco Hurón.



En cuanto a fuentes o manantiales, la Sierra de Cerdaña es bien escasa en ellos. Su sustrato calizo hace que las aguas tiendan a filtrarse, surgiendo en otros puntos más alejados. Al Norte de la Sierra, y ya pudiendo considerarse fuera de ella estaría el manantial de Monteagudo, escaso e irregular. En los llanos de Mairana, pero ya en término actual de Barracas está la pequeña fuente de Mairana. En el mismo lecho del Barranco Hurón se encuentra la Fuente de Valdehurón, con frecuencia seca. Poco más abajo hay un pozo artificial del cual se abastece el pueblo de Pina, bombeando el agua a través de la Sierra. Y más abajo, también en el mismo barranco y ya cerca del término de Viver, está el Nacimiento de la Peña del Águila, que sólo mana en época de fuertes lluvias, pero cuando lo hace tira un buen caudal.

Por el lado oriental, cerca de la Masía de Bielsa hay unos pequeños afloramientos, ya a pies de la sierra. Más hacia el Norte, y al pie de la Cueva de Cerdaña hay un manantial del cual se surte el Mas de Noguera. Y cerca había una pequeña fuente, conocida como del Chorrillo, ahora desaparecida. En la parte nororiental queda la Fuente de Pantorrilla, escasa pero en general fiable. Cabe mencionar un par de fuentes más, secas en general, como son la Fuente de la Cerrada y la Fuente de los Arrieros, ambas situadas también al Norte de la Sierra, aunque la segunda ya puede considerarse fuera de las misma. Cabe considerar que en épocas de lluvias, a veces el agua mana por otros puntos diferentes de estos montes, y en especial por las hoyas situadas entre ellos.

Además de estas fuentes, hay que mencionar dos pequeños pozos, con abrevaderos para el ganado, como son el Pozo de Cerdaña y el Pozo de Montanero. Hay dos pozos más que comentar. Uno el situado cerca del Collado Mairana, junto a una caseta, que suele tener agua pese a su altitud. Y otro el del Regajo (en realidad más de un pozo), hechos para agua de riego y para la población, pero que no han sido fiables ni suficientes, y situados muy cerca y al sureste de la población.





Respecto a la geología, la sierra de Cerdaña está constituida toda ella por diferentes materiales calizos de la época del Jurásico (entre aproximadamente 200 y 150 millones de años). Son los distintos colores azules del mapa adjunto. Estos suelos se prolongan hacia el Oeste, a través de los llanos de Mairana y los montes del Alto Limbo.

Por las partes Norte, Este y Sur, afloran distintos materiales de la época del Triásico, como son areniscas, calizas y dolomías, y sobre todo arcillas y yesos. Son los diferentes colores rosas del mapa geológico, que marcarían los límites de la Sierra de Cerdaña. Más al Norte hay una gran franja de color rosa más oscuro; son materiales de areniscas rojas, del Triásico inferior, que forman la llamada Sierra Espina.

Toda la zona suroriental de la Sierra de Cerdaña, que como ya he dicho forma la parte más abrupta de la misma, pertenece a la denominada falla denominada de Requena-Mora, extensa falla que va desde la población de Requena (provincia de Valencia) hasta la población de Mora del Ebre (provincia de Tarragona), y cuyos efectos pueden verse bien claramente tanto en los límites de  la Sierra de Cerdaña como en los Montes de Ragudo, que forman el abrupto escalón entre el altiplano de Barracas y Pina, y los valles inferiores y planicies de Caudiel y Viver.




Estos mapas geológicos, fruto de una intensa labor realizada al completo en España en los años 70 del pasado siglo, pueden consultarse y descargarse en:
http://info.igme.es/cartografiadigital/geologica/Magna50.aspx

 



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