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domingo, 28 de noviembre de 2021

PLANTAS Y ANIMALES DE VIVER (y alrededores), 2ª entrega (5ª parte de 5)

 

 9. LIBÉLULAS Y CABALLITOS


Nombres comunes: libélulas, caballitos.
Orden científico: Odonata.
Grupo: Clase Hexapoda (Insectos). Filo Arthropoda (Artrópodos).

 

Ejemplar hembra de Calopteryx haemorrhoidalis,
caballito muy abundante en medios de aguas corrientes de Viver

Referencias y curiosidades:

Las libélulas y los caballitos, técnicamente conocidos como “odonatos”, son un grupo de insectos alados, bastante familiares por su fácil observación, pero de los que la gente apenas sabe nada. En general, se clasifica a los odonatos en dos subórdenes o grupos: por un lado los caballitos o caballitos del diablo o de agua (zigópteros), que pliegan las alas cuando están en reposo y tienen los ojos en los laterales de la cabeza que le dan aspecto de martillo, y por otro lado las libélulas (anisópteros), que extienden las alas cuando están en reposo, tienen los ojos grandes que dan forma globosa a la cabeza, y que en general son de mayor tamaño y vuelo más potente. Además tienen otras diferencias más específicas entre los dos grupos. Comparados con otros grupos de insectos, los odonatos tienen un limitado número de especies, cerca de 80 para la Península Ibérica.

Son insectos con una metamorfosis simple (hemimetábolos), puesto que no pasan por una fase de pupa como, por ejemplo, los escarabajos o las mariposas. La fase de ninfa o larva es, en general, acuática en aguas dulces, bien sean corrientes o estancadas. En esta fase es difícil poder observarlas. Tras un cambio de forma (metamorfosis) surge el insecto adulto, con alas, el que todos conocemos y que ahora sí se puede observar fácilmente volando o posado sobre vegetación, cerca del agua.

Los caballitos no suelen alejarse del agua, debido a su menor capacidad de vuelo, mientras que las libélulas, con su vuelo potente, sí pueden hacerlo. Son insectos predadores, alimentándose durante toda su vida de otros seres vivos, principalmente de insectos. Generalmente cazan en vuelo, para después devorar las presas en reposo sobre alguna percha.

Además de su particular belleza, tienen otras características muy relevantes como sus grandes ojos, la mandíbula dentada, o cuatro alas repletas de venas. Son de cuerpo muy alargado y dividido en diez segmentos. Dentro de cada especie los machos suelen tener colores más llamativos, y la curiosa particularidad de poseer dos “genitalias”, algo único entre los insectos. En la cópula los odonatos suelen adoptar una llamativa postura, arqueando sus cuerpos en forma de corazón.

 

Pareja de caballitos copulando (Calopteryx haemorrhoidalis), en la típica forma de corazón

Tras la cópula, la hembra hace la puesta de huevos en el agua, aunque algunas especies pueden hacerla en terreno seco o ligeramente húmedo. Las ninfas nacerán y desarrollarán su vida en el agua, pasando por varios estadios de crecimiento. Finalmente el insecto emerge del agua, y tras una última muda sale el insecto adulto, ya alado. Es relativamente fácil ver los restos que quedan del caparazón externo, conocido como “exuvia”, sujeto en alguna rama o tallo o roca, cerca del agua.

Además de lo dicho, es interesante añadir que son insectos totalmente inofensivos para nosotros; es más, son beneficiosos en el sentido de que consumen especies como los mosquitos. Son relativamente confiados, y muy fáciles de observar y fotografiar, por lo que podemos disfrutar cómodamente de su belleza mientras paseamos o nos relajamos junto al agua. Con un poco de suerte incluso pueden posarse en nuestro cuerpo. A poco que nos fijemos podremos ver potentes libélulas con colores verdes o azules, o caballitos de azul pálido. También podremos ver libélulas medianas de color rojo, u otros caballitos pequeños blanquecinos, aunque uno de los grupos que más abunda en Viver son unos caballitos de color marrón-negruzco, de la especie Calopteryx haemorrhoidalis. En general la presencia de odonatos denota una cierta calidad del ambiente y de las aguas.

 

Libélula hembra (Aeshna cyanea) haciendo la puesto en el barro, junto al agua

Ámbito: podremos observar fácilmente libélulas y caballitos en cualquier zona del río Palancia, así como en las fuentes, balsas, acequias y charcas de Viver, desde la primavera hasta el otoño,  principalmente durante el verano.

Exuvia resultante tras la metamorfosis

Primer plano de la cara de una libélula macho (Gomphus simillimus)

 
Caballito de color azul (Ischnura pumilio, macho)

 

Caballito de color rojo (Pyrrhosoma nymphula, macho)

 

Libélula reposando en el suelo (Gomphus simillimus, macho)   

 

Libélula de colores morado y escarlata (Trithemis annulata, macho)

                                                

10. HONGOS DESCOMPONEDORES DE MADERA (XILÓFAGOS)


Nombres comunes: yesqueros, setas (diversas).
Grupo científico: divisiones de Basidiomicetos y Ascomicetos.
Reino: Fungi.

Yesqueros sobre el tronco de un pino muerto por los efectos de las tormentas

 

Referencias y curiosidades:

Los hongos son un grupo especial de seres vivos, diferentes a las plantas y a los animales. Forman su propio reino, el fúngico o Fungi. Con una amplia diversidad entre ellos, tanto en estructuras propias como en funciones ecológicas, y un número elevado de especies (se han catalogado unas 100.000, pero se considera que puede haber más de un millón), están presentes en casi todas las zonas del planeta, en especial en los ambientes terrestres, y son parte fundamental de los ecosistemas.

Hay un amplio número de especies que son unicelulares, como las levaduras y diversos mohos. Otros son pluricelulares, dentro de los cuales encontramos a los que forman setas, y por tanto los más conocidos, aunque en realidad son tan sólo un pequeño grupo de todos los hongos. Es importante aclarar que la seta es, tan sólo, el cuerpo fructífero de los hongos que las generan. En ellas se producen las esporas, que serían el equivalente a las semillas del reino vegetal; en consecuencia, y a grandes rasgos, podemos asimilar las setas de los hongos a las frutas de los vegetales. El verdadero cuerpo vegetativo de un hongo pluricelular lo constituye el micelio, que es una compleja red de filamentos, con frecuencia bajo tierra o dentro de otros seres, y por tanto difícil de observar. Se han puesto un par de fotografías de hongos, realizadas dentro de cavidades, en las cuales se puede observar el micelio. El micelio está compuesto por hifas, estructuras microscópicas compuestas por un conjunto de células.

Los hongos pueden realizar distintas funciones, como la de descomponer los restos de otros organismos (hongos saprófitos), vivir a beneficio de otros seres, a los cuales se les perjudica (parásitos), o  estableciendo relaciones de mutuo beneficio con otros seres (simbióticos). Entre estas últimas las más conocidas son las micorrízicas, en las que colaboran plantas con hongos asociados a sus raíces (como es el caso de las carrascas y las trufas). Otro tipo de hongos producen interesantes asociaciones, como los líquenes, conformadas por un hongo y una o varias poblaciones fotosintéticas de algas o cianobacterias, e incluso más seres. Las relaciones de simbiosis que establecen los hongos con otros seres vivos son muy importantes, y apenas empezamos a conocerlas, pero se puede afirmar que sin ellas no funcionarían muchos de los ecosistemas actuales.


 
Fotografías de hongos dentro de cavidades, en los que se puede observar bien la red del micelio, la parte principal de un hongo. La foto superior está tomada en una cavidad de
Vall de  Almonacid. La foto inferior pertenece a una cavidad de Marruecos,
y es de un hongo que descompone restos de madera arrastrada al interior de la cavidad.

Además de las relaciones en los ecosistemas naturales, los hongos tienen una gran importancia económica y sanitaria para los humanos. Por ejemplo tenemos la relevancia de las levaduras, sin las cuales no tendríamos productos como el pan, el vino y la cerveza, resultantes de fermentaciones debidas a ellas. Otro caso sería la obtención de sustancias antibióticas como la penicilina, en este caso obtenida de un moho del género Penicillium (son los mohos que vemos crecer, por ejemplo, en los limones). Algo más conocido es todo el mundo de las setas comestibles. Si bien tampoco hemos de olvidar los hongos que parasitan a los animales o que afectan a las plantas y sus productos, bien directamente o a través de las toxinas que generan.

Los que comúnmente llamamos yesqueros son los más vistosos y conocidos hongos descomponedores de madera, bien muerta o de árboles en general enfermos. En realidad y como ya hemos dicho, los yesqueros son las setas o cuerpos fructíferos de los hongos, cuyos micelios se extienden por dentro de la madera. El nombre de yesquero deriva de su antigua utilización, previo manejo, a fin de obtener una materia de fácil inflamación para facilitar el encendido del fuego. No son, desde luego, los únicos hongos que descomponen madera, pues hay muchos otros cuyas setas podemos ver que crecen, en general, sobre tocones y leños, algunas de las cuales son comestibles. También otros hongos descomponen materia similar, como las piñas, como se puede observar en una de las fotografías adjuntas.

 


Diferentes setas que crecen en tocones y leños, tomadas en diferentes lugares de Viver


Se considera que los hongos son los principales descomponedores de la materia muerta de plantas y de animales, y como tales desempeñan un papel ecológico muy relevante. Es incorrecto decir que la materia orgánica “se pudre”, cuando lo que sucede en realidad es que numerosos organismos, entre ellos los hongos, son los causantes de la pudrición o transformación. Sin embargo no los consideramos o les damos la importancia que merecen, en nuestra visión negativa o despectiva de ese proceso, sin el cual nada funcionaría en la naturaleza.

Por último cabe decir que los hongos, al igual que otros organismos, como las arañas por ejemplo, realizan una digestión externa de sus alimentos secretando enzimas, para luego absorber las moléculas disueltas resultantes de esa digestión.

Vistoso conjunto de setas creciendo sobre un tocón
 
Micena de las setas (Mycena seynii), hongo especializado en descomponer piñas

Ámbito: podemos encontrar hongos descomponedores de madera en cualquier punto de Viver, basta con que busquemos los yesqueros y otras setas sobre restos de madera o árboles muertos. Será en otoño o en primaveras lluviosas cuando sea más fácil verlos.


Nota final: el documento íntegro correspondiente a esta segunda entrega, es decir, a la suma de las cinco partes en las que se ha dividido, puede encontrarse en

 https://drive.google.com/file/d/1A6oi3hwODAA7hR8iijMdfg78LMO9jOY6/view?usp=sharing



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