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jueves, 12 de septiembre de 2019

REFERENCIAS SOBRE LOS ANTIGUOS CAMINOS DE LA SIERRA DE CERDAÑA.


Nota previa: en la presente entrada se recoge el capítulo 6 (anexo I) de un documento mucho más extenso, titulado "Toponimia y geografía de la Sierra de Cerdaña", que puede consultarse completo en https://drive.google.com/open?id=10iTwNI39voz93Gf13aAbeaha1NVYdwth
En entradas posteriores de este blog pueden consultarse la portada y el índice del trabajo citado, así como los capítulos 3 y 4 (sin las listas de elementos).


6. ANEXO I. REFERENCIAS SOBRE LOS ANTIGUOS CAMINOS DE LA SIERRA DE CERDAÑA.


Me he decidido a escribir unas nociones, en las que aporto algunas referencias recogidas así como datos de alguna cartografía histórica, sobre este tema complicado y del que se ha perdido casi toda la información, pues solo quedan algunas personas mayores que recorrieron estos parajes a la antigua usanza. Así pues, y aun a riesgo de errores y omisiones, he considerado oportuno aportar estos datos.

Debemos considerar que los antiguos caminos se recorrían en general a pie o a veces con caballería, los paisanos más bien como arrieros de las mulas que llevaban la carga, por lo que eran conocidos como caminos de herradura. Solo en algunas ocasiones eran carreteros, es decir, aptos para carretas y carromatos de distinto tipo.

Intercalo entre los textos varios fragmentos del plano del IGE de 1909 donde se mencionan algunos de los caminos reseñados.

Toda la zona que he descrito como sector Monteagudo era atravesada por los caminos que iban hacia Montán, por el Mas (o Mar) de Mingacho y la Marina hacia el collado conocido como de Pino Rey (actualmente una pista recorre ese trazado de modo similar), o bien hacia Caudiel por Pantorrilla. La zona de Pantorrilla, aunque casi toda dentro del actual término de Benafer, era en general cultivada por gente de Pina, que aprovechaban este rincón de huertas más cercano a ellos, compensando la escasez de tierras regables en el altiplano. También se transitaban estos caminos para el trato o negocios con las grandes masías ubicadas en esas zonas de Benafer y Caudiel, como por ejemplo el Mas de Cuevas o de Tamborero. Para bajar a Pantorrilla había dos posibilidades: una, la que pasa por las Fuentes y cerca del Mas de Mingacho (es la actual pista que va hacia el Picayo y que luego es la senda marcada como sendero de PR); y otra, que iba por el Corral del Collado y bajaba pasando por la fuente del Collado (actualmente esta senda está casi perdida).


La zona de Mairana era utilizada para conectar con el antiguo Camino Real (el cual pasaba por la Ermita de Vallada y por Barracas), y también para ir hacia El Toro. Posiblemente también para ir hacia Barracas con carro, pues para desplazarse hacia esta población a pie se utilizaba un camino (actualmente marcado como PR-63.1) que discurre por las faldas occidentales del Alto Limbo. Seguramente también se podría ir a Barracas por un camino similar a la actual carretera principal, pero no debía ser el más utilizado, pues esta carretera se abrió entre los años 60 y 70 del pasado siglo XX. Dada la facilidad de los trazados, y al igual que ahora, había más de un camino que atravesaba toda la zona de los llanos de Mairana.


La zona de los Altos de Cerdaña no tenía ningún camino principal, pues es la zona más complicada orográficamente. Los escasos caminos eran para llevar a los diferentes rincones de uso particular. Mencionar que por el barranco del Chorrillo, que está situado al pie de la Cueva de Cerdaña, bajaba en su momento una senda, así como una vía pecuaria, aunque este paso no era el más usado, por ser más abrupto. Quien quería bajar hacia Caudiel, o por ejemplo hacia el Mas de Limpiabotas (actual mas de Noguera) en general lo hacía por Pantorrilla, al ser mejor camino y evitar pendientes más acusadas. Quien iba hacia la zona de los altos o del Pozo de Cerdaña, lo hacía por la senda que pasa por el Pozo de Montanero y de ahí al collado de los Bataneros; actualmente la pista pasa por la Masía de las Monjas y por el Corral del Collado, hacia los Bataneros, pero este camino no era el principal utilizado antes.

La zona que he llamado “Central” sí era atravesada por más de un camino, en general para acceder a los otros rincones de la sierra. Pero también había un camino principal, que además de permitir llegar a diferentes sitios, era el considerado de “atajo” para ir a Ragudo (o Viver y Jérica). En Pina era conocido como el camino de Montanero o de Ragudo, pero en la zona de Ragudo era conocido como el camino del Cierzo (de hecho en el mapa antiguo sale mencionado este topónimo). Esta senda o camino de herradura salía de Pina hacia un pequeño collado situado justo al Oeste de los corrales de Montanero, desde donde bajaba paralelo al barranco del Acebo (aún se conserva ahí un vestigio de la senda), y luego atravesaba unas lomas (tramo perdido que coincidía en parte con el carril que sube hacia Navajo Grande), para pasar por el collado donde queda el actual y nuevo Corral de Navajo Grande. Desde este punto descendía pasando por el Corral de la Perdiguera, para seguir por la ladera del margen izquierdo del Barranco Carlos o de la Guijarrosa (aquí sí queda un tramo muy bien conservado de la antigua senda, que es nombrada como Senda de Carlos en la planimetría de 1909), y después llegar hasta Masadas Blancas, donde ya conectaba con los caminos principales para seguir hacia Ragudo o los pueblos de más abajo. Este camino fue utilizado tras la Guerra Civil para la actividad conocida como estraperlo, y que luego quedó abandonado, aunque ha sido parcialmente recuperado para rutas de ciclismo, de motorismo y de senderismo.

 

Otro camino que ha sido mencionado por gente mayor era una variante del anterior, más larga y que sólo se hacía para ir hacia esa zona, o por algún motivo convenía ir expresamente por ahí. Transcurría desde Pina pasando por el Pozo de Montanero, desde donde subía al pequeño collado al Este de los Corrales de Montanero, siguiendo por unas amplias lomas (todavía pueden verse trazas de este camino en las laderas, que en esta parte aun era carretero), y al llegar a la Ceja del Escorrentador bajaba por la misma hasta conectar con el otro camino si ese era el destino, o seguir hacia alguno de los corrales o campos situados por el Barranco Poyatos, en su caso.

Por el amplio Collado de las Horcas discurrían también pasos de ganado, y a su vez se podía caminar por ahí para bajar hacia el propio Corral de las Horcas y seguir hacia el camino que iba por Valdehurón, aunque este no era un camino principal. Sale nombrado en el mapa como el Camino de las Ramblillas, ya que en realidad es el más directo para acceder a esta zona.

Por último, a lo largo de todo el barranco de Valdehurón, además de la conocida como carretera vieja de Pina, o carretera vieja a Viver o Jérica, que parece ser se construyó a finales del siglo XIX o primera mitad del XX (fecha no encontrada), y casi por su mismo cauce, discurrió de antiguo un camino del cual quedan unos pocos vestigios por donde está la Fuente de Valdehurón, así como un poco más hacia arriba dentro del mismo barranco. Este camino, por diferentes restos encontrados, se considera fue ya una vía de comunicación en época íbera, y tal vez fuera también el trazado de la calzada romana que comunicaba Sagunto con Zaragoza. Desde luego fue el Camino Real en época medieval (así es citado por Francisco del Vayo en su “Historia de Xerica”, de Rosa Gómez Casañ), aunque luego parece ser que perdió esta categoría (sobre el siglo XVIII tal vez), por ser de peor trazado para carretas y diligencias, a favor del otro camino que salvaba el escalón de los Montes de Ragudo, y que pasaba por donde está el trazado de las vías del ferrocarril. Posteriormente, ya en el siglo XIX se construyó la carretera de las Revueltas de Ragudo, por lo que el camino de Valdehurón quedó solo de utilidad para la gente de Pina.







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