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viernes, 21 de junio de 2019

RUTA DE SENDERISMO POR LAS SIERRAS DE CERDAÑA Y DE ESPINA: “PINA A SANTA BÁRBARA”

RUTA DE SENDERISMO POR LAS SIERRAS DE CERDAÑA Y DE ESPINA: “PINA A SANTA BÁRBARA”


DATOS:

Duración aproximada: poco más de 3 horas la opción larga, y algo menos las variantes de bajada más directas.
Distancia: 9 kilómetros la opción larga, las otras algo menos.
Dificultad: media, con un desnivel de unos 400 metros, y si se opta por las variantes de bajada el trazado es fuera de senda, aunque el terreno no es complicado.
Tipo: circular.
Nota: en el archivo GPX se han enlazado todas las opciones para que salgan en un único track.


Ruta principal y variantes de la misma descritas en el texto

REFERENCIAS GENERALES:

Inicio y final: Pueblo de Pina, plaza de las Eras Bajas.

Esta conocida ruta asciende al pico Santa Bárbara, o Pina, de 1402 msnm, el más alto del conjunto de Sierra Espina y de todo este entorno. Es una ruta circular que sale del pueblo de Pina y vuelve al mismo. El ascenso lo hemos planteado por la senda de la solana, pero para la vuelta planteamos tres opciones, aunque recomendamos “perderse” un poco entre el pinar o en el rebollar, espacios agradables y fáciles de transitar debido a que en general están relativamente despejados. Los pinares de estos montes, principalmente de la especie de pino rodeno, pero también de pino albar (o silvestre) están en bastante buen estado de conservación. Y en cuanto a los rebollares, por estas laderas está una de las pocas extensiones que tenemos en la Comunidad Valenciana de roble melojo (Quercus pyrenaica), conocido en nuestro terreno como rebollo; aunque también hay abundantes ejemplares de otro roble, el quejigo (Quercus faginea), también llamado por aquí indistintamente como rebollo.

Hojas de rebollo (melojo), de rebollo (quejigo) y de  carrasca

Agalla, frecuente en los rebollos de tipo quejigo, provocada por la picadura de un insecto de la orden de los himenópteros
 
DESCRIPCIÓN: 

Situados en la plaza de las Eras Bajas de Pina, tomamos el camino señalizado que parte hacia el Este. En el primer cruce seguimos a la derecha, aunque el camino habitual para subir en vehículo al pico toma el de la izquierda. Tras pasar una zona con grandes cárcavas llegamos al paraje de la Fuente, uno de los pocos sitios del pueblo donde mantener una pequeña huerta. Además de la fuente, hay un abrevadero y el que era el principal lavadero del pueblo en otros tiempos. Enseguida tomamos el desvío a la izquierda que por una senda marcada como PRV-62 nos dirige, atravesando unas lomas, al área de recreo de la Pimpollada (en el inicio hay dos sendas, que son la misma luego). Este espacio, habitualmente solitario, es un pinar muy despejado y bien tranquilo. Antes de llegar habremos cruzado la pista que por la solana permite subir en coche al pico.

Desde la Pimpollada, la senda sube mantenida pero sin gran pendiente, primero entre el pinar, y luego ya por la zona despejada, fruto del incendio de 1994, y hoy en día llena de jaras. Por unas últimas revueltas llegamos a la cumbre, donde hay algunas mesas, un aljibe, la ermita de Santa Bárbara, varias antenas y una torre de vigilancia forestal. Este punto tiene grandes vistas hacia todos los contornos, pero debido a los elementos, y los pinos, hay que ir dándole la vuelta para poder observar todos los puntos, Gúdar y Peñagolosa al Norte; las sierras de Espina, de Caudiel y de Espadán al Este, con el Desierto de las Palmas al fondo; el mar y Valencia al Sureste; las sierras Calderona, del Toro y Javalambre al Sur; y el altiplano de Pina, Barracas y el Toro, que continua hacia Sarrión, al Oeste. Además de muchos otros puntos que podemos entretenernos en averiguar cuáles son. Desde Pina al pico suele costar sobre 1h 30'.

Ermita de Santa Bárbara, en la cumbre del mismo nombre
 Para la vuelta proponemos tres opciones. La primera es un recorrido algo más largo, pero más cómodo, ya que es casi todo por pistas, y que discurre por la umbría del monte. Saldremos del monte por la pista apta para coches, que al poco gira y va hacia el Este; poco antes de un cruce podremos optar por una atajo que baja directo pero que no recomendamos tomar. En el próximo cruce tomamos la pista de la izquierda, que transita por una zona llena de jaras, y que se dirige a un collado conocido como Pino Rey, punto en el que podríamos ir hacia Montán o hacia el Barranco del Mas del Moro (y hacia el Mas de Noguera). Seguimos por la cordal, con excelentes vistas a ambos lados, hasta llegar a otro cruce donde dejamos el camino principal y tomamos a la izquierda, pasando a la vertiente norte de la sierra, la umbría de Santa Bárbara. 

Fuente de la Marrionda
La pista entra de nuevo en el pinar, y al poco llegamos a la Fuente de la Marrionda, que ahora suele estar seca, pero que era una fuente muy apreciada antaño. Por toda esta zona podremos observar unas cajas nido para murciélagos, colocadas recientemente, en los intentos que está habiendo para ayudar a evitar los descensos de población de estos interesantes animales, tan beneficiosos para el entorno, y tan denostados por esos otros “bichejos” llamados humanos. Remontamos suavemente por unas revueltas, hasta girar de nuevo y comenzar a bajar, justo cuando doblamos la cresta  espolón que baja directo desde la cumbre. Nosotros seguimos nuestra pista que nos llevaría al pueblo, aunque proponemos en un punto desviarnos por un carril para atajar un poco, y que luego desembocará de nuevo en la pista que nos dejará ya en nuestro punto de partida. En realidad esta última parte la podemos hacer por donde más nos plazca, entre las opciones aportadas u otras variantes.

Cajas nido para murciélagos en la umbría de Santa Bárbara
Variante 1: Esta propuesta de descenso es más corta y directa, si bien es más abrupta y va por una senda algo mala. Pese a ello la recomendamos, si no toda, sí desde que se cruza con la principal en la cordal, punto indicado como “cruce”. Desde la cumbre salir por la pista apta para coches, y en unos minutos, cuando ésta gira de sentido, nosotros tomamos una senda a la izquierda, marcada con hitos de piedra. La traza de la senda nos lleva bajando por toda la suave cresta o espolón, entre el pinar. En un punto cruzamos una pista (por la que iríamos en caso de bajar por la opción principal), pero nosotros seguimos el rumbo que llevábamos, sin traza clara pero sin problemas de caminar entre el despejado pinar, hasta alcanzar el Collado Verde, por donde cruza el camino apto para coches que va hacia la Villanueva de Viver. En ese punto buscamos unos hitos de piedra que indican una senda de bajada hacia el Sur, que tomamos y nos llevan un tramo por una senda algo incómoda, pero que luego ensanchará en un viejo carril. De nuevo desembocamos en la pista principal, que al poco volvemos a dejar (atención al punto en el GPS o los hitos de piedra), para seguir a nuestra derecha por una senda muy bonita entre pinos y rebollos (quejigos), que acabará desembocando en otra pista que nos llevará definitivamente a Pina.

Sendero entre los rebollos
Variante 2. Esta propuesta de descenso es un alargamiento de la anterior, y también bastante interesante. Seguimos la variante 1 hasta el punto del Collado Verde, donde en vez de bajar hacia Pina, proseguimos la cordal hacia el Oeste, primero subiendo una trocha corta pero algo penosa, y luego ya manteniendo más o menos el nivel, hasta llegar al Collado del Lobo. Toda esta zona caminamos sin apenas traza, pero sin problemas, ya que el pinar sigue estando muy despejado. Más que un bosque de pinos, esto es en realidad un cultivo de pinos, y aunque la limpieza del sotobosque aleja problemas como los incendios, deja un espacio natural muy pobre en diversidad, tanto de flora como de fauna.

Pinar, despejado de sotobosque, en el collado del Lobo
En el Collado del Lobo tomamos la tradicional senda que iba de Pina a la Villanueva (y al revés), marcada como PRV-63.3, en sus trazas amarilla y blanca, en dirección al Sur, o a nuestra izquierda según llegamos. Al poco comienzan de nuevo a aparecer los rebollos, principalmente quejigos, pero bajo de ellos se adivina otra especie, de hoja más grande y con profundos y desiguales lóbulos; son los ejemplares de roble melojo, que como ya  hemos dicho por aquí se les llama igualmente rebollos. Más adelante veremos ejemplares de mayor porte. Y en general podremos observar cómo surgen unos y otros entre los pinos, intentando recolonizar el territorio que antaño dominaron, pero que perdieron por la acción del hombre, con sus talas y sus repoblaciones de pinos. Estos rebollos (los melojos) son muy escasos en la Comunidad Valenciana, y tienen en estos montes uno de sus mayores reductos. Son muy selectivos con el suelo, ya que únicamente se fijan sobre suelos ácidos (silíceos), como es el caso de Sierra Espina y Sierra Espadán (en las faldas norte de la Rápita podremos ver otro reducto). Siguiendo nuestra senda alcanzaremos una pista, que nos lleva a Pina, pasando antes junto al cementerio.


Fecha de edición de la ruta: Junio de 2019.
Autores: Paco Mas, José Luis Asensi y José Ángel Cobo (Club Excursionista del Alto Palancia, CEAP).


Enlace para descargar el track:
https://drive.google.com/file/d/1gA-aUx5MXKXt4l4On6_hxChx_XsS2iFM/view?usp=sharing









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